PLAN DE ACCIÓN PARA EL CAMBIO CLIMÁTICO EN EL CORREDOR DEL RÍO PORTOVIEJO
PLAN DE ACCIÓN PARA EL CAMBIO CLIMÁTICO EN EL CORREDOR DEL RÍO PORTOVIEJO
Portoviejo, conocida como la “Ciudad de los Reales Tamarindos”, es la capital de la provincia de Manabí y uno de los principales núcleos urbanos del litoral ecuatoriano. Con una población aproximada de 300.000 habitantes, se ubica estratégicamente en la cuenca media del río Portoviejo, en un territorio que articula paisajes costeros, valles fértiles y áreas urbanizadas.
Este contexto geográfico constituye tanto una ventaja como un desafío. El desarrollo urbano de la ciudad ha estado históricamente vinculado a los sistemas naturales, sociales y económicos que la estructuran, generando una relación directa entre territorio y crecimiento urbano.
A pesar de su relevancia histórica y su rol como motor económico regional, Portoviejo enfrenta desafíos significativos en términos de sostenibilidad ambiental, desarrollo urbano y gestión territorial. La ciudad presenta una alta vulnerabilidad frente a fenómenos naturales, particularmente inundaciones asociadas al estrechamiento y alteración del cauce del río Portoviejo, así como eventos climáticos extremos como el Fenómeno del Niño.
Esta condición exige una planificación integral que articule sistemas naturales, infraestructura urbana y dinámicas sociales, promoviendo soluciones que fortalezcan la resiliencia territorial.
En este contexto, se toma como punto de partida el Plan Maestro Corredor del Río Portoviejo (PMCRP), desarrollado en septiembre de 2015. Este instrumento identifica condiciones favorables para la consolidación de un sistema integrado de parques, espacios verdes y reservas ecológicas a lo largo del corredor fluvial.
La propuesta se fundamenta en una superficie potencial aproximada de 205,20 hectáreas, organizadas en 10 polígonos estratégicos: 7 parques y 3 tramos urbanos ubicados dentro del corredor del río Portoviejo. Estos polígonos se plantean como proyectos detonadores dentro de la presente consultoría, con el objetivo de activar procesos de regeneración urbana, fortalecer la infraestructura ecológica y mejorar la calidad de vida de la población.
Diagnóstico
El Plan Masa "Bio-Corredor Cultural" propone una estrategia integral de desarrollo urbano para Portoviejo, articulando dimensiones ambientales, sociales, culturales y económicas con el fin de construir una ciudad resiliente y sostenible. Basado en la preservación de ecosistemas naturales, el plan integra infraestructura verde-azul mediante especies nativas, biotopos y soluciones sostenibles como áreas inundables y jardines de lluvia.
El río Portoviejo actúa como eje estructurador, conectando una red de parques y corredores que mejoran la gestión del agua y fortalecen la relación ciudad-naturaleza. Además, se promueve la movilidad sostenible a través de caminerías, ciclovías y zonas de descanso, reforzando la identidad local y la cohesión social.
Esquemas Plan Masa
El Parque Agrícola propone una intervención integral en 8,7 hectáreas que combina recreación, sostenibilidad y resiliencia climática. La estrategia incluye la densificación de vegetación para proteger áreas agrícolas y de conservación, senderos y ciclovías conectados al parque, soluciones hídricas como lagunas de retención en zonas inundables, y espacios recreativos con áreas de picnic, glamping y servicios. Además, incorpora infraestructura para movilidad sostenible y un enfoque comunitario con ferias, talleres y recorridos agroecológicos, consolidando un modelo que integra urbanismo, ecología y adaptación al cambio climático.
El Parque Agrícola, al norte del río Portoviejo, se extiende sobre 48 hectáreas con fuerte vocación agrícola y zonas boscosas consolidadas. Su ubicación lo expone a riesgos de inundación que alcanzan entre 1 y 2 metros en gran parte del área, con sectores críticos junto al cauce. Aunque predomina el uso agrícola, se han identificado superficies destinadas a expansión inmobiliaria, lo que plantea retos para la conservación del suelo productivo y la planificación sostenible de la ciudad.
La intervención contempla 8,7 hectáreas donde se refuerza la cobertura vegetal para crear barreras naturales que protejan el suelo agrícola y limiten la expansión urbana. Se plantea una red de senderos y ciclovías conectada al Plan Maestro, incorporando chaquiñanes existentes con pavimentos permeables y soluciones adaptadas a zonas inundables. Las áreas con mayor riesgo se transformarán en lagunas de retención, mientras que los espacios intermedios se destinarán a actividades recreativas, zonas de estancia, picnic, servicios y un área turística de glamping
Barranco Pelado se concibe como un espacio de conservación y restauración ecológica que refuerza la estructura vegetal mediante reforestación nativa y la creación de humedales más profundos para la gestión hídrica y la adaptación climática. La intervención es puntual y respetuosa con el entorno, incorporando un sistema de caminerías de bajo impacto, la preservación de canchas deportivas y un espacio de oración solicitado por la comunidad. El proyecto devuelve protagonismo al río y busca reconectar a los habitantes de Portoviejo con su paisaje natural, integrando sostenibilidad, participación ciudadana y resiliencia ambiental.
Barranco Pelado, con 47 hectáreas al este del Parque Las Vegas y 2,4 km de borde con el río Portoviejo, combina espacios deportivos, áreas productivas y un proyecto residencial en construcción con una fuerte vocación natural caracterizada por su densa vegetación y biodiversidad. Sin embargo, gran parte del polígono se encuentra en zona de alto riesgo de inundación, lo que subraya la urgencia de implementar estrategias de resiliencia y adaptación hídrica.
La propuesta para Barranco Pelado busca consolidarlo como un parque natural que refuerce su identidad ecológica mediante un mariposario, bosques y humedales conectados por senderos y pasarelas, miradores y espacios culturales al aire libre. Se incluyen nuevas conexiones urbanas, mejoras en canchas deportivas y estrategias hídricas que amplían la capacidad de retención de agua a través de humedales y bosques ribereños, recuperando la topografía natural. Además, se plantea la reforestación con especies nativas y la reubicación de habitantes en zonas de riesgo, consolidando un espacio resiliente, educativo y sostenible para la ciudad.
Arq. Valeria Sandoval
Arq. Paola Ayala
Colaboradores: Rommel Manosalvas, Andy Pillajo, Melany Moreno, Javier Gómez.