En 2016 se crea el Profesorado en Física, última carrera de grado creada en la Facultad de Ciencias Exactas, Ingeniería y Agrimensura. Los intentos de creación de esta carrera se remontan a la década de 1990.
La comisión encargada de la creación estuvo coordinada por Hugo Navone, y sus participantes fueron Hugo Navone, Andrea Fourty, Adriana Foussats, Omar Fojón, Luis Manuel, Marcelo Stachiotti y Adolfo Trumper.
Por Lic. Carlos Galles y Dr. Roberto Rivarola (1)
LA CREACIÓN DE LA LICENCIATURA EN FÍSICA
En el año 1960 se inició un nuevo plan de estudios para las carreras de ingeniería. En algunas de las especialidades el estudio de la Física comprendía cinco cursos cuatrimestrales, siendo la base bibliográfica principal el bien conocido texto de Sears y Zemansky, aunque poco a poco se fueron introduciendo textos más modernos. El último curso estaba dedicado a la Física Moderna a cargo del Ing. Báncora. En esta materia se introducía al alumno a las experiencias y teorías básicas; por ejemplo se resolvía la ecuación de Schrödinger para el átomo de hidrógeno, se planteaba con esmero el problema del cuerpo negro y el efecto fotoeléctrico, se entraba también con detalle en los temas básicos de la radioactividad. El nivel teórico era aproximadamente el de la conocida obra de Arthur Beiser. La parte experimental era llevada a cabo con mucho esmero por el Agr. Francisco Abella.
El nuevo plan llevaba consigo la formación de departamentos en la Facultad en las diferentes disciplinas, siendo el director del Departamento de Física el Ing. Cortés Plá, quien veía sin dudas cumplidas parte de sus ideas de tantos años atrás en el sentido de dar a los estudiantes de ingeniería una sólida base de conocimientos en Física. Sobre esta base una sucesión de acontecimientos habrían de darse a mediados de la década en forma tal que en la facultad comenzasen los estudios superiores en Física.
En la creación de la Licenciatura en Física de Rosario tuvo un papel primordial el Dr. Mario Alberto Castagnino. Comenzó su formación en la Facultad de Ciencias Matemáticas en 1953; graduándose de Ingeniero Civil en 1960. Luego obtuvo el título de Doctor en Ciencias Matemáticas en la Universidad de Roma en 1965. Posteriormente alcanzaría el Doctorado de Estado en Ciencias Físicas en 1974 por la Universidad de París VI, dirigido por André Lichnerowicz. Entre 1956 y 1961 fue Jefe de Trabajos Prácticos en la cátedra de Mecánica Racional, dirigida por Beppo Levi en el Departamento de Matemática. En el Departamento de Física, en 1965, sólo ocupaba, a su retorno de Italia, un cargo de Auxiliar de Docencia.
Una idea firme en la mente de Castagnino era la de cambiar el Departamento de Física desde uno dedicado en forma primordial a la enseñanza de la Física elemental a otro donde la investigación tuviese cabida. La dirección del Departamento habría de quedar vacante en 1965 cuando el Ing. Cortés Plá accede al cargo de Rector de la Universidad Nacional del Litoral.
Fue entonces cuando se produjo lo que fue denominado despectivamente “la rebelión de los enanos” por parte de quienes estaban en el bando opositor. Un grupo de jóvenes docentes del Departamento se unieron para propulsar la candidatura de Castagnino como Director. Rol fundamental para el éxito de esta postulación lo tuvo el Agrimensor Danilo Gómez, también auxiliar docente del Departamento, quien logró la adhesión de los representantes estudiantiles en el Consejo Directivo de la Facultad, los cuales se mostraban en un primer momento un tanto remisos a apoyar con sus votos un cambio que a todas luces podía ser calificado de “cientificista”. El cometido se logró entonces prestamente y, en el otoño de 1965, mientras durase la ausencia de su titular, vale decir el Ing. Plá, el puesto de Director pasó a ser cubierto por el Dr. Castagnino, quien lo mantendría hasta 1970 (Resolución 1965).
