Existen muchos libros, guías y manuales para discipular en la iglesia cristiana, sin embargo, muchos de esos excelentes recursos parecen tratados teológicos que toman un tiempo considerable para su estudio. Otros son demasiado sencillos y se dedican a integrar a los nuevos convertidos a la vida y costumbres de la iglesia local. También existen iglesias que carecen de un proyecto de educación cristiana y solamente dependen de lo que se habla desde el púlpito durante el servicio semanal.
A partir de nuestra experiencia de crecer de forma informal en la nueva vida en Cristo, imitando la conducta de los creyentes con más experiencia, nos dimos cuenta que el discipulado debería ser una actividad intencionada, planificada y medible, Para ello usamos los manuales y guías que están a la disposición de las iglesias.
De ahí surge la idea de hacer un manual que reúna los dos elementos necesarios: APRENDER y APLICAR. La dinámica del Discipulado Doxa-Praxis es, precisamente, hacer un énfasis en aplicar lo aprendido. Es conocido que un hábito o una disciplina se forma en un tiempo en el que las personas se ejercitan en lo que aprenden. Por esa razón el Discipulado Doxa-Praxis está diseñado para que el discípulo lo asimile en un período de 13 semanas. Ese período de tiempo es similar al desarrollo físico, escolar y universitario (trimestre), por lo que en ese tiempo el discípulo tendra la oportunidad de experimentar en su vida cotidiana los principios y disciplinas espirituales.
Finalmente, los nuevos discípulos adquirirán el compromiso de discipular a otros.
2 Timoteo 2:2