Introducción y Sentido del Rosario
"Rezar el Rosario es caminar de la mano de María, meditando los misterios del amor de Dios. En nuestra comunidad, lo rezamos con fe, unidad y esperanza."
“El Rosario es la oración de los sencillos y de los santos” – San Juan Pablo II
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor Dios Nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador Padre y Redentor mío. Por ser Vos quien sois, y porque os amo sobre todas las cosas a mí me pesa de todo corazón, el haberos ofendido y propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos y cumplir con la penitencia que me fuera impuesta por mis pecados. Ofrézcote, Señor, mi vida, obras y trabajos en satisfacción de todas mis culpas y así como lo suplico, así confío en vuestra misericordia infinita en que me lo perdonaréis y que me daréis la gracia para enmendarme y perseverar en vuestro Santo Servicio hasta el fin de mi vida. AMEN.
SEÑOR, ABRE MIS LABIOS Y MI BOCA PROCLAMARÁ TUS ALABANZAS.
ABRE, SEÑOR, NUESTROS LABIOS PARA ALABAR Y BENDECIR TU SANTÍSIMO NOMBRE.
Creo en Dios Padre, Todopoderoso, Creador del Cielo y de la Tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo; nació de Santa María Siempre Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilatos; fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día, resucitó de entre los muertos; subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre, Todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, en la Santa Iglesia Católica, la comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. AMEN.
Me uno a todos los santos que están en el cielo, a todos los justos que están en la tierra, a todas las almas fieles que están en este lugar. Me uno a Vos, Jesús mío, para alabar dignamente a vuestra Santa Madre y alabaros en Ella y por Ella. Renuncio a todas las distracciones que me sucedan durante el Santo Rosario que quiero rezar con modestia, atención y devoción, como si fuese el último de mi vida.
¡Oh, Dios mío! Yo creo en Vos y espero en Vos, y os adoro, y os amo. Pido perdón por los que no creen, ni adoran, ni esperan, ni os aman. Amén.
Por la conversión sincera de todos nosotros los pecadores.
Por la paz y unidad en el mundo entero.
Por la santidad y unidad de la Santa Iglesia Católica, en su sufrimiento actual.
Por el Papa, porque siga viendo la luz Divina, por su salud y todas sus intenciones.
Por el Señor arzobispo.
Por la Conferencia Episcopal de Guatemala.
Por la santidad de nuestros Sacerdotes.
Por vocaciones Sacerdotales.
Por los Religiosos y Religiosas y los laicos comprometidos.
Por los participantes en este rezo del Santo Rosario y sus necesidades.
Por todas las intenciones depositadas en nuestro Santo Rosario.
Por la Comunidad Carretera Hacia Nuestro Salvador, por sus dirigentes, servidores y ovejas.
Por nuestros enfermos.
Por los agonizantes.
Por la unidad de las familias en especial por las que están pasando dificultades.
Por los niños no nacidos y en peligro de aborto.
Por todas las Almas del Purgatorio.
Por nuestras peticiones individuales.
Padre Nuestro, que estás en el cielo. santificado sea Tu Nombre. Venga a nosotros Tu Reino. Hágase Tu Voluntad, así en la tierra como en el cielo. Dános hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestra ofensas, así como nosotros perdonamos a quienes nos ofenden. No nos dejes caer en tentación, más bien líbranos del mal. AMEN.
Dios te salve María, Hija de Dios Padre, alcánzanos Señora la Virtud de la Fe. Llena eres de gracia, El Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de Tu Vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. AMEN.
Dios te salve María, Madre de Dios Hijo,alcánzanos Señora la Virtud de la Esperanza. Llena eres de gracia, El Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de Tu Vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. AMEN.
Dios te salve María, Esposa fidelísima del Espíritu Santo, alcánzanos Señora la Virtud de la Caridad. Llena eres de gracia, El Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de Tu Vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. AMEN.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. AMEN.
Virgen del Cielo, Dulce Tesoro, ven a mi vida, yo te lo imploro.
Te pedimos la virtud de la humildad y fidelidad a la Gracia.
Padrenuestro que estás en el Cielo, Santificado sea Tu Nombre. Venga a nosotros Tu Reino. Hágase Tu Voluntad así en la tierra como en el Cielo. Dános hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación, más bien líbranos de todo mal. Amén.