Un paso que a la distancia podría ser considerado como menor, pero que en realidad tiene una gran importancia, fue la renovación de la enseñanza en una materia clave en los cursos básicos como es Electricidad y Magnetismo. Dictada por Castagnino en 1965, por primera vez fueron incluidas las ecuaciones de Maxwell en forma diferencial y un tratamiento vectorial de los campos a lo largo de toda la asignatura. En 1966 Castagnino comenzó a dictar un curso de Teoría Electromagnética basado en el conocido texto de Reitz - Milford; la materia figuraba en los programas de estudio como obligatoria para los estudiantes de Ingeniería Electricista. Cabe consignar que Castagnino además había cursado en Italia estos temas con Enrico Pérsico. Actuaba como auxiliar Reinaldo Welti, estudiante de la Licenciatura en Física en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales en Buenos Aires, quien se mostraba muy ducho en la problemática de la teoría electromagnética. Welti alcanzaría más tarde su doctorado en Física en la UBA, en el año 1976, trabajando sobre teoría de plasmas.
En 1965 es contratado como docente del Departamento el Licenciado Oscar Sergio Zandrón, graduado del Instituto Balseiro, dedicado a la Física de Partículas, quien dictó un curso de Mecánica Clásica, sobre la base del texto de Goldstein, una verdadera novedad en Rosario. Zandrón venía de una estadía en Torino, donde había llevado a cabo investigaciones en el renombrado grupo de Física Teórica dirigido por Sergio Fubini. Presentó pocos años después su tesis doctoral en Bariloche en 1968 sobre álgebra de corrientes, con la dirección de Carlos Bollini. Por entonces era el único graduado en Física entre los docentes integrantes del Departamento.
Vale decir que en poco tiempo se había comenzado a conformar un conjunto de estudios disciplinarios en Física alcanzándose un nivel que mejoraba con creces el de enseñanza anterior.
Desde el punto de vista de la observación de los procedimientos institucionales en un período donde se ejercía la democracia universitaria, con representantes de los profesores y de los estudiantes en el Consejo Directivo, es muy importante señalar que el 4 de Abril de 1966 ese órgano resolvió considerar la creación de la Licenciatura en Física y del Doctorado en Física y encargar al señor Decano la designación de una comisión especial para organizarla y elaborar los planes de estudio correspondientes (Resolución 1966). El 8 de Junio se conformaba la Comisión especial de referencia con el Ing. Mario Castagnino por los profesores, el Ing. Lorenzo Copello por los graduados y el señor Daniel Libonati por los estudiantes (Resolución 1966a). Ambas resoluciones llevan la firma del Arq. Mario A. Segovia Mayer quien ocupaba el cargo de Decano supliendo al Ing. León Garibay.
Poco tiempo antes, tras substanciarse los respectivos concursos, con un jurado en el que eran miembros Juan José Giambiaggi y Carlos Bollini, fueron designados el 27 de Mayo de 1966 los siguientes profesores: Ing. Mario Eduardo Guido Báncora, Dr. Mario Alberto Guillermo José Castagnino e Ing. Ricardo Zucca, los tres como profesores titulares (dedicación mínima), Lic. Oscar Sergio Zandrón como Profesor Adjunto (dedicación media), Ing. Jorge Luis Forteza e Ing. Horacio Helman, ambos como profesores adjuntos de dedicación mínima (Resolución 1966b). En un principio se planeaba la nueva carrera científica, en una facultad dedicada a la enseñanza de la ingeniería de buen nivel, basándose en especialistas que viajasen a impartir sus lecciones desde Buenos Aires. Es muy posible que una serie de conferencias de alto nivel de divulgación dadas en 1965 por profesores porteños, entre ellos Jorge Starico y Enrique Galloni, hayan estado relacionadas con esta intención.
