Hace más de tres décadas, Johnny de la Cruz inició un sueño en el corazón de la Zona Colonial.
Desde su taller en la calle Isabel la Católica, dio vida a un arte que combina orfebrería, restauración y amor por la historia.
Con más de 35 años de experiencia, su trabajo ha dejado huellas en lugares emblemáticos como el Palacio Nacional, Casa de Campo, Fiesta de Luz, el Ministerio de Relaciones Exteriores (MIREX), el Hotel Santo Domingo y la Fundación Cruz Jiminián, entre muchos otros.
Hoy, D’Johnny Antigüedades sigue siendo sinónimo de pasión, calidad y confianza, preservando piezas únicas que guardan historias invaluables.
El legado de Johnny vive en cada restauración, en cada detalle y en cada cliente que confía su historia en nuestras manos.