MOTIVACIÓN SAD
Salamanca es por muchos motivos uno de los claros ejemplos de la conocida como España vaciada. Y no solo porque en el último censo oficial público hasta la fecha haya perdido en los últimos diez años un total de más de 20.000 ciudadanos viviendo en su provincia (de 350.018 a 327.735) sino porque cuenta con una extensa provincia repleta de pueblos (362 solo superada por los 371 de Burgos) que están la inmensa mayoría de ellos con escasa población residiendo en los mismos.
Es interesante señalar que la provincia de Salamanca tiene una superficie de12,349 km² y una población de 375.563 personas según datos del INE del año 2023.
La población se reparte en 362 municipios, de manera no uniforme, pudiendo distinguir tres localidades más pobladas notablemente: Salamanca, Santa Marta de Tormes Burgos y Béjar.
El principal problema demográfico de la provincia es el medio rural. Los grandes núcleos mantienen su población o incluso crecen, aunque sea en menor medida. Sin embargo, las zonas rurales cada vez están más despobladas y con población más envejecida; sigue existiendo éxodo rural a los municipios con mayor población de la provincia, sigue bajando la natalidad y aumenta la esperanza de vida.
Todo ello como ya hemos señalado, provoca una mayor necesidad de atención a las personas más mayores en las zonas rurales.
Salamanca es una de las seis ciudades españolas con mayor porcentaje de envejecimiento poblacional, que curiosamente se encuentran muy próximas entre sí, al oeste de España. Empezando por Ourense, le sigue Zamora, Lugo, León, Salamanca y por último Palencia.
En Salamanca el 27,3% de la población tiene más de 65 años, cifra que no dista mucho de la más alta de España, que es Ourense con un 31,9%. Ese 27,3% se corresponde con 81.306 mayores en Salamanca.