Pero el destino echaría los dados en otra dirección por una serie de hechos un tanto casuales. En una visita al Centro Atómico Bariloche, el Jefe de Trabajos Prácticos Danilo Gómez es recibido por el Dr. Enrique Gaviola, quien al ver su dedicación y conocimientos en el configurado de espejos le propuso pasar algunos meses en Bariloche, trabajando en asuntos ligados a la Física experimental. Esa estadía del Agr, Gómez coadyuvó a una visita posterior del Dr. Castagnino al lejano pago sureño, formalmente para dictar un curso de Relatividad General, el cual fue impartido en el segundo semestre de 1966. Allí se trazaron las conversaciones preliminares con profesionales de la Física susceptibles de aceptar trasladarse en forma permanente a Rosario.
Poco antes, el 28 de Junio de 1966, se había producido el golpe de estado denominado Revolución Argentina, a la cabeza del cual estaba el general Onganía, convencido de que empezaba un régimen dictatorial de extensión indefinida en el tiempo. No cabe duda que los acontecimientos políticos aceleraron la creación de la licenciatura; por una parte el mundo académico del país se vio muy agitado por la intromisión militar en las universidades, por otra parte las nuevas autoridades interventoras necesitaban exhibir logros y la creación de nuevas carreras, en especial científicas, brindaba rápidos réditos políticos.
El nuevo delegado interventor, el Arq. César Benetti Aprosio continuó con la idea de crear una Licenciatura en Física. Castagnino no sólo había contactado en Bariloche a varios graduados, sino que también conversado con algunos de quienes habían renunciado en Exactas de Buenos Aires, entre ellos con Juan José Giambiaggi.
Finalmente la Licenciatura en Física fue creada por resolución de Rectorado del 5 de Enero de 1967, siendo el Dr. Walter Mulhall su primer director. El Dr. Mulhall, quien venía de Bariloche, había recibido su doctorado por la Universidad Nacional de Cuyo en 1964 con una tesis sobre Física Nuclear, en la cual fue su director Daniel Bes. También había pasado previamente una estadía de algo más de dos años en el prestigioso instituto de Copenhague dirigido por Niels Bohr.
El 5 de Febrero de 1967 Mulhall enviaba a Decanato el plan de estudios de la Licenciatura, incluyendo un sistema de correlatividades con los cursos previos que el estudiante pudiese tener en las carreras de ingeniería. Tras algunas idas y vueltas por los vericuetos administrativos de la Facultad, el plan definitivo de la Licenciatura en Física quedó establecido el 30 de Noviembre de 1967, concentrando la carrera en cuatro densos años, más un trabajo de tesina (Resolución 1967).
En 1967 comenzaron las clases con una verdadera renovación de la enseñanza. La vieja manera de enseñar, con poca valorización de la resolución de problemas, se vio substituida por una Física fundada sólidamente en principios, los cuales no eran meramente enunciados sino que a ellos se hacía permanente referencia al enfrentarse con las dificultades propias de la resolución de problemas. Viejas rémoras de larga permanencia fueron definitivamente extirpadas, aunque a veces su retorno resulte inevitable. Por ejemplo, la inconmovible creencia que sostiene que la ley de inercia puede ser deducida de la segunda ley de la dinámica, lo que ha dejado estupefactos, no sólo en Rosario cabe agregar, a centenares de alumnos al toparse con esas limitaciones lógicas en el ilustre Isaac Newton (2).
Entre los primeros profesores de la Licenciatura en Física se contaban varios que habían venido actuando como tales en las carreras de Ingeniería: Mario Castagnino, Horacio Helman, Ricardo Zucca, Pablo Bignon, Mario Báncora, Danilo Gómez, entre otros. A ellos se sumaban Oscar Zandrón, como ya se ha dicho en Rosario desde 1965, Jorge Luis Forteza y Aníbal Caride. Por otra parte desde el Centro Atómico Bariloche habían venido Walter Mulhall, Roberto Liotta, Rubén Piacentini, Alberto Rabatt, Eduardo Pasquini, este último después de una corta estadía en la CNEA. Poco tiempo después se agregaría al cuerpo de docentes el Ing. Rafael Méndez, de larga y destacada trayectoria anterior en la Facultad de Ingeniería Química de Santa Fe, quien reemplazaría en 1970 a Castagnino como director del Departamento de Física.