Dios te Salve, María. Llena eres de Gracia. El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite 10 veces)
Gloria al Padre, Gloria al Hijo y Gloria al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
María es Madre de gracia, Madre de misericordia, en la vida y en la muerte, ampáranos gran Señora, y no te olvides de nosotros en aquella última hora.
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego el infierno, lleva todas las almas al cielo, y socorre especialmente a las más necesitadas de tu Divina misericordia. Amén.
Sagrado Corazón de Jesús. En ti confío.
Inmaculado Corazón de María. Sea la salvación de nuestras almas.
Amado San José. Aumenta nuestra Fe.
Sagrada Familia. Ruega por nosotros.
AMÉN
Virgen del Cielo, Dulce Tesoro, ven a mi vida, yo te lo imploro.
Te pedimos la virtud del sacrificio y la mortificación.
Padrenuestro que estás en el Cielo, Santificado sea Tu Nombre. Venga a nosotros Tu Reino. Hágase Tu Voluntad así en la tierra como en el Cielo. Dános hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación, más bien líbranos de todo mal. Amén.
Dios te Salve, María. Llena eres de Gracia. El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite 10 veces)
Gloria al Padre, Gloria al Hijo y Gloria al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
María es Madre de gracia, Madre de misericordia, en la vida y en la muerte, ampáranos gran Señora, y no te olvides de nosotros en aquella última hora.
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego el infierno, lleva todas las almas al cielo, y socorre especialmente a las más necesitadas de tu Divina misericordia. Amén.
Sagrado Corazón de Jesús. En ti confío.
Inmaculado Corazón de María. Sea la salvación de nuestras almas.
Amado San José. Aumenta nuestra Fe.
Sagrada Familia. Ruega por nosotros.
AMÉN
Virgen del Cielo, Dulce Tesoro, ven a mi vida, yo te lo imploro.
Te pedimos la virtud de la audacia y la fortaleza.
Padrenuestro que estás en el Cielo, Santificado sea Tu Nombre. Venga a nosotros Tu Reino. Hágase Tu Voluntad así en la tierra como en el Cielo. Dános hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación, más bien líbranos de todo mal. Amén.
Dios te Salve, María. Llena eres de Gracia. El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite 10 veces)
Gloria al Padre, Gloria al Hijo y Gloria al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
María es Madre de gracia, Madre de misericordia, en la vida y en la muerte, ampáranos gran Señora, y no te olvides de nosotros en aquella última hora.
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego el infierno, lleva todas las almas al cielo, y socorre especialmente a las más necesitadas de tu Divina misericordia. Amén.
Sagrado Corazón de Jesús. En ti confío.
Inmaculado Corazón de María. Sea la salvación de nuestras almas.
Amado San José. Aumenta nuestra Fe.
Sagrada Familia. Ruega por nosotros.
AMÉN
Virgen del Cielo, Dulce Tesoro, ven a mi vida, yo te lo imploro.
Te pedimos la virtud de la sabiduría.
Padrenuestro que estás en el Cielo, Santificado sea Tu Nombre. Venga a nosotros Tu Reino. Hágase Tu Voluntad así en la tierra como en el Cielo. Dános hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación, más bien líbranos de todo mal. Amén.
Dios te Salve, María. Llena eres de Gracia. El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite 10 veces)
Gloria al Padre, Gloria al Hijo y Gloria al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
María es Madre de gracia, Madre de misericordia, en la vida y en la muerte, ampáranos gran Señora, y no te olvides de nosotros en aquella última hora.
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego el infierno, lleva todas las almas al cielo, y socorre especialmente a las más necesitadas de tu Divina misericordia. Amén.
Sagrado Corazón de Jesús. En ti confío.
Inmaculado Corazón de María. Sea la salvación de nuestras almas.
Amado San José. Aumenta nuestra Fe.
Sagrada Familia. Ruega por nosotros.
AMÉN
Virgen del Cielo, Dulce Tesoro, ven a mi vida, yo te lo imploro.
Te pedimos la virtud de la dulzura y de la alegría.
Padrenuestro que estás en el Cielo, Santificado sea Tu Nombre. Venga a nosotros Tu Reino. Hágase Tu Voluntad así en la tierra como en el Cielo. Dános hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación, más bien líbranos de todo mal. Amén.
