PROPÓSITOS, METAS Y OBJETIVOS
Un plan de vida supone la enumeración de los objetivos que una persona quiere lograr a lo largo de su vida y una guía que propone cómo alcanzarlos. Este plan puede incluir metas personales, profesionales, económicas y espirituales.
Aquí vamos a establecer un esquema con las metas, objetivos, sueños y propósitos de TU vida, bajaremos todo eso a un plan y marcaremos el camino hacia tu propia satisfacción personal (felicidad le llaman).
La mejor parte es que, cómo esto va a ser creado por ti y para ti, va a crecer y evolucionar contigo. Los años pasan, y aunque tus prioridades o tus deseos cambien, tu plan de vida podrá seguir ahí, adaptándose a tus necesidades del momento.
Tu plan de vida te va a permitir aclarar tus prioridades (entre muchas cosas) y te va a mantener enfocada en lo que quieres. Si nena, vas a saber que es lo que quieres de una vez y por todas y tendrás las herramientas para conseguirlo.
A través del plan podrás eliminar tus distracciones y enfocarte realmente en tus deseos y necesidades. Y esto no quiere decir que no hay cabida para el tiempo de ocio, todo lo contrario.
El tiempo de ocio que te dedicas a ti misma es súper importante para tu bienestar personal, pero tienen que ser cosas que te importen. Esto te va a traer una transformación interior que te va a mantener activa en la búsqueda de tu realización personal.
Lo principal sería establecer un orden de prioridades en tu vida: familia, pareja, amigos, trabajo, salud, finanzas, pasatiempos. Porque a través de este auto análisis podrás tomar las decisiones que te permitan completar el plan. Y obviamente siempre escoger solo aquellas cosas que te hacen feliz y que tienen significado.
Lo anterior nos lleva a la motivación. Tu plan de vida es personal e intransferible por lo tanto tienes que buscar acciones que te mantengan motivada. Acciones que te hagan disfrutar el camino y no solo el resultado final.
Estamos hablando de tu plan de vida, entonces debes pensar en grande y a largo plazo. Recuerda que es fundamental conocer tus pasiones y tus habilidades para dirigir tu vida por un camino que te llene de satisfacción.
¿Dónde quiero estar de aquí a 5 o 10 años?
¿Qué te imaginas haciendo toda la vida?
¿Qué te motiva y te da energía?
¿Cuál te gustaría que fuera tu granito de arena en el mundo?
Al igual que un GPS, para saber a dónde llegar debemos saber también dónde estamos.
Entonces, una vez que sabes lo que quieres hacer es hora de establecer los cambios personales en tu rutina que te ayudarán a ser capaz de cumplir con tu propósito.
Son todas aquellas acciones que te ayudarán a recorrer el camino hacia tus propósitos con mayor tranquilidad.
Objetivos: Es el fin último hacia al cual vas a dirigir tus proyectos. Todo lo que hagas te debe dirigir hacia el cumplimiento de tus objetivos, que serán la suma de todos tus pasos.
Proyectos: Son los grandes pasos que irás abarcando para llegar a tus objetivos. Estos tendrás que revisarlos continuamente para saber si avanzas por el camino correcto o hace falta modificar la ruta.
Tareas: Son el conjunto de actividades que pueden empezar y terminar de una vez, sin interrupciones. Básicamente son el paso a paso que se necesita para completar un proyecto. Estás son las que podrás ir tachando fácilmente.
Puedes tener tantos objetivos como consideres necesarios. Lo importante es que estén correctamente definidos, que los puedas desglosar en partes más pequeñas: los proyectos.
Probablemente una vez que tengas tus objetivos, proyectos y tareas definidos te darás cuenta que hay muchas cosas por aprender.
Para avanzar es necesario aprender. Investiga todo lo que puedas, invierte en ti y en tus conocimientos, incrementa tus habilidades y si hay alguna solución que no encuentras no dudes en pedir ayuda.
Después de que pasaste tanto tiempo analizándote a ti mismo, estableciendo los pasos a seguir, imaginando cómo será el día en el que consigas lo que quieres no te vas a detener ahí ¿no?
¡Es tu vida, así que cuánto antes comiences mejor!
Pasa inmediatamente a la acción, no esperes a mañana ni a la semana que viene ni a qué se cumpla tal o cual condición.
Cada paso que avances te deja más cerca de tu meta así que ninguna acción es menos importante.
Escribe tus deseos en piedra. Y rodéate de personas que te motiven, te ayuden y te inspiren a continuar.