el mal llamado Arroyo Seco
el mal llamado Arroyo Seco
La razón por la que presentamos éste accidente geográfico como "el mal llamado Arroyo Seco", es porque en realidad no se trata de un arroyo que se secó, es decir, de un cauce por el que alguna vez corrió agua en forma permanente y luego eso dejó de suceder, sino que, por el contrario, estamos en presencia de un lecho de curso de agua eventual.
Es un cañadón que cumple la función de drenaje natural de Guatraché, cuando el sistema pluvial de la localidad, se satura.
Como el casco urbano se encuentra unos 80 metros por encima del nivel de la base del Bajo La Nueva, que es el "Valle Transversal" o "Bajo sin Salida" que contiene a la Laguna Guatraché, por simple gravedad, el agua busca el declive y corre hacia la parte más baja hasta desembocar en el extremo norte de la laguna.
En el primer tramo, que va desde la curva de la circunvalación hasta el "Antiguo Camino de los Carros" (calle que nos conduce hacia el Arroyo Guatraché o "Arroyito de Corti"), el cauce es claramente un cañadón y presenta barrancas de considerable altura.
En el tramo final, en cambio, que va desde la calle antes mencionada hasta la Laguna Guatraché, el terreno tiene menos pendiente por lo que podremos encontrar surgentes naturales, zonas pantanosas y una gran biodiversidad distinta al sector anterior.
Sin dudas, "el mal llamado Arroyo Seco" es un lugar diferente, que vale la pena explorar, estudiar en profundidad y, fundamentalmente, preservarlo.
Foto 1 y 2: diferentes puntos del cañadón, que posee una extensión aproximada de 6 kilómetros, con dirección noroeste/sudeste, para el tramo inicial, y norte/sur, para el tramo final. Ambas fotografías fueron tomadas en el primer tramo de su recorrido.
Foto 3: imagen satelital que expone la traza tanto del cañadón ("mal llamado Arroyo Seco") como del Arroyo Guatraché (o "Arroyito de Corti"). Tal como se puede apreciar ambos cursos se encuentra en la desembocadura de ambos, en el extremo norte de la laguna homónima (pin rojo).