A continuación se muestra toda la información recopilada del Molino de Urezandi y alrededores.
Molino exento con cubierta a 2 aguas en mal estado (30-12-91). Lleva fábrica de mampostería y dispone de porche en su acceso. Conserva los 2 partes de piedras de 1,30 m, y 2 costaneras circulares. Los rodetes son de fundición y sus respectivos ejes de hierro. Se hallan junto al molino 7 piedras viejas. Trabajaba con agua del río “Izoria”, desarrollando una potencia de 8 CV. Se encuentra en estado de abandono. Es propiedad de una sociedad de accionistas.
Está situado algo al sur del Barrio de Ibarra.
Fue construido en el año 1737 por socios viqueros. Domingo de Oribe, vecino del lugar tomó la obra de la presa y paredón que iba hacia el camino por 1.113,5 reales. A la presa se le dio una altura de 6,25 pies. La cantería del edificio que se ubicó en el paraje “Que llaman bajo la Peña de Urruchi”, la tomó Matías de Guerra a 5,5 reales el estado. Las dimensiones del molino serían 20 por 18 pies, y se fijó su entrega para el 15 de noviembre del mismo año. Los socios aportarían a pie de obra todo el material necesario. Las ordenanzas se escrituran en el año siguiente. Entre ellas destacamos el necesario permiso para poder arrendar un vico, sanción de 400 maravedís por levantar la piedra para sacar la harina del ojal, prohibición de molturar cualquier cosa que no fuera trigo, maíz, cebada, centeno o “chirichones”, y custodia de la llave en “la Casa inmediata ad hoc molino, en frente del Pontón que llaman de Ibarra”, el cual están obligados a mantener. Son un total de 12 capítulos. Todos los socios son vecinos de Izoria, y las suertes en número de 22. De ellas 3, que habían quedado libres -dos de un día y una de noche- son vendidas a Juan Francisco de Retes, cura del lugar y abogado en Valladolid.
En marzo de 1752, habiéndose seguido concurso de acreedores contra los bienes que dejó difunto Marcos de Árza, vecino que fue de Izoria, “para pago de costas dho Bernardo de Urrutia había elegido en la metad del pico de Molino en el común de Urizando de dho Lugar de Izoria tasado en Ziento y Zinquenta reales”.
En 1789 Manuel de Molinuevo, vecino de Respalditza vende a Felipe de Aldama, su convención, “un vico de Molino en el nuevo de Izoria día, o, noche de tres en tres semanas”, al precio de 536 reales.
Juan de Molinuevo, vecino de Murga, vende en 1792 a Dámaso de Acha, escribano, “un vico de Molino, para moler en el de tres en tres semanas, y días viernes de noche, o al siguiente sábado de día, que se halla en el lugar de Izoria, titulado el nuevo de Urezandi”, por precio de 600 reales.
El molino parece devaluarse, pues en 1799 Juan Francisco Leal de Ibarra, vecino de Orduña, cambia al escribano Bartolomé de Izarra y su esposa Ignacia de Urrutia, vecinos y moradores en el barrio de Chábarri, uno de los dos vicos que poseía, tasado en 440 reales, por una pieza de 70 pérticas, más de240 reales.
En noviembre del año 1811 Martín de Angulo, vecino de Izoria, vende a José Domingo de Latatu, de Respadiza, “una suerte o vico de Molino en el titulado Urezandi, o el nuevo radicante en el expresado lugar de Izoria, con derecho de moler de tres en tres semanas martes de noche, o los miércoles de día” por la cantidad de 460 reales de vellón.
En febrero de 1818 Isidro José de Icavalceta, escribano y vecino de Respaldiza, compra a Alejo de Molinuevo, su convecino, “la suerte o vico de Molino que le correspondía en el llamado nuevo que radica en el lugar de Izoria” y un terreno, que había heredado de su hermano Antonnio, por precio todo de 520 reales.
En 1821 Ignacio de Gorbea, vecino de Quejana, vendía a Francisco Javier de Villar, vecino de Izoria, un vico entero en la cantidad de 300 reales.
En 1847 José de Gabiña, vecino de Olábezar, permutaba con el escribano Hipólito Eusebio de Landaluce, vecino de Amurrio, un vico de molino que tenía en el de Árza, Olabezar, por “otro vico de Molino radicante en el lugar de Izoria titulado de Urezandi".
Isidora de Elorza, vecina de Izoria de 23 años de edad, y por tanto menor, vende en 1856 un vico a Pablo de Eurquiza, vecino de Zuaza, en la cantidad de 558 reales y 4 maravedís, que era la cantidad en que su padre había contraído deuda.
En 1861 José de Uriarte, vecino del lugar, saca a pública subasta un vico que había heredado de una familia suya, Jose de Ulíbarri. Los compradores serán Juan de Guarestigui y Josefa de Ibarra por 220 reales.
En los años 70 continuaba dado de alta y moliendo.
Texto: OHITURA Número 10 - Estudios de etnografía Alavesa. Reudas y molinos en Álava. Carlos Martín.
Ilustración fabricación de muela
Ilustración transporte de muela
Imagen Molino de Urezandi 1992
Muelas en la rehabilitación de 2022
Los nombres más comunes por los que se les reconoce son:
Molino, aceña, trujal, almazara, rueda, errota, bolu, boliñ, eihera, igera.
Errotarri = muela
Errotari = molinero
A grandes rasgos:
Pieza imprescindible, porque son ingenios para la alimentación humana y animal.
Punto de referencia en el paisaje.
Están relacionados con las ferrerías y a menudo son parientes suyos.
Generan toponimia, leyendas y folklore.
Han visto pasar la historia casi inmutablemente y la mayoría está en ruinas.
En el fuero de Ayala (1374) ya se cita que cualquier fijodalgo pueda hacer rueda o molino en su heredad. En la zona de la tierra de Ayala son bastante frecuentes los molinos pequeños (Bolintxines), con solo 1 par de muelas. Históricamente en su gran mayoría son de propiedad señorial o viqueros. Son escasos los de propiedad del concejo o de la iglesia, por lo que son pocas familias las que se conocen como molineras: Los Mendibil, de Saratxo, son una excepción.
Número de molinos
- Álava – Aprox. 700 molinos
- Gipuzkoa – Aprox. 650 + 50 molino
- Bizkaia – Aprox. 600 molinos
- Navarra – Aprox. 1000 molino
o A mediados del siglo XIX hay unos 450 funcionando en Navarra
- Amurrio: 42 molinos
- Artziniega: 4 molinos
- Llodio: 9 molino
- Okondo: 13 molinos
- Aiara: 51 molinos
En Izoria se citan 4 molinos: Presazar y Aretxabala (o Gotxi), ambos con una presa en común Ibarra y Urezandi (construido en 1737, 22 suertes).
Urezandi o Urizandi, se construyó por Matias de Guerra con 28 x 18 pies (5,57 x 5,0 m) y cada suerte se valoraba en aprox. 450 a 600 reales (de 8.000 a 10.00 euros actuales). La presa la construyó Domingo de Oribe por 113,5 reales, con una altura de 6,25 pies (1,74 m).
Investigadores: Carlos Martín, Félix Mugurutza, Antxon Aguirre Soronda, Koldo Lizarralde, Alberto Díez Sáiz, Miguel Sabino Díaz García, Salvador Aristondo Akarregi, Vidal Perez de Villarreal.
Agradecimientos a la Sociedad de Ciencias Aranzadi y a Javier Castro Montoya y su equipo de investigadores por el estudio y los trabajos realizados durante tanto tiempo.