¿Te imaginas que es una cirugía complicada?
¡Tranquilo! Colocar un implante dental es un procedimiento seguro, ambulatorio y cada vez más común en las clínicas modernas.
Un implante es una solución eficaz y duradera para reemplazar un diente perdido, y gracias a los avances tecnológicos, hoy se realiza con alta precisión y mínima incomodidad.
El tratamiento se divide en cuatro etapas principales:
🔍 1. Evaluación y planificación personalizada
Todo comienza con una consulta. El especialista evaluará tu salud bucal, hará radiografías o escaneos 3D si es necesario, y diseñará un plan de tratamiento a tu medida.
🔩 2. Colocación del implante
En esta etapa se coloca el tornillo de titanio (el implante) en el hueso. Es una intervención ambulatoria que se realiza con anestesia local, por lo que no sentirás dolor durante el procedimiento.
⏳ 3. Integración ósea (osteointegración)
Se debe esperar unas semanas o meses para que el hueso se una de forma natural al implante. Esta integración es clave para garantizar la estabilidad y durabilidad del tratamiento.
👑 4. Colocación de la corona dental
Finalmente, se coloca una corona (el “diente artificial”) que será hecha a medida para ti. Esta pieza es estética, resistente y funcional: volverás a sonreír con confianza.
La mayoría de las personas pueden colocarse implantes, siempre que tengan buena salud general, encías sanas y suficiente cantidad de hueso. Incluso si perdiste algo de hueso, existen tratamientos de regeneración ósea.
Agendar una consulta es el primer paso. Te explicaremos el tratamiento con claridad y resolveremos todas tus dudas.