Desafortunadamente todos los días a través de medios y redes sociales, conocemos casos de violencia contra la mujer. Abusos, violaciones, asesinatos, feminicidios y otras expresiones, deben alertarnos y concientizarnos de la tremenda problemática que padece el país en esta materia.
En este sentido debemos preguntarnos: 1. ¿Es posible reclamar nuestros derechos cuando no los conocemos? 2. ¿Es posible propender por nuestro bienestar cuando vemos como normales situaciones y escenarios donde se agrede al ser humano indistintamente de su género?
Con “Defiendo mi sueños” queremos, precisamente iniciar ese conocimiento de derechos y la propiciación del pensamiento crítico ante situaciones, que disfrazadas como normales, de una u otra manera impactan la calidad de vida y el bienestar de los jóvenes y sus familias. No es posible para nosotros trabajar una política pública sobre salud sexual y reproductiva sin tener en cuenta los Derechos Humanos. Los embarazos no deseados en las y los adolescentes no debe abordarse solamente desde la perspectiva de la sexualidad, esta debe acoplarse bajo la mirada dinámica de la integralidad y complejidad de temas como género, comunicación, toma de decisiones, y sobre todo, compenetrarse con la visión de los jóvenes; esto es, su futuro, sus expectativas, sus miedos y motivaciones, pero ante todo las formas y la manera como se resuelven los conflictos y se enfrentan las adversidades que día a día en sus contextos gozan y padecen los jóvenes. No se trata de impartir cátedra. Es mantener un diálogo con los jóvenes, escucharlos y a partir de allí enlazar el aprendizaje y el conocimiento.
Con “Defiendo mis sueños” queremos dejar huella, transformar vidas a partir del conocimiento, no desde el miedo, queremos propiciar bienestar a partir del derrumbamiento de mitos, especialmente el del machismo, ese que nos influye y coacciona consciente e inconscientemente a hombres y mujeres.
Por eso “Defiendo mis sueños” no es solo una estrategia, es un mensaje de amor desde la diversidad y el respeto, del autoconocimiento que debe generar el cambio individual y colectivo de los jóvenes.
Por qué a nosotros no nos enseñaron eso
“Porque a nosotras no nos enseñaron” esa fue la expresión que dijo una estudiante mientras estábamos en una actividad de roles.
La actividad constaba que los hombres tenían que hacer una actividad que comúnmente es destinada a las mujeres “cambiar pañales” “hacer cosas de la casa” y las mujeres tenían que hacer una que fuera “de hombres” cómo jugar fútbol. Previo a esto hubo un espacio donde se aclararon conceptos como roles, generando un debate entre los estudiantes, donde lo único claro era que las mujeres tenían sus acruvdjades caseras y los nombre de fuerza, donde las cartacteriarivas de las mujeres resaltaba delicada amorosa y en los hombres fuerte y trabajador, desde ya demostrando las creencias que como sociedad tenemos marcadas desde antes de nacer. Luego llego la actividad donde un estudiante tenía que cambiar un pañal (actividad de mujeres/madres) y la otra era doblar una sábana (actividad de hogar)
Al momento de elegir dos estudiantess hombres que hicieran la actividad generó risas, burlas y un debate hasta divertido, cambiar el pañal a un peluche fue hecho por un grupo de amigos que aunque generaba risas, entre todos lo hicieron pero olvidándose de quitarle la parte sucia del pañal (un papel que lo representaba), luego tocó el turno de doblar una sábana, un estudiante se levant y con seguridad la dobló en un tiempo muy corto, demostrando que hoy en día todos en algún momento hemos doblado alguna sábana, que algunas madres se lo exigen o simplemente es algo que aprenden naturalmente quitándole la característica “es una labor de mamá”
Después llegó la parte de jugar fútbol, y lo menos pensando sucedió un silencio prolongándo y ninguna estudiante se atrevía a levantarse a intentarlo, mientras la líder de la actividad trataba de animarlas y preguntar por qué creían que pasaba esto, una alumna fue escogida a dedocracia para representar esta actividad y luego de rehusarse decidido levanrtsde pero con el apoyo de una amiga para hacerla, demostrando incomodidad y rechazo al momento de patear el balón, antes de esto una estudiante respondió a la pregunta por qué creen qué pasa esto “por que nunca nos enseñaron esas cosas, siempre era para hombres”.. generando un momento de reflexión, que real y fuerte esta simple frase, por que nunca nos enseñaron siempre era de alguien más.
A pesar que la sociedad está cambiando, creando una nueva ola de costumbres y creencias, todavía sigue arraigado las costumbres que venían desde nuestras abuelos donde los hombres tenían que trabajar u podían hacer de todo y las muñeres solo estaban para cuidar la casa y atender hijos, apartándolas de todo lo demás. Estos espacios nos llevan a reflexionar y ver si de alguna forma u otra aportamos a que este tipo de creencias se rompan, a enseñarle a las generaciones pequeñas que no importa si somos hombres o mujeres, o con las caracterizabas que tengamos, todos somos capaces de hacer todo, ninguna actividad pertenece a un género, sino que todos tenemos las capacaidades y cualidades para intentarlo y hacer lo que nosotros por voluntad propia sin generar burla en los demás.