También se contó con la participación por cortas etapas de especialistas de la Comisión Nacional de Energía Atómica. En 1968 ya se tienen los primeros graduados con el título de Licenciado en Física (3). Esto se explica porque un grupo de cerca de una decena de estudiantes, la mayoría rosarinos y antiguos estudiantes de ingeniería en la Facultad de Ciencias Matemáticas, se habían incorporado a la nueva carrera provenientes del Instituto Balseiro, donde cursaban sus estudios.
LOS COMIENZOS DE LAS INVESTIGACIONES EN FÍSICA
Tras la creación de la licenciatura en 1967 las líneas de investigación que se desarrollaban podían contarse con los dedos de una mano. Por un lado Mario Castagnino continuaba con sus investigaciones en Relatividad General, mientras Oscar Zandrón hacía lo propio encaminado a completar su mencionado doctorado en 1968. En temas relacionados con la Física Nuclear, bajo la dirección de Walter Mulhall, trabajaban los licenciados Roberto Liotta, Eduardo Pasquini, Rubén Piacentini, y Alberto Rabatt. En 1972 Rubén Piacentini obtuvo su Doctorado de Estado en la Universidad de Paris VI, con la dirección de Ronald McCarroll, en la especialidad de colisiones atómicas. En mayo de 1974 Roberto Liotta alcanzaba también su doctorado, sobre física nuclear, en la Universidad Nacional de Cuyo, con la dirección de Ricardo Broglia.
En 1970 se integró al Departamento de Física el Dr. Juan Alberto Mignaco, quien se había doctorado en la Universidad Nacional de Cuyo en 1966. Había trabajado en Exactas de Buenos Aires en el grupo de Giambiaggi y Bollini, quien fue su director de tesis. Luego, había realizado una estadía de varios años como postdoctorado en el CERN, Suiza. Su tema de investigación era principalmente la electrodinámica cuántica. Por otra parte siendo Jefe de Trabajos Prácticos en Exactas en Buenos Aires había presentado su renuncia en 1966, tras las agresiones sufridas por los profesores universitarios.
El Dr. Ricardo Zucca era miembro del Departamento desde tiempo atrás. Graduado de Ingeniero Civil, había terminado posteriormente sus estudios de Licenciado en Física en Exactas de Buenos Aires, para luego alcanzar en 1971 el doctorado en la Universidad de California, Berkeley, bajo la dirección de Y. Shen.
En 1972 se incorporó al cuerpo docente, ocupando un cargo de Profesor Titular, el Dr. Carlos Roberto Garibotti, doctorado en Física por la UBA en 1963 en la especialidad de partículas elementales, siendo su director Juan José Giambiaggi. Trabajó en Rosario sobre dispersión de partículas atómicas, colaborando también con sus colegas rosarinos en la construcción del primer colector solar realizado en el país, instalado entonces en los techos de la Facultad. Tuvo una muy activa participación en la organización de la Biblioteca del Departamento de Física. También a principios de esa década se añadió al cuerpo docente el Dr. Oscar Corbella, doctorado en el Instituto Balseiro en 1969, quien trabajó en nuestra ciudad en temas relativos a la energía solar y a dispersión de partículas.
Desde sus inicios la licenciatura contó con un laboratorio de metalurgia. El Lic. Alberto Vázquez, graduado de Bariloche, inició las investigaciones en el tema de fractura. Horacio Helman por su parte trabajaba en estudios de plasticidad.
Poco tiempo después dos estudiantes, Alberto Armas y Alberto Sagüés, hicieron sus tesinas sobre fricción interna. El laboratorio tuvo siempre una fuerte interacción con la Comisión Nacional de Energía Atómica, en especial el Dr. Francisco Povolo estuvo presente en las etapas iniciales y subsiguientes. El equipamiento principal del laboratorio lo constituían dos piezas claves: un péndulo automático de fricción interna y un equipo de crecimiento de monocristales, los cuales fueron construidos en Rosario con mano de obra de la Facultad.
El Departamento de física también adquirió a principio de la década de 1970 un equipo de resonancia paramagnética electrónica, el cual costó en moneda de la época una considerable cantidad de dinero. Lamentablemente el aparato nunca pudo ser cabalmente empleado en investigaciones con continuidad.
