En primer lugar, definiremos el bienestar integral de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), pues bien, para esta organización este tipo de bienestar se trata de un “estado en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad”.
Sin embargo, hablando dentro de un contexto cotidiano este bienestar contempla una visión holística, es decir, una vida equilibrada.