Tengo 15 años y estoy enganchada al cannabis. Nunca pensé que llegaría a esto, al principio no vi el riesgo, porque sólo lo consumía de vez en cuando; lo peligroso es cuando recurres al cannabis para conseguir algo determinado. En mi caso es para relajarme. Al principio fumaba con amigos y nunca en mi casa, pero de repente un día tuve un problema, que me puso muy nerviosa y decidí fumarme un porro para relajarme. Esto es muy tentador, porque es más fácil fumarte un porro que aprender a relajarte, sobre todo para mí que soy muy nerviosa. Así que, a partir de ahí, cada vez que estaba nerviosa o que había pasado algo durante el día que no me había gustado, fumaba. Ahora me arrepiento, porque no se relajarme sin fumar y esto me hace sentir fatal.