En octubre de 1972 se instaló en un edificio preparado especialmente, en el predio de la Universidad conocido como La Siberia, un Reactor Nuclear donado por la República Federal de Alemania. En la nomenclatura de la Comisión Nacional de Energía Atómica es denominado el RA-4. Se trata de un reactor marca Siemens de sólo 100 mW de potencia nominal, aunque puede extenderse a 1 W. Como Director del Reactor fue nombrado el Ing. Oscar Sadovsky y como Jefe del Reactor el Ing. Jorge Hisano. El pequeño reactor ha venido usándose desde entonces en docencia, servicios técnicos e investigación.
Hacia 1973 Jorge Feugeas comenzó a trabajar en la observación de zonas activas de la cromosfera solar utilizando un filtro de Lloyd. El laboratorio estaba ubicado en una institución producto de la solidaridad entre vecinos, la Biblioteca Popular Constancio C. Vigil, la cual contaba con una cúpula provista de buenos telescopios. La investigación tenía el respaldo del Observatorio de San Miguel. Tanto este observatorio como la biblioteca fueron desmantelados luego del golpe militar de 1976.
Una manera de cuantificar el trabajo científico de una comunidad consiste en medir la producción de artículos publicados. Es común agregar parámetros que midan la repercusión de los mismos. Esta metodología deja de lado, o no refleja con exactitud, otras características del trabajo científico como es la formación de nuevos profesionales, el espíritu o la pasión que hayan motivado las investigaciones y el posible establecimiento de una verdadera escuela científica local. Con esta salvedad se aplicará a continuación sobre la base de algunos informes que se detallarán. Una publicación oficial de la Universidad Nacional de Rosario de 1974 describe las investigaciones que se llevan a cabo en la universidad. (Plan 1974). Este texto no menciona los nombres de los investigadores. En lo que se refiere a Física, presenta las líneas de investigación que se indican a continuación.
• Evaluación y tratamiento de aceros.
• Estudio de Sustancias Magnéticas por medio de un equipo de Resonancia Paramagnética Electrónica.
• Utilización del Reactor RA-4 (SUR 100) en trabajos experimentales de “potencia cero” para el estudio del comportamiento dinámico.
• En Física Nuclear se desarrollaban técnicas de cálculo en el dominio de la espectroscopía nuclear con el fin de comprender el comportamiento de los núcleos atómicos.
• En Física Teórica son mencionados los siguientes temas: Problema inverso. Aproximantes de Padé en colisiones atómicas. Fracciones continuas aplicadas a la ecuación de Schrödinger. Colisiones atómicas en agua pesada y en helio doblemente ionizado. Colisiones con iones. Cuantificación de campos bosónicos.
• En Energía Solar se estudiaban diferentes sistemas receptores, diseñándose colectores solares y calentadores y destiladores de agua.
En Diciembre de 1975 se llevó a cabo en Rosario la 62a Reunión de la Asociación Física Argentina. En el libro de resúmenes figuran once comunicaciones presentadas por miembros del cuerpo docente del Departamento de Física. Estos trabajos trataban sobre temas de física nuclear, teoría de campos, colisiones atómicas, energía solar y plasmas (Libro de Resúmenes 1975). En la asamblea de socios de la AFA, realizada en el Club Bancario, a orillas del Paraná, se eligió como Presidente de la asociación al Dr. Juan A. Mignaco y como Secretario al Dr. Oscar Corbella. Al cabo de algo más de diez años se había logrado conformar una tradición de esmerada dedicación al estudio en los alumnos de la Licenciatura en Física. Por otra parte los graduados hacían efectivamente contribuciones interesantes a su disciplina y se lograba publicar artículos en las revistas internacionales. Se contaba entonces con nueve doctores en física entre los docentes del Departamento. El futuro parecía ser promisorio.
Sin embargo la situación del país estaba marcada por una gran inestabilidad política y los sucesos del año 1976, el golpe de estado militar del 24 de Marzo y sus nefastas consecuencias, dejarían una marca de dolor en la joven institución dedicada a la Física.
