La colorimetría es la disciplina que se encarga de analizar y describir el color de manera objetiva. Se enfoca en aspectos como la luminosidad, la saturación y la tonalidad, y nos ayuda a entender cómo percibimos los colores en el entorno que nos rodea.
En la práctica, su uso es clave en todo lo visual. Permite que los colores se mantengan consistentes y bien representados en distintos medios, algo fundamental cuando se quiere comunicar de forma clara y coherente.
Dentro del branding y la identidad visual, la colorimetría tiene un peso enorme. Los colores no solo decoran: transmiten emociones, reflejan valores y ayudan a definir la personalidad de una marca o de una persona.
Elegirlos bien puede marcar la diferencia entre pasar desapercibido o quedarse en la mente del público.