Dios te Salve, María. Llena eres de Gracia. El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite 10 veces)
Gloria al Padre, Gloria al Hijo y Gloria al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
María es Madre de gracia, Madre de misericordia, en la vida y en la muerte, ampáranos gran Señora, y no te olvides de nosotros en aquella última hora.
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego el infierno, lleva todas las almas al cielo, y socorre especialmente a las más necesitadas de tu Divina misericordia. Amén.
Sagrado Corazón de Jesús. En ti confío.
Inmaculado Corazón de María. Sea la salvación de nuestras almas.
Amado San José. Aumenta nuestra Fe.
Sagrada Familia. Ruega por nosotros.
AMÉN
Virgen del Cielo, Dulce Tesoro, ven a mi vida, yo te lo imploro.
Te pedimos la virtud del dominio corporal.
Padrenuestro que estás en el Cielo, Santificado sea Tu Nombre. Venga a nosotros Tu Reino. Hágase Tu Voluntad así en la tierra como en el Cielo. Dános hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación, más bien líbranos de todo mal. Amén.
Dios te Salve, María. Llena eres de Gracia. El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite 10 veces)
Gloria al Padre, Gloria al Hijo y Gloria al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
María es Madre de gracia, Madre de misericordia, en la vida y en la muerte, ampáranos gran Señora, y no te olvides de nosotros en aquella última hora.
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego el infierno, lleva todas las almas al cielo, y socorre especialmente a las más necesitadas de tu Divina misericordia. Amén.
Sagrado Corazón de Jesús. En ti confío.
Inmaculado Corazón de María. Sea la salvación de nuestras almas.
Amado San José. Aumenta nuestra Fe.
Sagrada Familia. Ruega por nosotros.
AMÉN
Virgen del Cielo, Dulce Tesoro, ven a mi vida, yo te lo imploro.
Te pedimos la virtud del celo apostólico.
Padrenuestro que estás en el Cielo, Santificado sea Tu Nombre. Venga a nosotros Tu Reino. Hágase Tu Voluntad así en la tierra como en el Cielo. Dános hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación, más bien líbranos de todo mal. Amén.
Dios te Salve, María. Llena eres de Gracia. El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite 10 veces)
Gloria al Padre, Gloria al Hijo y Gloria al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
María es Madre de gracia, Madre de misericordia, en la vida y en la muerte, ampáranos gran Señora, y no te olvides de nosotros en aquella última hora.
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego el infierno, lleva todas las almas al cielo, y socorre especialmente a las más necesitadas de tu Divina misericordia. Amén.
Sagrado Corazón de Jesús. En ti confío.
Inmaculado Corazón de María. Sea la salvación de nuestras almas.
Amado San José. Aumenta nuestra Fe.
Sagrada Familia. Ruega por nosotros.
AMÉN
Virgen del Cielo, Dulce Tesoro, ven a mi vida, yo te lo imploro.
Te pedimos la virtud de la prudencia y la discreción.
Padrenuestro que estás en el Cielo, Santificado sea Tu Nombre. Venga a nosotros Tu Reino. Hágase Tu Voluntad así en la tierra como en el Cielo. Dános hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación, más bien líbranos de todo mal. Amén.
Dios te Salve, María. Llena eres de Gracia. El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite 10 veces)
Gloria al Padre, Gloria al Hijo y Gloria al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
María es Madre de gracia, Madre de misericordia, en la vida y en la muerte, ampáranos gran Señora, y no te olvides de nosotros en aquella última hora.
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego el infierno, lleva todas las almas al cielo, y socorre especialmente a las más necesitadas de tu Divina misericordia. Amén.
Sagrado Corazón de Jesús. En ti confío.
Inmaculado Corazón de María. Sea la salvación de nuestras almas.
Amado San José. Aumenta nuestra Fe.
Sagrada Familia. Ruega por nosotros.
AMÉN
Virgen del Cielo, Dulce Tesoro, ven a mi vida, yo te lo imploro.
Te pedimos la virtud del desapego.
Padrenuestro que estás en el Cielo, Santificado sea Tu Nombre. Venga a nosotros Tu Reino. Hágase Tu Voluntad así en la tierra como en el Cielo. Dános hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación, más bien líbranos de todo mal. Amén.
