Son brackets de acero inoxidable de alto grado que se colocan en las superficies externas de los dientes. Son pequeños, efectivos y cómodos. Para asegurar los arcos se pueden utilizar ligaduras elastoméricas del color elegido por el paciente. Son ideales para niños y adolescentes.
Son brackets de acero inoxidable de alto grado que se colocan en las superficies externas de los dientes. Funcionan mediante un sistema de puertas o clips que mantienen el arco en su lugar sin la necesidad de ligaduras elásticas. Estas puertas o clips permiten que el arco se desplace de manera más libre y controlada, lo que favorece un movimiento dental más eficiente y menos friccional. Son ideales para niños, adolescentes y adultos.
Estos brackets están hechos de un tipo de cerámica de calidad dental que reproduce el color de los dientes y se colocan en las caras externas de los dientes. Son una alternativa excelente para corregir las maloclusiones de los adultos.
Consiste en un sistema de alineadores invisibles que mueven gradualmente los dientes, logrando así corregir las malposiciones dentarias sin utilizar ningún tipo de bracket.
Los aparatos ortopédicos dentofaciales están hechos de acrílico. Son ideales para tratar los problemas de desarrollo y crecimiento de los huesos y los dientes, especialmente en la zona maxilofacial (mandíbula, maxilares y estructuras relacionadas) entre los que se incluyen: mordida abierta, mordida cruzada, sobremordida, desbalance entre los maxilares y el desarrollo inadecuado de los dientes o mandíbulas. Todo esto sin necesidad de cirugía invasiva.
La edad óptima para comenzar un tratamiento de ortopedia dentofacial es entre los 6 y 12 años, durante el período de crecimiento activo de los huesos faciales. A esta edad, los huesos y los dientes todavía están en desarrollo, lo que permite corregir malformaciones antes de que se consoliden.