Hola, me llamo Luna Alonso tengo catorce años y vivo en Cambrils, España.
Sinceramente, cuando todo esto empezó en España yo estaba de colonias con mi instituto. No hacíamos ningún caso a lo que nos decían y la verdad es que nos reíamos mucho del tema, incluso cuando nos dijeron que que se suspendían las clases por dos semanas ni nos lo creíamos.
Pero luego, cuando acabaron las colonias y volví a casa me di cuenta de la gravedad de la situación. Ver la cara de preocupación de mis padres me alarmó mucho, estaban muy exaltados y nerviosos, eso me extrañó bastante...
Los primeros días los pasé muy frustrada, porque pasar de estar esquiando con mis amigos sintiéndome genial, pudiéndonos dar abrazos y besos incluso bañarnos juntos en una piscina a pasar de no poder ni verlos durante cincuenta y tres días fue demasiado brusco. Con el paso de los días, ya se iba calmando un poco la cosa, pero cada vez, se alargaba más y más, hasta el día de hoy.
Hace unos días ya anunciaron que podríamos salir a hacer deporte y que nos de un poco el aire, incluso pusieron fecha para poder hacer reuniones de menos de diez personas. Con esa noticia tuve una especie de sentimiento agridulce, porque estaba contenta por poder salir y ver a mis amigos y familia, pero a la vez un poco preocupara por si a causa de esta decisión la cosa empeoraría.