Las pastorales ayudan en la formación y acompañamiento a niños, adolescentes, jóvenes y parejas para seguir el camino, descubrir la vocación y comprometerse con Jesucristo y su mensaje; para ser transformados en hombres y mujeres nuevos a través del Espíritu Santo, e integrando su fe y su vida, se conviertan en laicos que sean los nuevos protagonistas de la Iglesia Católica.