Promover un modelo energético más sostenible, local y participativo, con el fin de empoderar a la ciudadanía y reducir la dependencia de fuentes energéticas externas y contaminantes.
Fomentar el autoconsumo compartido mediante la instalación de energías renovables, principalmente energía solar.
Reducir la factura eléctrica de los socios y del municipio.
Impulsar la participación ciudadana en la gestión y producción de energía.
Promover la transición energética justa en zonas rurales afectadas por la despoblación.
Crear beneficios sociales y ambientales, como la reducción de emisiones de CO₂ y la mejora de la resiliencia energética local.
Reinvertir los beneficios en la comunidad para proyectos de eficiencia energética, movilidad sostenible u otras iniciativas locales.