Nací entre partituras borrosas, no sé si de la mano de Caccini, De Marzi, Morricone o Teobaldo Power. Me hice nota en aquellas tardes y noches de ensayo donde Eduardo nos pedía "un poco más de intención"; fui creciendo, ganando cuerpo, hasta que el 1 de mayo me vi, de repente, bajo las imponentes bóvedas de la Catedral de la Almudena.
Al principio, les confieso que me sentí pequeña. El silencio de aquel templo impresiona, pero cuando el reloj marcó las siete de la tarde y me soltaron en el primer acorde, sentí cómo me elevaba. El recogimiento se hizo música. No era sólo cantar; era ayudar a la oración, era convertir cada sílaba en un puente entre lo terrenal y lo divino. Sentir el honor de resonar en ese espacio sagrado, donde cada eco nos volvía con una pureza celestial, me hizo entender que ya no era una nota de ensayo: me había convertido en una plegaria. Desde Canticorum hasta el Ave María fui creciendo, me dieron vida.
Pero la madurez absoluta me esperaba al día siguiente, el 2 de mayo, en Aranjuez.
Minutos antes de salir al escenario del Real Teatro Carlos III, os sentí. El aire en el camerino estaba cargado de esos nervios eléctricos, de ese respeto que se le tiene a las tablas históricas. "¿Llegaremos?", "¡Cuidado con la afinación!", susurraban. Yo vibraba en sus cuerdas vocales, impaciente por salir.
Y entonces, el estallido. Bajo el título de "Aires de Canarias", nos desplegamos. Pasamos por la delicadeza de un suspiro clásico, cabalgando por las bandas sonoras de Morricone y Vangelis, y entregándonos a la zarzuela con la "Mazurca de las Sombrillas". Pero fue al llegar a nuestra tierra, al cantar "Gran Canaria" y el "Himno a Canarias", cuando sentí mi mayor esplendor.
En ese momento, yo ya no era de ustedes; era de ellos, de quienes nos escuchaban. Vi cómo llegaba al corazón del público, cómo la emoción se dibujaba en sus rostros. Al terminar, me quedé unos segundos suspendida en el aire del teatro, en ese silencio mágico que precede al aplauso, saboreando vuestra sonrisa de satisfacción. Lo habíamos logrado. Habíamos llevado la esencia del Real Club Victoria al corazón de la península.
Regreso en la maleta de sus recuerdos, ya no como un ejercicio de solfeo, sino como una vivencia imborrable. Ha sido un honor madurar en sus voces.
Su nota, siempre en vuestro tono.
PD: Gracias a todos y todas los que han hecho posible que crezca y madure desde que nací en ustedes hasta que me soltaron en Madrid.
El pasado ciclo de conciertos de la Coral Cantata del Real Club Victoria no fue uno más. Bajo la dirección de Eduardo García Rodríguez, nuestra capital, Las Palmas de Gran Canaria, fue testigo de un hito musical: el estreno inédito en las islas del Requiem de Michael John Trotta.
Acompañados por la majestuosidad del órgano a manos de Pedro Raúl Santana Rodríguez, los diez movimientos de esta obra envolvieron a un público que llenó cada rincón de los templos que acogieron la gira, desde el emblemático Real Club Victoria hasta la Parroquia de San Francisco de Asís.
A diferencia de las misas de difuntos tradicionales, la obra de Trotta nace de una intención luminosa. Inspirado en la pérdida de su padre a temprana edad, el autor entrelaza el canto gregoriano con armonías modernas para crear un puente entre el duelo y el consuelo. Los asistentes pudieron experimentar esta dualidad en momentos clave:
De la introspección al drama: Desde el tierno Introit and Kyrie hasta la energía del Dies Irae, la obra mantuvo un movimiento constante hacia la trascendencia.
Plegarias de paz: El Pie Jesu y el Agnus Dei envolvieron el templo en una atmósfera de calma y misericordia, destacando la accesibilidad musical de Trotta.
