La EFT se puede practicar de forma individual o con la ayuda de un terapeuta especializado en EFT. El procedimiento básico consta de los siguientes pasos:
Identificar el problema o la emoción que se quiere tratar y evaluar su intensidad en una escala del 0 al 10, siendo 0 nada y 10 lo máximo.
Formular una frase que resuma el problema o la emoción y que incluya una aceptación incondicional. Por ejemplo: “Aunque tengo miedo a volar, me acepto completa y profundamente”.
Realizar el tapping en los puntos de los meridianos mientras se repite la frase. Los puntos son: inicio de la ceja, lado del ojo, debajo del ojo, debajo de la nariz, debajo del labio inferior, clavícula, debajo del brazo y coronilla.
Repetir varias rondas de tapping hasta que la intensidad del problema o la emoción disminuya o desaparezca.
Reevaluar la intensidad del problema o la emoción y comprobar si se ha producido algún cambio o alivio.
El tapping se puede realizar con una o ambas manos, alternando o no los lados del cuerpo. Lo importante es seguir un orden lógico y mantener el contacto con el problema o la emoción que se quiere tratar. También se puede variar la frase afirmativa según se vaya avanzando en el proceso, para adaptarla a los cambios que se produzcan.
La EFT es una técnica que requiere práctica y paciencia, pero que puede ofrecer resultados sorprendentes en poco tiempo. La EFT es una técnica que puede ayudar a las personas a liberarse de las emociones negativas que les causan malestar físico y psicológico. La EFT es una técnica que puede mejorar la calidad de vida de las personas que la practican.
Aquí tienes el resumen en una hoja :