Retrocedemos al 28 de agosto de 1941, dos meses después de comenzar la Guerra de Continuación, cuando el ejército finlandés, obligó al Ejército Rojo a retirarse de Víborg.
Los soviéticos dejaron varios campos minados en el entorno del área urbana para proteger su retirada. No se trataba de minas convencionales sino controladas por radio, activándose al emitirse un acorde de tres notas musicales en la frecuencia sintonizada ad hoc y explotando al reproducirse dicha secuencia. Ese peculiar sistema dejó desconcertados a los soldados finlandeses, que al principio pensaron que funcionaba mediante uno de relojería, dado que se producían estallidos sin aparente lógica. Después, el hallazgo en un puente de un ingenio explosivo que funcionaba de la misma forma abrió los ojos de sus técnicos.
La bomba fue enviada a Helnsinki para que la analizaran ingenieros, descubriendo éstos que las minas tenían tres sensores de sonido que, al recibir por una frecuencia determinada las tres notas, las activaban. Para solucionarlo, se envió un camión REO 2L 4 210 Speedwagon equipado para transmitir música en la misma frecuencia, de modo que interfiriese las emisiones soviéticas. El tema elegido fue, Säkkijärven polkka, sin más razón que el hecho de que el vehículo llevaba un disco en cuyo repertorio figuraba esa canción. Al menos en teoría, ya que Viipurí estaba en la región que los nórdicos llamaban Säkkijärvi y parece mucha casualidad la coincidencia.
Así, durante los días 4, 5 y 6 de septiembre se desató una insólita
batalla musical, con los soviéticos emitiendo sus códigos y los finlandeses contraatacando con la polca. Fueron setenta y dos horas de música ininterrumpida que llevaron a los oyentes que sintonizaban esa frecuencia a pensar que los programadores de la radio se habían vuelto locos. Al tercer día llegó un segundo camión, coincidiendo con el descubrimiento de que el enemigo empezaba a emitir desde otras dos frecuencias más. Ello obligó a reforzar los transmisores de los automóviles y el duelo en las ondas continuó un mes más, hasta que el 2 de febrero se calculó que las minas habrían agotado sus baterías.
Y así terminó una de las batallas más insólitas de la Segunda Guerra Mundial. Como dice una estrofa de la canción: «Säkkijärvi se meiltä on pois, mutta jäi toki sentään polkka!», que significa «Hemos perdido Säkkijärvi, ¡Pero aún nos queda la polca!».