En la mañana del día 10 de Junio de 1976 los docentes que iban llegando a la Facultad mudaban sus rostros cuando eran informados de una noticia terrible. Durante la noche, los servicios que cometían sus atropellos en toda la ciudad habían secuestrado de su hogar a Eduardo Pasquini y a su esposa Liliana Mizraji.
Pasquini había presentado su tesis de doctorado en Física Nuclear poco tiempo atrás en la Universidad de Estrasburgo dirigido por Andrés Zuker (Pasquini 1977, 1979). Tenía a su cargo una cátedra ya célebre, donde se enseñaba a los estudiantes de todas las carreras los elementos de la mecánica newtoniana. Sus clases eran de meridiana claridad y las reuniones de cátedra no eran simples distribuciones de tareas entre los docentes sino que se remarcaban por el cruce de ideas, algunas veces bastante más que animado, donde todo tipo de opiniones estaba permitido. Eduardo y Liliana fueron separados en medio de la noche de sus dos hijas, quienes quedaron solas en el departamento en que vivían (4).
Dos días antes, también por la noche, Julia Huarque había sido secuestrada en el departamento en el cual vivía con su madre, quien presenció el accionar de los raptores. Julia se había graduado de Licenciada en Física unos meses atrás con una tesina teórica sobre física atómica. Entonces había sido blanco de numerosas bromas de sus compañeros por la atildada vestimenta que utilizaba para la ocasión. Julia era una persona muy apreciada por sus valores éticos y por la dedicada contracción al trabajo, tanto como incipiente investigadora como en su labor de auxiliar de docencia.
El anfiteatro del Departamento de Física lleva desde la restauración de la democracia el nombre de Eduardo Pasquini y el principal laboratorio de docencia el de Julia Huarque. En el hall de entrada a la Facultad una placa recuerda los nombres de 28 víctimas del terror de estado, entre los cuales se cuentan docentes y estudiantes de la Facultad, uno de ellos fue Hugo Mattion, estudiante de la Licenciatura en Física, secuestrado en Buenos Aires el 6 de Mayo del aquel ominoso año 1976.
Los familiares y amigos de los desaparecidos debieron enfrentarse a la kafkiana realidad que Ernesto Sábato describió en 1984 en el prólogo del libro “Nunca más”:
“Arrebatados por la fuerza, dejaron de tener presencia civil. ¿Quiénes exactamente los habían secuestrado? ¿Por qué? ¿Dónde estaban? No se tenía respuesta precisa a estos interrogantes: las autoridades no habían oído hablar de ellos, las cárceles no los tenían en sus celdas, la justicia los desconocía y los habeas corpus sólo tenían por contestación el silencio. En torno de ellos crecía un ominoso silencio. Nunca un secuestrador arrestado, jamás un lugar de detención clandestino individualizado, nunca la noticia de una sanción a los culpables de los delitos. Así transcurrían días, semanas, meses, años de incertidumbres y dolor de padres, madres e hijos, todos pendientes de rumores, debatiéndose entre desesperadas expectativas, de gestiones innumerables e inútiles, de ruegos a influyentes, a oficiales de alguna fuerza armada que alguien les recomendaba, a obispos y capellanes, a comisarios. La respuesta era siempre negativa.” (Nunca Más)
Una etapa obscura había comenzado para el país y para la universidad argentina. Pocos meses después varios de los docentes del Departamento se encontraban trabajando fuera de Rosario. Otros numerosos docentes, y aún todo el personal administrativo, pasaban a integrar las listas de cesanteados. Muchos de ellos fueron también visitados por los integrantes de los servicios que arbitraban la tenue línea entre la vida y la muerte.
Mientras tanto en Rosario la incertidumbre y el temor eran el pan de cada día para los que continuaban en el segundo piso de Pellegrini 250 tratando de avanzar en sus estudios en Física. En una mezcla de alegría por verse las caras al comenzar cada día y de una cierta cuota de ironía se contaban los unos a los otros todas las mañanas.