El triunfo de la esperanza: Con el Et Mors Ultra Non Erit ("y la muerte ya no existirá más"), la música proclamó un mensaje de esperanza pura, culminando en el etéreo In Paradisum, donde las voces parecieron elevarse hacia una paz absoluta.
Pero la velada no terminó en el silencio del paraíso. Tras sumergirnos en la introspección del Réquiem, el programa dio un giro vibrante hacia la celebración pura con el Jubilate Deo de John Leavitt.
Si el Réquiem fue la plegaria, el Jubilate Deo (basado en el Salmo 100) fue la respuesta sonora. Pasamos de la "luz perpetua" que pedíamos para los que partieron, a la luz vibrante de quienes estamos aquí. Fue una explosión de alegría colectiva y gratitud que transformó la paz encontrada en energía desbordante, cerrando el acto con el brillo característico de Leavitt.
El éxito de estas funciones no habría sido posible sin la entrega de nuestros solistas: Nisamar Díaz Pérez, María Jesús Pérez Santana, Begoña Dombidau Gil y Juan Pablo Marqués Romero, cuyas voces elevaron la partitura a un nivel de emotividad vibrante. La subdirección de Malú Gómez Ortiz y la colaboración del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria cerraron el círculo de una producción impecable.
Al finalizar, el silencio respetuoso dio paso a una ovación cerrada. Nos quedamos con esa "luz perpetua" de la que habla la obra; una serenidad que solo la música de calidad, interpretada desde el corazón de nuestra comunidad, puede brindar.
Real Club Victoria, 18 de diciembre de 2025
¡Qué noche tan maravillosa vivimos el pasado 18 de diciembre en el Real Club Victoria de Las Palmas de Gran Canaria! El ambiente se llenó de música, emoción y, sobre todo, de un espíritu de auténtico hermanamiento coral que hizo brillar el encuentro "Unidos en Navidad".
Queremos agradecer de corazón a la Coral Polifónica de Santa Brígida y a la Coral Polifónica San Juan de Arucas por compartir el escenario y sus maravillosas voces. Demostramos, una vez más, que la música es el puente más hermoso para conectar corazones.
Nuestra querida Coral Cantata del RCV sintió el calor del público y disfrutó cada momento. Tuvimos el placer de interpretar un repertorio que, esperamos, haya resonado con la magia de estas fechas:
Peace (Sally DeFord): Un mensaje de paz que nos recuerda lo esencial de la Navidad.
Oh Be Joyful (John Leavit): Una explosión de alegría que contagió a todos.
Cantar! (Jay Althouse): Un himno a la pasión que nos une.
Benedicat Vobis: Deseando a todos la mejor de las bendiciones.
El gran ambiente reinante fue la nota más alta de la noche. Las risas, los abrazos y la complicidad entre las tres agrupaciones hicieron de este concierto una verdadera fiesta pre-navideña. Fue una alegría ver cómo el Real Club Victoria se convertía en el punto de encuentro de tantas almas unidas por el canto.
Este encuentro ha sido una hermosa antesala de muchos otros que seguro vendrán. La unión hace la fuerza, y el talento de nuestras corales canarias promete seguir regalándonos momentos inolvidables. ¡Estad atentos a nuestra web!
¡Gracias a todos por acompañarnos y hacer de la música nuestra mejor celebración!
Parroquia de Sta. Brígida - 20 de noviembre de 2025
La Coral Cantata del Real Club Victoria tuvo el honor de participar en el Encuentro Coral Santa Cecilia 2025, celebrado en la Iglesia Parroquial de la Villa de Santa Brígida. Fue una velada cargada de emoción, donde la música se convirtió en puente, abrazo y celebración compartida.
Nuestro repertorio —“Peace” de Sally DeFord, “Juramento” de Miguel Matamoros, “Gran Canaria” del grupo Mestizay y “Tolite Hostias” de Camille Saint-Saëns— buscó reflejar esa mezcla de serenidad, tradición, identidad y solemnidad que tanto significa para nosotros. El público lo recibió con una calidez que nos llevó a cantar con el corazón en la mano.
