Convivir con personas distintas y que tienen otras costumbres es una fuente de enriquecimiento, gracias a ellas podemos descubrir otras culturas y aprender cosas nuevas. Una sociedad es mucho más rica cuanto más diversa es.
De la misma manera que los amigos y la familia nos ayudamos unos a otros, en el mundo, las personas de diferentes países y diferentes culturas debemos ayudarnos unas a otras para que todos podamos vivir con nuestros derechos y el mundo sea un lugar en paz.