Para aquellos argentinos que comprendían la gravedad de los atentados contra la dignidad humana, que eran cometidos por parte de quienes decían estar al servicio de ideales supremos, lo más difícil de soportar era la sensación de vergüenza al comprender hasta que punto puede llegar la bestialidad de los hombres, y que los que cometen tanta maldad son congéneres (5).
La reparación del daño infringido a los estudios y a las investigaciones en Física en Rosario llevó un prolongado tiempo. Fue posible por la firmeza de los que restaban en el Departamento y por la afluencia de nuevos y capaces estudiantes. Pero la recuperación fue lenta.
Hacia 1980 en el Departamento de Física se hacían investigaciones en los siguientes temas:
• Aplicaciones de la Energía Solar. Director: Rubén Piacentini. con 13 colaboradores.
• Colisiones Atómicas. Director: Rubén Piacentini, con 3 colaboradores.
• Estudio de las propiedades mecánicas y físicas de metales y aleaciones de estructura hexagonal compacta. Director: Alberto F Armas, con 4 colaboradores.
• Formulación de la teoría de campos en el espacio-tiempo curvo. Director: Oscar Zandrón, con 7 colaboradores.
• Procesado químico superficial por plasmas de radio frecuencias. Director: Jorge N. Feugeas, con 4 colaboradores.
• Generación de haces de electrones e iones con un equipo plasma focus. Director Jorge N. Feugeas, con 5 colaboradores.
Todos estos grupos presentaron ese año una veintena de publicaciones en reuniones locales y en revistas internacionales (Guía de Investigaciones 1981).
Graduados en Física de la FCEIA ya realizaban sus contribuciones en otras facultades de la Universidad Nacional de Rosario, especialmente en la Facultad de Ciencias Farmacéuticas y Bioquímicas. Existe además en la FCEIA un Departamento de Física en la Escuela de Formación Básica, dedicado fundamentalmente a la educación básica de los estudiantes de ingeniería. En este departamento se hacen investigaciones en enseñanza de la Física, tema en el cual colaboró desde un primer momento el Dr. Walter Mulhall.
Numerosos graduados en física en Rosario brindan por otra parte su importante aporte en instituciones distribuidas por todo el país, en universidades, en la Comisión Nacional de Energía Atómica y en la industria. Otros han proseguido sus carreras en el extranjero, llevando a diversos países los conocimientos esenciales adquiridos en el transcurso de su formación en el viejo edificio de Pellegrini 250.
Es de esperar que estas páginas hayan logrado dar una idea sobre el largo transcurso que medió desde la fundación de la Facultad de Ciencias Matemáticas, hace nueve décadas, hasta lograr establecer una sólida escuela de Física con una tradición en la investigación. Se puede afirmar que el trabajo solidario de una labor colectiva permanente ha dado sus frutos.
AGRADECIMIENTOS
Los autores agradecen a los siguientes profesores que fueron entrevistados: A.F. Armas, M. A. Castagnino, J. Feugeas, G. Fichsfeld, D. Gómez, R. Liotta, W. Mulhall, R. Migoni, R. Piacentini, J. Riera y O. S. Zandrón. Hacen lo propio también con aquellos colegas que generosamente brindaron sus ideas en conversaciones informales. Los errores, omisiones y faltas de comprensión histórica que se encuentren en el texto son por supuesto responsabilidad exclusiva de los autores.
NOTAS
(1) Las notas expuestas en este texto son reproducción de las aparecidas en el libro “La Física y los físicos argentinos. Historias para el presente”, editado por la Universidad Nacional de Córdoba y la Asociación Física Argentina; Editor Diego Hurtado, 2012
(2) Muy posiblemente el erróneo convencimiento se diseminó a partir de la obra de Francis Sears y Mark Zemansky, “Física General”, Aguilar, Madrid (1955); véase Pág. 72.
