Sonsonate es una ciudad y municipio del departamento homónimo, República de El Salvador, del cual es también su cabecera. Tiene una población estimada de 72 158 habitantes para el año 2013, Sonsonate es la segunda ciudad más importante del occidente de El Salvador. La localidad se fundó con el nombre de «Villa del Espíritu Santo» en unos predios baldíos cercanos al pueblo de los Izalcos en 1552. Sin embargo, esta fundación sería sumamente efímera, pues al año siguiente, en 1553, esta villa sería trasladada a su emplazamiento actual, con el nombre de «Villa de la Santísima Trinidad de Sonsonate», en una zona productora de cacao. Con el paso del tiempo, a la localidad se le iría conociendo simplemente con el nombre de Sonsonate. Este nombre lo tomó del río Grande o Sonsonate en lengua náhuat, que la atraviesa de norte a sur por toda la llanura hasta desembocar en el océano Pacífico. Esta fue la tercera población española fundada en los territorios que actualmente constituyen El Salvador, aunque, vale aclarar, durante todo el período de la dominación española de América, Sonsonate fue capital de la Alcaldía mayor de Sonsonate, un territorio aparte del que administraba San Salvador, hoy capital de El Salvador. En el año de 1821, la localidad formaba parte de lo que fuera la Capitanía General de Guatemala, pero hacia 1823 y 1824, reunidos los diputados representantes de la Alcaldía mayor de Sonsonate y la Provincia de San Salvador, en una asamblea constituyente llevada a cabo en el antiguo convento franciscano de San Salvador, decidieron unir sus territorios y fundar juntos el Estado del Salvador, como parte de la República Federal de Centroamérica. Este Estado pasaría a ser la actual República de El Salvador. De esta forma, los destinos de las otras provincias españolas quedarían atados para siempre.
Por otra parte, uno de los principales atractivos culturales de esta ciudad es la celebración de la Semana Santa, que es considerada parte del patrimonio religioso del país, reconocida así mediante decreto de la Asamblea Legislativa de El Salvador desde 2013.
La iglesia de la parroquia de la Santísima Trinidad fue bendecida el 1 de abril de 1887. Para 1986, el papa Juan Pablo II erigió la Diócesis de Sonsonate, por lo que el templo se consagró como catedral. Su primer obispo fue monseñor José Carmen di Pietro.38
El 2001, la catedral sufrió daños por el terremoto del 13 de enero de ese año, hasta quedar inutilizada. Desde entonces fue sometida a reparaciones.394041
Dentro del templo catedralicio reposan los cuerpos de sus dos primeros obispos, Monseñor José Carmen die Pedro, Monseñor Jose Adolfo Mojica y el franciscano que edificó el templo, Fray Patricio Ruiz.
Entre las principales Imágenes de veneración se encuentran: La Consagrada Imagen de Jesús Nazareno "protector perpetuo" de la ciudad, Venerada Imagen de Santa María de Candelaria y El Señor de las Misericordias.
La Catedral cuenta con una oficina, librería, souvenirs, curia diocesana, salones parroquiales y un estacionamiento remodelado.
Un símbolo distintivo de la ciudad es una locomotora ubicada en el costado oriente de la misma, en el acceso de la carretera San Salvador-Sonsonate. La máquina simboliza la historia del ferrocarril en El Salvador, en la que Sonsonate desempeñó un importante papel.
Este templo comenzó a construirse en el año 1732 en el barrio de El Pilar, hasta terminarse en 1840. Es de estilo barroco, y la fachada se encuentra dividida en tres cuerpos. A ambos lados se erigen dos torres con sus respectivos campanarios.4243
En 1840, inician las procesiones del Santo Viacrucis desde este templo hacia el extinto templo El Calvario. Con el tiempo, la celebración popular se llevó hacia El Ángel y Catedral.
La primera Hermandad fue establecida como Cofradía en 1840, celebrándose los viacrucis.
En 1572, cuando bajo el patronato del Santo Ángel de la guarda, los padres Dominicos trasladaron el convento al otro lado del río Sensunapán, donde ahora esta el Templo de Santo Domingo. Para 1780, ya eran entonces los sacerdotes Franciscanos quienes tenían a cargo la Parroquia del Ángel. El edificio actual fue bendecido en 1966. Fray Timoteo Fazio fue quien también tuvo la misión de edificar el nuevo templo. La parroquia esta dedicada a Santa María de los Ángeles, que es la imagen titular, junto a las imágenes de San Francisco de Asís, Jesús Nazareno del Ángel y Jesús Resucitado, que también se veneran en el templo. En el 2016, se celebraron las "bodas de oro" del nuevo templo.
En el año 2019, fue bendecida la nueva capilla del Santísimo Sacramento en el ala derecha del tiempo.
Las fiestas patronales de Sonsonate se celebran del 25 de enero al 2 de febrero de cada año, en honor a la Virgen de la Candelaria. La primera imagen de Nuestra Señora de Candelaria llegó a la ciudad en el año 1604 junto a la imagen de Jesús Nazareno "protector perpetuo" y se encontraba ubicada en el antiguo templo de Nuestra Señora de la Merced. Para 1834 nació la Feria de Nuestra Señora de Candelaria, cuando la imagen fue trasladada al templo parroquial de la Santísima Trinidad. Dicho festejo se instituyó por Decreto gubernamental del Diario Oficial del 28 de abril de 1896, con el nombre de «Feria de Candelaria».