Dios te Salve, María. Llena eres de Gracia. El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite 10 veces)
Gloria al Padre, Gloria al Hijo y Gloria al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
María es Madre de gracia, Madre de misericordia, en la vida y en la muerte, ampáranos gran Señora, y no te olvides de nosotros en aquella última hora.
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego el infierno, lleva todas las almas al cielo, y socorre especialmente a las más necesitadas de tu Divina misericordia. Amén.
Sagrado Corazón de Jesús. En ti confío.
Inmaculado Corazón de María. Sea la salvación de nuestras almas.
Amado San José. Aumenta nuestra Fe.
Sagrada Familia. Ruega por nosotros.
AMÉN
Virgen del Cielo, Dulce Tesoro, ven a mi vida, yo te lo imploro.
Te pedimos la virtud de la rectitud mental.
Padrenuestro que estás en el Cielo, Santificado sea Tu Nombre. Venga a nosotros Tu Reino. Hágase Tu Voluntad así en la tierra como en el Cielo. Dános hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación, más bien líbranos de todo mal. Amén.
Dios te Salve, María. Llena eres de Gracia. El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite 10 veces)
Gloria al Padre, Gloria al Hijo y Gloria al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
María es Madre de gracia, Madre de misericordia, en la vida y en la muerte, ampáranos gran Señora, y no te olvides de nosotros en aquella última hora.
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego el infierno, lleva todas las almas al cielo, y socorre especialmente a las más necesitadas de tu Divina misericordia. Amén.
Sagrado Corazón de Jesús. En ti confío.
Inmaculado Corazón de María. Sea la salvación de nuestras almas.
Amado San José. Aumenta nuestra Fe.
Sagrada Familia. Ruega por nosotros.
AMÉN
Virgen del Cielo, Dulce Tesoro, ven a mi vida, yo te lo imploro.
Te pedimos los dones de mando y orden.
Padrenuestro que estás en el Cielo, Santificado sea Tu Nombre. Venga a nosotros Tu Reino. Hágase Tu Voluntad así en la tierra como en el Cielo. Dános hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación, más bien líbranos de todo mal. Amén.
Dios te Salve, María. Llena eres de Gracia. El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite 10 veces)
Gloria al Padre, Gloria al Hijo y Gloria al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
María es Madre de gracia, Madre de misericordia, en la vida y en la muerte, ampáranos gran Señora, y no te olvides de nosotros en aquella última hora.
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego el infierno, lleva todas las almas al cielo, y socorre especialmente a las más necesitadas de tu Divina misericordia. Amén.
Sagrado Corazón de Jesús. En ti confío.
Inmaculado Corazón de María. Sea la salvación de nuestras almas.
Amado San José. Aumenta nuestra Fe.
Sagrada Familia. Ruega por nosotros.
AMÉN
Virgen del Cielo, Dulce Tesoro, ven a mi vida, yo te lo imploro.
Te pedimos la virtud de la contemplación.
Padrenuestro que estás en el Cielo, Santificado sea Tu Nombre. Venga a nosotros Tu Reino. Hágase Tu Voluntad así en la tierra como en el Cielo. Dános hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación, más bien líbranos de todo mal. Amén.
Dios te Salve, María. Llena eres de Gracia. El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite 10 veces)
Gloria al Padre, Gloria al Hijo y Gloria al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
María es Madre de gracia, Madre de misericordia, en la vida y en la muerte, ampáranos gran Señora, y no te olvides de nosotros en aquella última hora.
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego el infierno, lleva todas las almas al cielo, y socorre especialmente a las más necesitadas de tu Divina misericordia. Amén.
Sagrado Corazón de Jesús. En ti confío.
Inmaculado Corazón de María. Sea la salvación de nuestras almas.
Amado San José. Aumenta nuestra Fe.
Sagrada Familia. Ruega por nosotros.
AMÉN
Virgen del Cielo, Dulce Tesoro, ven a mi vida, yo te lo imploro.
Te pedimos la virtud del abandono y la confianza.
Padrenuestro que estás en el Cielo, Santificado sea Tu Nombre. Venga a nosotros Tu Reino. Hágase Tu Voluntad así en la tierra como en el Cielo. Dános hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación, más bien líbranos de todo mal. Amén.
