El odontólogo utilizará un instrumento de raspado dental para eliminar la placa y el sarro de la superficie de la raíz de los dientes. Tendrás que visitar al odontólogo dos veces al año como mínimo. Podría resultar necesario que realices una visita de seguimiento para confirmar que las encías y los dientes estén sanos y que no haya profundidad en las bolsas periodontales.