Introducción
Que es tiempo de récords y de evolución atlética lo tenemos claro, pero si hay una prueba que está dando pasos agigantados es la de maratón. A un paso de bajar de las 2h de la manera oficial en categoría masculina y justo recién rota la barrera de las 2h10min en categoría femenina, conviene hacer un alto en el camino y observar que es lo que está pasando realmente y el futuro que nos espera.
Categoría masculina
Londres 2002, Khalid Kannouchi volvió a romper su propio récord por 4 segundos para dejarlo en 2:00.38 y convertirse en el primero que batía el récord del mundo en el siglo XXI.
Para octubre de 2024, el récord ha sido rebajado notablemente hasta los 2:00.35 que en 2023 hizo Kelvin Kiptum. en 22 años, la mejora ha sido de 5 minutos y 3 segundos.
Eliu Kipchoge, aunque no de manera oficial, ya demostró que el ser humano es capaz de correr por debajo de las 2h en una maratón. Le ha faltado redondearlo en una maratón convencional, cosa que tras sus últimas apariciones, como en los juegos olímpicos de París donde no se le vio su mejor versión, hace indicar que no será él el que lo consiga.
Por otro lado, viendo la evolución de los últimos 5 años, donde se ha mejorado en 1 minuto, no sería descabellado pensar, que en esta década de los 20’ del siglo XXI, veamos a algún atleta bajar de las 2h, y dad por seguro, que será una atleta africano.
Aunque eso, lo intentaré explicar un poco al final.
Categoría femenina
En mujeres, la irrupción africana ha sido mucho más tardía que la masculina, al igual que el resto de evoluciones así como su llegada en el calendario completo de pruebas al panorama atlético mundial. No es posible comparar una evolución con otra, y es por eso que el récord recién conseguido con 2:09.56 por Ruth Chepngetich, me parece mucho mejor que el 2:00.35 de Kiptum.
Por “comparar” con la categoría masculina, el récord ha bajado de las 2:19.46 de Naoko Takahashi a los 2:09.56 recién citados. Son casi 10 minutos en 23 años. Casi el doble que en categoría masculina.
En los últimos 7 años, desde 2017, el récord ha bajado de las 2:17.01 a sub 2:10, más de 7 minutos.
Obviamente la evolución tecnológica ha tenido mucho que ver con la evolución de los 2 récords, para que actualmente, veamos una marca “normal” que corran en 2:05 y 2:15. La maratón se ha vuelto loca.
¿Podría una mujer llegar a correr por debajo de las 2h?
Las mujeres también tienen una mayor flexibilidad metabólica ya que la oxidación del sustrato se ajusta fácilmente de acuerdo con la disponibilidad de nutrientes. En este sentido, se ha informado que la relación de intercambio respiratorio (RER) es más baja en las mujeres durante ejercicios prolongados de baja intensidad, lo que respalda una menor dependencia de la oxidación de CHO en todo el cuerpo. La mayor flexibilidad metabólica observada en las mujeres constituye una diferencia específica del sexo que depende de varios factores (y su interacción), incluida una mayor sensibilidad a la insulina del músculo esquelético, así como altos niveles de ácidos grasos circulantes e intramusculares necesarios para la oxidación.
Esta acción hormonal metabólica podría contribuir a mejorar las capacidades de rendimiento de las mujeres en comparación con los hombres para el ejercicio de ultra resistencia
Estas diferencias entre hombres y mujeres ya se observan en los sistemas de contribución energética en pruebas de media y larga distancia. Ya en pruebas de 800 y 1500m, se observa un mayor uso en la Fosforilación oxidativa o Vía Mitocondrial que en los hombres.
¿Por qué será un africano el primero en bajar de las 2h y podría hacerlo también una mujer? ¿Qué les hace diferentes al resto?
El éxito de las atletas africanas, mayoritariamente de Kenia y Etiopía, parece que no está basado en una característica genética o fisiológica única, sino que más bien es el conjunto de características somato típicas favorables que influyen en una mejor economía de carrera y una eficiencia metabólica excepcional. A esto se le debe sumar una exposición crónica a la altitud, su entrenamiento y su motivación psicológica en favor de salir adelante económica y socialmente.
Por lo tanto, se puede resumir de la siguiente manera:
Tienen una predisposición genética unido a un gran desarrollo de una alta absorción de oxígeno gracias a caminar y correr largas distancias desde una edad temprana. Tienen una hemoglobina y un hematocrito muy altos.
Economía de carrera muy buena gracias al somatotipo y características de extremidades superiores y una composición favorable de fibra de musculo esquelético y perfil enzimático oxidativo.
Se puede añadir como factor diferencial la dieta tradicional y su motivación para alcanzar el éxito.
Aunque a priori pudiera parecer que sí, parce ser que las corredoras de Kenia no poseen un sistema pulmonar que les de ninguna ventaja fisiológica. No parece que tengan un VO2max distinto a las no africanas. Lo que, si se sabe, es que el coste de oxígeno al correr a una determinada velocidad de carrera es menor en corredoras africanas, y esto se debe entre otras características a las diferencias en las dimensiones del cuerpo.
Un estudio demostró que, durante el contacto del pie con el suelo, las corredoras africanas tienen menores amplitudes de estiramiento y acortamiento del tejido tendinoso. Los fascículos son más cortos, tanto en reposo como en movimiento y contacto y mostraban una menor relación de frenado/pre activación en los músculos gastrocnemio medial y tibial anterior, así como caracterizarse por tener relaciones negativas entre el brazo y el tendón de Aquiles.
Por otro lado, también se sabe que, las corredoras de alto nivel en Kenia, determinó una muy buena economía de carrera, un mejor funcionamiento y un menor tiempo de contacto con el suelo. Esto demostró que el tiempo de contacto del pie con el suelo está asociado con la economía de carrera. (Mooses, M, Haile, DW, Ojiambo, R, Sang, M, Mooses, K, Lane, AR, and Hackney, AC. Shorter ground contact time and better running economy: evidence from female Kenyan runners. J Strength Cond Res XX(X): 000-000, 2018)
Esto no es nada nuevo, y viendo la evolución de las marcas, tanto en ruta como en pista en categoría femenina, no creo que tardemos en exceso en ver marcas muy similares en maratón, así como sigamos viendo barbaridades en pista evolucionar hasta un punto que somos actualmente incapaces de imaginar.