Dios te Salve, María. Llena eres de Gracia. El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite 10 veces)
Gloria al Padre, Gloria al Hijo y Gloria al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
María es Madre de gracia, Madre de misericordia, en la vida y en la muerte, ampáranos gran Señora, y no te olvides de nosotros en aquella última hora.
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego el infierno, lleva todas las almas al cielo, y socorre especialmente a las más necesitadas de tu Divina misericordia. Amén.
Sagrado Corazón de Jesús. En ti confío.
Inmaculado Corazón de María. Sea la salvación de nuestras almas.
Amado San José. Aumenta nuestra Fe.
Sagrada Familia. Ruega por nosotros.
AMÉN
Virgen del Cielo, Dulce Tesoro, ven a mi vida, yo te lo imploro.
Te pedimos la virtud de la paciencia.
Padrenuestro que estás en el Cielo, Santificado sea Tu Nombre. Venga a nosotros Tu Reino. Hágase Tu Voluntad así en la tierra como en el Cielo. Dános hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación, más bien líbranos de todo mal. Amén.
Dios te Salve, María. Llena eres de Gracia. El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite 10 veces)
Gloria al Padre, Gloria al Hijo y Gloria al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
María es Madre de gracia, Madre de misericordia, en la vida y en la muerte, ampáranos gran Señora, y no te olvides de nosotros en aquella última hora.
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego el infierno, lleva todas las almas al cielo, y socorre especialmente a las más necesitadas de tu Divina misericordia. Amén.
Sagrado Corazón de Jesús. En ti confío.
Inmaculado Corazón de María. Sea la salvación de nuestras almas.
Amado San José. Aumenta nuestra Fe.
Sagrada Familia. Ruega por nosotros.
AMÉN
Virgen del Cielo, Dulce Tesoro, ven a mi vida, yo te lo imploro.
Te pedimos la buena muerte.
Padrenuestro que estás en el Cielo, Santificado sea Tu Nombre. Venga a nosotros Tu Reino. Hágase Tu Voluntad así en la tierra como en el Cielo. Dános hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación, más bien líbranos de todo mal. Amén.
Dios te Salve, María. Llena eres de Gracia. El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite 10 veces)
Gloria al Padre, Gloria al Hijo y Gloria al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
María es Madre de gracia, Madre de misericordia, en la vida y en la muerte, ampáranos gran Señora, y no te olvides de nosotros en aquella última hora.
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego el infierno, lleva todas las almas al cielo, y socorre especialmente a las más necesitadas de tu Divina misericordia. Amén.
Sagrado Corazón de Jesús. En ti confío.
Inmaculado Corazón de María. Sea la salvación de nuestras almas.
Amado San José. Aumenta nuestra Fe.
Sagrada Familia. Ruega por nosotros.
AMÉN
Virgen del Cielo, Dulce Tesoro, ven a mi vida, yo te lo imploro.
Te pedimos la virtud de la perseverancia.
Padrenuestro que estás en el Cielo, Santificado sea Tu Nombre. Venga a nosotros Tu Reino. Hágase Tu Voluntad así en la tierra como en el Cielo. Dános hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación, más bien líbranos de todo mal. Amén.
Dios te Salve, María. Llena eres de Gracia. El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite 10 veces)
Gloria al Padre, Gloria al Hijo y Gloria al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
María es Madre de gracia, Madre de misericordia, en la vida y en la muerte, ampáranos gran Señora, y no te olvides de nosotros en aquella última hora.
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego el infierno, lleva todas las almas al cielo, y socorre especialmente a las más necesitadas de tu Divina misericordia. Amén.
Sagrado Corazón de Jesús. En ti confío.
Inmaculado Corazón de María. Sea la salvación de nuestras almas.
Amado San José. Aumenta nuestra Fe.
Sagrada Familia. Ruega por nosotros.
AMÉN
Virgen del Cielo, Dulce Tesoro, ven a mi vida, yo te lo imploro.
Te pedimos la virtud de la obediencia y la sumisión.
Padrenuestro que estás en el Cielo, Santificado sea Tu Nombre. Venga a nosotros Tu Reino. Hágase Tu Voluntad así en la tierra como en el Cielo. Dános hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación, más bien líbranos de todo mal. Amén.