(3) Los primeros diez graduados, por orden de extensión de sus diplomas, fueron los siguientes: R. Topolevsky, A. Sagüés, A. Armas, P. Ripa Alsina, C. Galles, R. Weder, R. Gaspar, J. Santana Quevedo, G. Kaufmann y R. Migoni. Tomados del Libro de Registro de Graduados, Sección Alumnado, FCEIA
(4 ) Véase el sitio de Internet donde Gabriela Pasquini, hija de Eduardo y Liliana, graduada en Física y Profesora en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (UBA), recuerda a sus padres en ocasión del homenaje a Eduardo Pasquini, llevado a cabo el 15 de Abril de 2010, en la Casa argentina de la Ciudad Universitaria Internacional de París. http://www.casaargentinaenparis.org/images/eventos/discurso_gabriela_pasquini.pdf
(5) Los autores adaptan estas ideas del filósofo francés Gilles Deleuze quien las presenta en la entrevista en video denominada Abécédaire. Pudo verse recientemente en el canal Encuentro de la televisión estatal o en forma permanente en Youtube
REFERENCIAS
(Guía 1981) Guía de Investigaciones, Facultad de Ciencias Exactas e Ingeniería, Universidad Nacional de Rosario (1981). Publicación interna de la Facultad.
(Libro de Resúmenes 1975) Libro de Resúmenes de la 62ª Reunión de la Asociación Física Argentina. Rosario, 9, 10 y 11 de Diciembre de 1975.
(Nunca Más) Nunca más. Informe de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas, EUDEBA, numerosas ediciones.
(Pasquini 1977, 1979) Resultados de estas investigaciones están contenidos en el siguiente artículo: E. Pasquini, A. P. Zuker - Physics of Medium light nuclei, Editrice Compositrice, Bologna (1977). Véase también, A. Poves, E. Pasquini, A. P. Zuker, Quasiconfigurations: An Approach To Effective Forces, PHYSICS LETTERS, Volume 82B, number 3, 4, Pag. 319 (1979).
(Plan 1974) Plan de Desarrollo Regional, Universidad Nacional de Rosario, 1974. 176 páginas.
(Resolución 1965) Resolución Nº 631/65 del Consejo Directivo, 17 de mayo de 1965.
(Resolución 1966) Resolución Nº 791/66 del Consejo Directivo, del 4 de abril de 1966.
(Resolución 1966a) Resolución Nº 3140/66 del Consejo Directivo, del 8 de junio de 1966.
(Resolución 1966b) Resolución Nº 149.659 del Consejo Superior, del 27 de mayo de 1966.
(Resolución 1967) Resolución Nº 4206/67 del Consejo Directivo
Memoria, verdad y justicia
Eduardo Alfredo Pasquini
Docente del Departamento de Física, desaparecido el 10 de junio de 1976 en Rosario, a los 35 años de edad
Eduardo Pasquini, video de la Dra. María Teresa Causa (Bariloche)
Sobre Eduardo Pasquini, recuerdos del Dr. Roberto Liotta (Suecia).
Julia Natividad Huarque
Docente del Departamento de Física, desaparecida el 8 de junio de 1976 en Rosario, a los 25 años de edad
Hugo Manuel Mattion
Estudiante de Licenciatura en Física, desaparecido el 6 de mayo de 1976 en Capital Federal, a los 26 años de edad.
Sus restos fueron identificados por el Equipo Argentino de Antropología Forense en 2009.
En el año de 1966 el Consejo Superior de la aquel entonces Universidad Nacional del Litoral resuelve considerar la creación de la carrera de Licenciatura en Física, mediante resolución 791/1966 CS UNR. Sin embargo no fue hasta 1967 que se establece un plan de estudios con las correspondientes correlatividades para que un estudiante de las carreras de Ingeniería pudiera ingresar a la carrera de Licenciatura (Resolución 4206/1967). Posteriormente el plan de estudios de la carrera de la Licenciatura en Física fue modificado en 1973 y en 1975. La modificación del plan 73 al 75/1 cambió el régimen cuatrimestral de cursado al régimen anual donde el primer y segundo año de la carrera era común con las Ingenierías y Agrimensura. En 1987 entró en vigencia un nuevo plan, donde se restablece el sistema de cursado cuatrimestral y el cursado de la carrera es íntegro en al ámbito de la escuela de Ciencias Exactas y Naturales. Este plan con pequeñas modificaciones (plan 2001) fue el que estuvo vigente hasta 2017.