Si algo me quedó claro al hacer este proyecto sobre la IA en la educación, es que ya no podemos ignorarlo. Esto no era solo investigar un tema; era ver cómo la tecnología que usamos todos los días nos cambia la vida en el ambito educativo.
La principal lección, y lo que más se conecta con Cultura y Práctica Digital, es que la IA es una moneda con dos caras. Por un lado, es alucinante ver cómo puede enseñarle a cada quien a su ritmo, que es el sueño de cualquier profesor. Pero por el otro, Me di cuenta de que si no ponemos atención, esta tecnología puede hacer cosas injustas, como amplificar sesgos viejos o dejar nuestros datos personales flotando por ahí.
Al final, lo que aprendí en esta materia es la clave: no se trata de prohibir, sino de ser inteligentes al usarla. La gente que encuestamosfue directa, no quieren que quiten la IA, pero piden a gritos que los profesores sepan usarla bien si los profes no están listos, la IA va a ser un problema, no una solución.
Este trabajo me hizo pasar de ser un simple "usuario" a un "ciudadano digital con ojos críticos". Ahora entiendo que nuestra práctica digital es defender nuestros datos, cuestionar si un algoritmo es justo y asegurarnos de que esta herramienta no mate la parte humana del aprendizaje. El reto ahora es que la tecnología nos haga mejores estudiantes y profesores, no solo más rápidos. Y eso es lo que realmente significa tener una buena Cultura Digital.
Finalmente en cuanto a lo que podría fortalecerse en la materia, mi propuesta sería profundizar en la aplicación práctica de la ética algorítmica. Me refiero a incluir más ejercicios que nos obliguen a analizar fallos reales de sistemas de IA o a diseñar activamente estrategias para crear una política de privacidad de datos. Considero que esa experiencia práctica haría que los conceptos de la teoría de Cultura y Práctica Digital se volvieran mucho más tangibles y útiles para el mundo real."