La Iglesia de Nuestra Señora de Covadonga, fue construida a mediados del siglo XX, en una de las zonas más nuevas y elegantes de la Ciudad de México. Fue erigida por iniciativa de la comunidad asturiana residente en México, como una expresión de su devoción a la Santina, la patrona de Asturias.
Este templo se ha convertido no solo en un lugar de culto, sino también en un símbolo cultural y espiritual para los españoles radicados en México, especialmente los asturianos, que encuentran en esta iglesia un lazo con su tierra natal.
El templo es de estilo moderno, con un diseño sobrio pero digno, y destaca por su capilla interior dedicada a la Virgen de Covadonga, con una imagen que remite a la venerada original en la Santa Cueva de Asturias. Además, cuenta con salones parroquiales y una vida pastoral activa, ofreciendo sacramentos, catequesis y acompañamiento espiritual.
Hoy en día, esta iglesia sigue siendo un importante punto de encuentro para fieles de distintas partes de la ciudad, y es conocida por su acogida cálida, su liturgia cuidada y su vínculo con la historia cristiana de España.