Es considerado el núcleo donde se desarrolló la ciudad desde la época colonial, y centro de las edificaciones más antiguas. Se encuentra rodeado por la catedral, casa consistorial y otros edificios de importancia comercial.En ese lugar se erigió un busto en honor al presidente Rafael Campo en el año 1913.
Es uno de los barrios más antiguos de Sonsonate, y el que mejor conserva su conjunto arquitectónico. Los edificios se encuentran construidos en su mayor parte de adobe, con techo de tejas a dos aguas. Contiene dos templos de importancia histórica como los son el de la Virgen del Pilar y Santo Domingo
En El Salvador, las poblaciones en las que se celebra con mayor solemnidad la Semana Santa son Sonsonate e Izalco.Las cofradías encargadas de las procesiones en esta ciudad son
La Cuaresma es el tiempo litúrgico de conversión, que marca la Iglesia para prepararnos a la gran fiesta de la Pascua. Es tiempo para arrepentirnos de nuestros pecados y de cambiar algo de nosotros para ser mejores y poder vivir más cerca de Cristo. La Cuaresma dura 40 días; comienza el miércoles de Ceniza y termina antes de la Misa de la Cena del Señor del Jueves Santo. A lo largo de este tiempo, sobre todo en la liturgia del domingo, hacemos un esfuerzo por recuperar el ritmo y estilo de verdaderos creyentes que debemos vivir como hijos de Dios.
El color litúrgico de este tiempo es el morado que significa luto y penitencia. Es un tiempo de reflexión, de penitencia, de conversión espiritual; tiempo de preparación al misterio pascua. En la Cuaresma, Cristo nos invita a cambiar de vida. La Iglesia nos invita a vivir la Cuaresma como un camino hacia Jesucristo, escuchando la Palabra de Dios, orando, compartiendo con el prójimo y haciendo obras buenas. Nos invita a vivir una serie de actitudes cristianas que nos ayudan a parecernos más a Jesucristo, ya que por acción de nuestro pecado, nos alejamos más de Dios. Por ello, la Cuaresma es el tiempo del perdón y de la reconciliación fraterna. Cada día, durante toda la vida, hemos de arrojar de nuestros corazones el odio, el rencor, la envidia, los celos que se oponen a nuestro amor a Dios y a los hermanos. En Cuaresma, aprendemos a conocer y apreciar la Cruz de Jesús. Con esto aprendemos también a tomar nuestra cruz con alegría para alcanzar la gloria de la resurrección.
La duración de la Cuaresma está basada en el símbolo del número cuarenta en la Biblia. En ésta, se habla de los cuarenta días del diluvio, de los cuarenta años de la marcha del pueblo judío por el desierto, de los cuarenta días de Moisés y de Elías en la montaña, de los cuarenta días que pasó Jesús en el desierto antes de comenzar su vida pública, de los 400 años que duró la estancia de los judíos en Egipto. En la Biblia, el número cuatro simboliza el universo material, seguido de ceros significa el tiempo de nuestra vida en la tierra, seguido de pruebas y dificultades.
La práctica de la Cuaresma data desde el siglo IV, cuando se da la tendencia a constituirla en tiempo de penitencia y de renovación para toda la Iglesia, con la práctica del ayuno y de la abstinencia. Conservada con bastante vigor, al menos en un principio, en las iglesias de oriente, la práctica penitencial de la Cuaresma ha sido cada vez más aligerada en occidente, pero debe observarse un espíritu penitencial y de conversión.
Miércoles de Ceniza
Con la imposición de las cenizas, se inicia una estación espiritual particularmente relevante para todo cristiano que quiera prepararse dignamente para la vivir el Misterio Pascual, es decir, la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor Jesús. Este tiempo vigoroso del Año Litúrgico se caracteriza por el mensaje bíblico que puede ser resumido en una sola palabra: "metanoeiete", es decir "Convertíos". Este imperativo es propuesto a la mente de los fieles mediante el rito austero de la imposición de ceniza, el cual, con las palabras "Convertíos y creed en el Evangelio" y con la expresión "Acuérdate que eres polvo y al polvo volverás", invita a todos a reflexionar acerca del deber de la conversión, recordando la inexorable caducidad y efímera fragilidad de la vida humana, sujeta a la muerte.
La sugestiva ceremonia de la ceniza eleva nuestras mentes a la realidad eterna que no pasa jamás, a Dios; principio y fin, alfa y omega de nuestra existencia. La conversión no es, en efecto, sino un volver a Dios, valorando las realidades terrenales bajo la luz indefectible de su verdad. Una valoración que implica una conciencia cada vez más diáfana del hecho de que estamos de paso en este fatigoso itinerario sobre la tierra, y que nos impulsa y estimula a trabajar hasta el final, a fin de que el Reino de Dios se instaure dentro de nosotros y triunfe su justicia. Sinónimo de "conversión" es así mismo la palabra "penitencia"... Penitencia como cambio de mentalidad. Penitencia como expresión de libre y positivo esfuerzo en el seguimiento de Cristo.