¿QUÉ SON LAS EMOCIONES Y CUAL ES SU IMPORTANCIA?
Heidegger (filósofo alemán) dijo: "fuimos arrojados a este mundo", nacimos en un mundo dado y para poder "ser" en este mundo necesitamos satisfacer nuestras necesidades básicas.
Nuestro primer contacto con el mundo fue y sigue siendo a través de nuestros sentidos: ver, oír, tocar, oler, gustar. Son los sentidos los que nos dan información fundamental sobre el mundo, sobre lo que necesitamos para sobrevivir, crecer y desarrollarnos, a través de los sentidos establecemos nuestro primer contacto con el mundo, con nuestro mundo.
En este contacto entre nosotros como organismo y el mundo como nuestro entorno, es que nuestras sensaciones (a través de los sentidos) procesan, evalúan y convierten la información que reciben de manera inmediata en Emociones.
Nuestras emociones tiene la función de servir a la supervivencia, por ejemplo cuando sentimos Miedo podemos valorar si nos encontramos en riesgo o peligro en alguna situación en concreto.; cuando sentimos Afecto, podemos vincularnos con otras personas, tener una inclinación o un aprecio y aceptación por un otro; cuando surge la Tristeza, podemos sentir que necesitamos retirarnos y estar a solas con nosotros mismos por alguna situación que nos ha impactado; con el Enojo podemos defendernos y poner límites cuando nos sentimos invadidos por el entorno o por un otro; con la Alegría podemos percibir lo energizados y bien que nos sentimos con respecto a los otros, a lugares o cosas. Estas cinco emociones Miedo, Afecto, Tristeza, Enojo, Alegría (MATEA) son primarias y de ellas se derivan las demás, de acuerdo con la doctora Myriam Muñoz (2019), cada una busca satisfacer alguna necesidad de supervivencia.
Podemos decir que las emociones son como nuestra consciencia inmediata que nos hacen sentir y percibir el mundo en el que nos encontramos con toda nuestra energía y posibilidades. Las emociones son intensas y de corta duración, tiene un inicio repentino, por lo tanto, son la respuesta que se produce en nosotros como organismo, ante un estímulo que recibimos del ambiente, por ejemplo cuando vemos venir al chico o chica que nos gusta todo en nosotros empieza a agitarse, hay una manifestación tanto a nivel corporal como psíquico, comenzamos a sentir alguna emoción (alegría, tristeza, enojo), la cual dependerá de la respuesta que recibamos de la otra persona y esta será si somos correspondidos o no, si nos miran o no.
También las emociones nos llevan a movernos a la acción, pues constantemente tenemos que responder con rapidez ante hechos importantes y de sobrevivencia (como un asalto, la asistencia a un lugar nuevo o ante una situación desconocida) por ello nos permiten adaptarnos a nuestro entorno y lo hagamos consciente o no, son señal de nuestra comunicación no verbal.
Cuando la emoción no surge de una necesidad fisiológica, sino de una necesidad psicológica se convierte en un Sentimiento, por ejemplo, necesito sentirme acompañado, busco personas que sean mis amigos surge el sentimiento de amistad, o si me siento motivado a hacer algo por los demás, surge el sentimiento de ayuda y apoyo.
Por ello son tan importantes las emociones que es necesario saber identificarlas, conocerlas y trabajarlas, seguramente has escuchado mucho de la gestión de emociones, porque cuando se ignoran, se anulan o se rechazan, es cuando nuestro crecimiento y desarrollo sano, se bloquea. Podemos andar por la vida siempre enojados, tristes, insatisfechos tratando de encontrar sentido a nuestra vida.
Por supuesto conocer de nuestras auténticas emociones y sentimientos no es asunto fácil pero tampoco imposible. Por diversas razones durante la crianza y el desarrollo de las personas, las emociones auténticas o básicas pudieron haberse negado o sustituido por otras, por ejemplo si escuchábamos constantemente que uno de nuestros progenitores nos decían que un color, una comida, un tipo de música, etc., era nuestro favorito, seguro crecimos pensando que era así, nunca lo hemos cuestionado y lo mismo ocurre con las emociones y los sentimientos, si algo nos causaba llanto en muchas ocasiones escuchar que los niñ@s no lloran, fue creando confusión entre sentirme triste o abrumado pero no mostrarlo, o más aún mostrar un sentimiento contrario a este. Todo lo anterior lleva a tener un proceso emocional disfuncional, (del cual hablaremos en otro blog).
Anular o minimizar nuestras emociones, origina que nos sintamos confundidos, no apoyados, ansiosos, con vacío, sin ganas de saber que queremos, desvinculados de lo que realmente necesitamos, en ello radica la importancia de conocernos a nosotros mismo y a nuestras emociones porque estas nos dan una vinculación sana con nuestro mundo.
¿Y tú conoces tus emociones?
Autor: Mtra. Reyna Vargas
Psicoterapeuta y Coach
Referencia bibliográfica
Muñoz Polit Myriam (2019) Emociones, sentimientos y necesidades, una aproximación humanista. Segunda edición, México, Instituto Humanista de Psicoterapia Gestalt.