La danza de Moros y Cristianos, con presencia en el área mesoamericana y del Caribe, tiene sus orígenes en el siglo VI, inspirada en hazañas de caballerías y batallas militares relatadas en romanceros españoles. Estos textos narran las luchas de la reconquista de territorios españoles dominados por los árabes entre 710 d.C. y 1492. En Guatemala, se menciona esta danza en la crónica de la inauguración de la catedral de Santiago de los Caballeros en 1680, donde cuadrillas representaban indígenas, turcos, españoles y moros. El tema principal de esta danza y sus variantes es enaltecer el triunfo de la fe cristiana sobre la musulmana y el judío hebraico.