Dios te Salve, María. Llena eres de Gracia. El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite 10 veces)
Gloria al Padre, Gloria al Hijo y Gloria al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
María es Madre de gracia, Madre de misericordia, en la vida y en la muerte, ampáranos gran Señora, y no te olvides de nosotros en aquella última hora.
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego el infierno, lleva todas las almas al cielo, y socorre especialmente a las más necesitadas de tu Divina misericordia. Amén.
Sagrado Corazón de Jesús. En ti confío.
Inmaculado Corazón de María. Sea la salvación de nuestras almas.
Amado San José. Aumenta nuestra Fe.
Sagrada Familia. Ruega por nosotros.
AMÉN
Virgen del Cielo, Dulce Tesoro, ven a mi vida, yo te lo imploro.
Te pedimos la virtud de la aceptación de la voluntad divina.
Padrenuestro que estás en el Cielo, Santificado sea Tu Nombre. Venga a nosotros Tu Reino. Hágase Tu Voluntad así en la tierra como en el Cielo. Dános hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación, más bien líbranos de todo mal. Amén.
Dios te Salve, María. Llena eres de Gracia. El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite 10 veces)
Gloria al Padre, Gloria al Hijo y Gloria al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
María es Madre de gracia, Madre de misericordia, en la vida y en la muerte, ampáranos gran Señora, y no te olvides de nosotros en aquella última hora.
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego el infierno, lleva todas las almas al cielo, y socorre especialmente a las más necesitadas de tu Divina misericordia. Amén.
Sagrado Corazón de Jesús. En ti confío.
Inmaculado Corazón de María. Sea la salvación de nuestras almas.
Amado San José. Aumenta nuestra Fe.
Sagrada Familia. Ruega por nosotros.
AMÉN
Virgen del Cielo, Dulce Tesoro, ven a mi vida, yo te lo imploro.
Te pedimos la corona de la Gloria.
Padrenuestro que estás en el Cielo, Santificado sea Tu Nombre. Venga a nosotros Tu Reino. Hágase Tu Voluntad así en la tierra como en el Cielo. Dános hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación, más bien líbranos de todo mal. Amén.
Dios te Salve, María. Llena eres de Gracia. El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite 10 veces)
Gloria al Padre, Gloria al Hijo y Gloria al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
María es Madre de gracia, Madre de misericordia, en la vida y en la muerte, ampáranos gran Señora, y no te olvides de nosotros en aquella última hora.
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego el infierno, lleva todas las almas al cielo, y socorre especialmente a las más necesitadas de tu Divina misericordia. Amén.
Sagrado Corazón de Jesús. En ti confío.
Inmaculado Corazón de María. Sea la salvación de nuestras almas.
Amado San José. Aumenta nuestra Fe.
Sagrada Familia. Ruega por nosotros.
AMÉN
Virgen del Cielo, Dulce Tesoro, ven a mi vida, yo te lo imploro.
Te pedimos la virtud del amor a la Eucaristía.
Padrenuestro que estás en el Cielo, Santificado sea Tu Nombre. Venga a nosotros Tu Reino. Hágase Tu Voluntad así en la tierra como en el Cielo. Dános hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación, más bien líbranos de todo mal. Amén.
Dios te Salve, María. Llena eres de Gracia. El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite 10 veces)
Gloria al Padre, Gloria al Hijo y Gloria al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
María es Madre de gracia, Madre de misericordia, en la vida y en la muerte, ampáranos gran Señora, y no te olvides de nosotros en aquella última hora.
Oh, mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego el infierno, lleva todas las almas al cielo, y socorre especialmente a las más necesitadas de tu Divina misericordia. Amén.
Sagrado Corazón de Jesús. En ti confío.
Inmaculado Corazón de María. Sea la salvación de nuestras almas.
Amado San José. Aumenta nuestra Fe.
Sagrada Familia. Ruega por nosotros.