Pero lo más especial de la noche fue el hermanamiento entre las agrupaciones participantes. Compartir escenario con la Coral Vega de San Mateo y la Coral Polifónica Villa de Santa Brígida nos recordó que, más allá de estilos y trayectorias, la música coral nos une en un mismo latido. Cada intervención fue una muestra de compromiso, cariño y trabajo bien hecho.
Un reconocimiento especial a la Coral Polifónica Villa de Santa Brígida, anfitriona impecable del evento. Su organización, cercanía y cuidado por cada detalle hicieron del encuentro un espacio cálido y profundamente humano.
Nos quedamos con la certeza de que, cuando las corales se encuentran, no solo se suman voces: se multiplica la emoción.
Parroquia de Nuestra Señora del Carmen - 17 de junio de 2025
La Parroquia Nuestra Señora del Carmen se vistió de gala el pasado 17 de julio para acoger un evento tan emotivo como vibrante: el Encuentro Coral que reunió a tres destacadas formaciones del panorama insular —Coral del Real Club Náutico, Coral Canto de Alisios y la anfitriona, Coral Cantata del Real Club Victoria— en una velada que dejó huella tanto en los asistentes como en los propios intérpretes.
Desde los primeros compases, el público —numeroso, atento y entusiasta— se dejó envolver por un repertorio variado y cuidadosamente escogido, en el que resonaron obras sacras, populares y contemporáneas. Pero más allá del programa, lo que realmente emocionó fue el espíritu de hermandad que se respiró en cada intervención. No se trataba solo de cantar, sino de compartir.
Los aplausos no se hicieron esperar y crecieron con cada actuación, reflejando no solo el reconocimiento a la calidad vocal de las corales, sino también el cariño del público hacia este tipo de iniciativas que acercan la cultura al corazón de los barrios.
El momento culminante llegó con la interpretación conjunta del Himno a la Virgen del Carmen, que simbolizó el alma del encuentro: la música como punto de unión en torno a Nuestra Señora, como puente que une voces, generaciones y estilos bajo un mismo techo y con un mismo propósito.
El evento cerró con palabras de agradecimiento y el deseo compartido de repetir pronto una experiencia que, sin duda, quedará en el recuerdo como un canto coral a la amistad.
La Coral Cantata del Real Club Victoria ha vivido un fin de semana largo inolvidable en tierras conejeras, llevando su música hasta la mágica isla de Lanzarote. Este viaje, además de fortalecer los lazos entre sus miembros, ha sido una nueva oportunidad para compartir con el público el fruto de su trabajo, pasión y compromiso coral.
Durante su estancia en la isla, la coral ofreció dos conciertos muy especiales, el primero en la iglesia de San Gines (Arrecife), el segundo en la parroquia Virgen del Mar (Caleta de Cebo) y el último en el Santuario de Nuestra Señora de los Dolores (Tinajo). Ambos encuentros contaron con una calurosa acogida por parte del público, que respondió con entusiasmo a un repertorio cuidadosamente elegido para la ocasión.
El programa, que incluyó obras de diferentes estilos y épocas, se interpretó con la profesionalidad y entrega que caracteriza a esta agrupación, y fue especialmente valorado por la sensibilidad y la expresividad con que cada pieza fue llevada a escena. Entre los momentos más destacados de ambos conciertos, brillaron especialmente las armonías contemporáneas, las adaptaciones populares y la fuerza coral en los grandes clásicos.
Más allá de lo estrictamente musical, el viaje ha servido para seguir consolidando el espíritu de grupo que define a Cantata: un equilibrio entre el rigor musical y el disfrute compartido. Las vivencias, las risas y el compañerismo han dejado huella en todos los participantes, reforzando la esencia de una coral que, tras 25 años de trayectoria, sigue cantando con alma joven.
Desde estas líneas, agradecemos la colaboración de todas las personas e instituciones que han hecho posible esta experiencia. Nos volvemos a casa con el corazón lleno y la voz todavía vibrando.
