Cuando una persona busca Real Decreto 975/2009, normalmente tiene una intención muy clara: comprender qué regula, a quién aplica y cómo cumplir correctamente esta normativa clave del sector minero en España. El Real Decreto 975/2009, de 12 de junio, constituye el pilar normativo para la gestión de residuos de las industrias extractivas y la rehabilitación de los espacios afectados por actividades mineras, integrando criterios de seguridad minera, protección ambiental y salud pública.
Esta norma transpone al ordenamiento jurídico español la Directiva 2006/21/CE del Parlamento Europeo, alineando a España con los estándares europeos de sostenibilidad minera y prevención de riesgos ambientales.
El RD 975/2009 establece las obligaciones legales que deben cumplir las explotaciones mineras durante todo el ciclo de vida del proyecto, desde la fase de explotación hasta el cierre definitivo. Su enfoque se centra en tres ejes principales:
Gestión segura de los residuos mineros
Prevención de daños al medio ambiente y a la salud humana
Rehabilitación y restauración de los terrenos afectados
Según datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, la aplicación progresiva de esta normativa ha contribuido a reducir en torno a un 15 % los incidentes ambientales asociados a actividades mineras en la última década, lo que refuerza su impacto positivo y su relevancia estratégica.
La RD 975/2009 seguridad minera no se limita al aspecto ambiental. También introduce exigencias técnicas que influyen directamente en la estabilidad de instalaciones de residuos, balsas, escombreras y estructuras auxiliares. Entre los aspectos más relevantes destacan:
Clasificación de instalaciones de residuos según su nivel de riesgo
Evaluación de estabilidad geotécnica
Planes de emergencia interior y exterior
Sistemas de control, seguimiento y mantenimiento
La Agencia Europea de Medio Ambiente señala que aproximadamente el 8 % de los suelos contaminados en Europa están vinculados a actividades extractivas históricas, lo que evidencia la necesidad de controles estrictos como los exigidos por esta normativa.
Uno de los elementos centrales del decreto es la obligatoriedad de elaborar un Plan de Gestión de Residuos Mineros. Este documento técnico debe contemplar, como mínimo:
Caracterización y volumen de los residuos generados
Métodos de almacenamiento y tratamiento
Medidas de prevención de contaminación de suelos y aguas
Procedimientos de vigilancia y control
De acuerdo con el Instituto Geológico y Minero de España (IGME), la minería española genera cerca de 70 millones de toneladas de residuos al año, de los cuales más del 60 % corresponden a estériles de mina. Una gestión inadecuada de estos materiales puede provocar impactos irreversibles, de ahí la importancia del cumplimiento riguroso del RD 975/2009.
El cumplimiento del RD 975/2009 no finaliza con la explotación. La norma exige la rehabilitación progresiva y final de los terrenos afectados, con el objetivo de devolverles un uso ambientalmente compatible o socialmente beneficioso.
Las técnicas más empleadas incluyen:
Remodelación topográfica y estabilización de taludes
Revegetación con especies autóctonas
Sellado de zonas contaminadas
Creación de humedales para tratamiento pasivo de aguas
Investigaciones de universidades españolas, como la Universidad de Huelva, demuestran que las áreas rehabilitadas correctamente pueden recuperar hasta el 70 % de su biodiversidad original en un plazo de 15 a 20 años, lo que valida la eficacia de estas estrategias cuando se aplican de forma técnica y planificada.
Desde el punto de vista jurídico, el Real Decreto 975/2009 establece un marco de responsabilidad ampliada para el titular de la explotación, incluyendo:
Garantías financieras para cubrir la rehabilitación
Responsabilidad post-cierre
Supervisión administrativa continua
El incumplimiento puede derivar en sanciones administrativas graves, paralización de la actividad e incluso responsabilidades penales en casos de daños ambientales significativos. Por ello, la normativa de seguridad minera vinculada a este real decreto debe abordarse desde una perspectiva preventiva y estratégica.
El correcto cumplimiento del RD 975/2009 requiere un enfoque multidisciplinar que combine ingeniería minera, geotecnia, medio ambiente y normativa legal. Contar con organismos de control acreditados y entidades colaboradoras en seguridad minera permite a las empresas:
Reducir riesgos técnicos y legales
Optimizar procesos de gestión de residuos
Garantizar la trazabilidad documental exigida por la administración
Este acompañamiento técnico resulta clave para operar con seguridad jurídica y sostenibilidad a largo plazo.
¿A qué empresas aplica el Real Decreto 975/2009?
Aplica a todas las explotaciones de industrias extractivas en España, tanto a cielo abierto como subterráneas, incluidas canteras y plantas de tratamiento de minerales.
¿El RD 975/2009 solo regula residuos peligrosos?
No. Regula todos los residuos mineros, peligrosos y no peligrosos, estableciendo distintos niveles de control según su riesgo ambiental y estructural.
¿Es obligatorio elaborar un Plan de Gestión de Residuos Mineros?
Sí. Es una obligación legal básica para iniciar y mantener la actividad minera conforme a la normativa vigente.
¿Qué ocurre si no se cumple el RD 975/2009?
El incumplimiento puede conllevar sanciones económicas, suspensión de la actividad e imposición de medidas correctoras obligatorias por la autoridad competente.
¿La rehabilitación debe realizarse solo al cierre de la mina?
No. El decreto promueve la rehabilitación progresiva durante la vida útil de la explotación para minimizar impactos acumulativos.
El Real Decreto 975/2009 representa uno de los marcos normativos más relevantes para garantizar una minería responsable, segura y alineada con los estándares europeos. Su correcta aplicación no solo reduce riesgos ambientales y legales, sino que también fortalece la sostenibilidad operativa y la reputación del sector extractivo en España.
Comprender la normativa de seguridad minera, aplicar medidas técnicas adecuadas y asegurar el cumplimiento del RD 975/2009 es hoy una necesidad estratégica para cualquier empresa minera que aspire a operar con seguridad jurídica y visión de largo plazo.
En este contexto, contar con el apoyo de una entidad especializada como SIMECAL, Organismo de Control Autorizado y Entidad Colaboradora en Seguridad Minera, marca una diferencia clave. Su experiencia técnica en inspección, control y asesoramiento normativo permite a las empresas gestionar correctamente los residuos mineros, planificar la rehabilitación de espacios afectados y afrontar con solvencia los requerimientos legales asociados a este real decreto, garantizando una minería más segura, responsable y sostenible.