🕊️ Santa Iglesia Catedral Basílica de Canarias – 1 de junio de 2025
La Catedral de Las Palmas se llenó de música, emoción y comunidad el pasado 1 de junio, con motivo del Jubileo de los Músicos, bajo el evocador lema “Instrumentos de esperanza”. La Coral Cantata del Real Club Victoria fue una de las agrupaciones protagonistas de este acto,, junto con la Coral del Real Club Náutico, Voces del Guiniguada y la coral de Nuestra Señora del Rosario, que reunió a voces y corazones en un espacio sagrado donde el arte se convierte en puente hacia lo trascendente.
El concierto, que tuvo lugar a las 19:00h, fue dirigido musicalmente por Angie Armas San Gil, Ignacio Viguera París y Eduardo García Rodríguez, y se convirtió en un encuentro coral de gran calidez y profundidad espiritual. A través de cada interpretación, se percibía no sólo el trabajo y la calidad musical de las agrupaciones, sino también un mensaje de unidad, consuelo y celebración de la vida.
La Coral Cantata aportó, como siempre, su sello característico: voces empastadas, sensibilidad y compromiso con cada nota. En un entorno tan simbólico como la Catedral, su intervención adquirió una resonancia especial, elevando aún más el sentido de la jornada.
La música, en esta ocasión, no solo fue arte: fue oración compartida, fue eco de esperanza.
▶️ Puedes revivir el concierto en este enlace o directamente en esta web :
👉 Ver vídeo del Jubileo de los Músicos
Cartel concierto "Anno Domini"
9 a 11 de abril de 2025
A veces, la música consigue lo que las palabras no pueden. Así fue Anno Domini, el concierto sacro que la Coral Cantata del Real Club Victoria ofreció en tres escenarios únicos de Las Palmas de Gran Canaria, bajo la luz tenue de abril y con la emoción a flor de piel.
Inspirado en la banda sonora original de Lalo Schifrin, Anno Domini no fue solo una adaptación musical: fue un viaje espiritual, un encuentro con lo trascendente a través de la armonía coral, las dinámicas cuidadas y la profundidad expresiva de cada interpretación.
Los acordes resonaron en los muros de la Iglesia de San Francisco de Asís, de la Iglesia de La Luz y en el corazón del propio Real Club Victoria, transportando al público a otra época… o quizá a otro plano.
Gracias a todas las personas que nos acompañaron en este camino musical y espiritual. Y si aún no nos conoces, te invitamos a escucharnos. Porque cantar juntos no solo es arte: es alma compartida.
16 a 19 de diciembre de 2024
Enlace a la actuación en YouTube
Los días 16, 18 y 19 de diciembre de 2024, la Coral Cantata del Real Club Victoria ofreció uno de los conciertos más significativos de su historia reciente. Coincidiendo con su 25 aniversario, la agrupación eligió interpretar el Oratorio de Noël de Camille Saint-Saëns, cerrando así un año muy especial con una propuesta musical cargada de emoción, belleza y sentido.
El concierto, con entrada libre hasta completar aforo, tuvo lugar gracias a la colaboración del Real Club Victoria y los ayuntamientos de Guía y Santa Brígida, a quienes agradecemos profundamente su apoyo a la cultura y a la música coral.
Bajo la dirección de Eduardo García Rodríguez, y con la participación de una orquesta de cámara y un destacado grupo de solistas, la obra fue abordada con seriedad, entrega y un profundo respeto por su significado musical y espiritual. El Oratorio, compuesto en 1858 y basado en textos bíblicos de Isaías, los evangelios y los salmos, invita a una reflexión serena sobre el misterio de la Encarnación, a través de melodías envolventes y armonías delicadas.
La coral completó el programa con el clásico "Noche de Paz", en un cuidado arreglo de Dan Forrest, que emocionó especialmente al público y cerró con calidez las tres veladas navideñas.
Este concierto no solo ha sido una forma de celebrar nuestro aniversario, sino también una reafirmación del compromiso que mantenemos desde hace más de dos décadas: hacer música juntos, desde la vocación amateur, con exigencia artística y, sobre todo, con alegría compartida.
Gracias a quienes lo hicieron posible. Y gracias a quienes, con su presencia y su escucha atenta, nos recuerdan que cantar juntos sigue teniendo sentido.