AMÉN
Señor, ten piedad de nosotros R/ Señor, ten piedad de nosotros
Cristo, ten piedad de nosotros R/ Cristo, ten piedad de nosotros
Señor, ten piedad de nosotros R/ Señor, ten piedad de nosotros
Cristo óyenos R/ Cristo óyenos
Cristo escúchanos R/ Cristo escúchanos
Dios Padre celestial, R/ Ten piedad de nosotros
Dios Hijo Redentor del mundo R/ Ten piedad de nosotros
Dios Espíritu Santo R/ Ten piedad de nosotros
Santísima Trinidad que eres un solo Dios R/ Ten piedad de nosotros
Santa María R/ Ruega por nosotros
Santa Madre de Dios R/ Ruega por nosotros
Santa Virgen de las Vírgenes R/ Ruega por nosotros
Madre de Cristo R/ Ruega por nosotros
Madre de Iglesia R/ Ruega por nosotros
Madre de la Divina Gracia R/ Ruega por nosotros
Madre Purísima R/ Ruega por nosotros
Madre Castísima R/ Ruega por nosotros
Madre Inmaculada R/ Ruega por nosotros
Madre Amable R/ Ruega por nosotros
Madre Admirable R/ Ruega por nosotros
Madre del Buen Consejo R/ Ruega por nosotros
Madre del Creador R/ Ruega por nosotros
Madre del Salvador R/ Ruega por nosotros
Virgen Prudentísima R/ Ruega por nosotros
Virgen Venerable R/ Ruega por nosotros
Virgen Laudable R/ Ruega por nosotros
Virgen Poderosa R/ Ruega por nosotros
Virgen Clemente R/ Ruega por nosotros
Virgen Fiel R/ Ruega por nosotros
Espejo de justicia R/ Ruega por nosotros
Trono de la Eterna Sabiduría R/ Ruega por nosotros
Causa de nuestra alegría R/ Ruega por nosotros
Vaso Espiritual R/ Ruega por nosotros
Vaso Digno de Honor R/ Ruega por nosotros
Vaso Insigne de Devoción R/ Ruega por nosotros
Rosa Mística R/ Ruega por nosotros
Torre de David R/ Ruega por nosotros
Torre de Marfil R/ Ruega por nosotros
Casa de Oro R/ Ruega por nosotros
Arca de la Alianza R/ Ruega por nosotros
Puerta del Cielo R/ Ruega por nosotros
Estrella de la Mañana R/ Ruega por nosotros
Salud de los Enfermos R/ Ruega por nosotros
Refugio de los Pecadores R/ Ruega por nosotros
Consuelo de los Cristianos R/ Ruega por nosotros
Reina de los Ángeles R/ Ruega por nosotros
Reina de los Patriarcas R/ Ruega por nosotros
Reina de los Profetas R/ Ruega por nosotros
Reina de los Apóstoles R/ Ruega por nosotros
Reina de los Mártires R/ Ruega por nosotros
Reina de los Confesores R/ Ruega por nosotros
Reina de las Vírgenes R/ Ruega por nosotros
Reina de Todos los Santos R/ Ruega por nosotros
Reina concebida sin mancha del pecado original R/ Ruega por nosotros
Reina asunta al Cielo R/ Ruega por nosotros
Reina del Santo Rosario R/ Ruega por nosotros
Reina de la nueva evangelización R/ Ruega por nosotros
Reina de la paz R/ Ruega por nosotros
Reina de Guatemala R/ Ruega por nosotros
Reina de las familias R/ Ruega por nosotros
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo. R/ Perdónanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo. R/ Escúchanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo. R/ Ten piedad y misericordia de nosotros.
AMÉN.
Concédenos, Señor Dios, a tus siervos, te lo pedimos, la gracia de gozar de perpetua salud de alma y cuerpo y, por la gloriosa intercesión de la Bienaventurada, siempre Virgen María, de ser librados de las tristezas de la vida presente y gozar de las alegrías eternas. Por Jesucristo Nuestro Señor. AMÉN
Bajo tu amparo nos acogemos Santa Madre de Dios, no desprecies las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien, líbranos siempre de todos los peligros, Oh Virgen gloriosa y bendita. AMÉN.
Ofrecemos esta Salve por el triunfo del Corazón Inmaculado de Maria y por sus intenciones
Dios te salve, Reina y Madre, Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra. Dios te salve.
A tí clamamos los desterrados hijos de Eva, a tí suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.
¡Oh Clemente, Oh Piadosa, Oh Dulce Virgen María!
Ruega por nosotros Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de nuestro Señor Jesucristo.
AMÉN.
OFRECEMOS UN PADRENUESTRO, POR EL PAPA, POR SU VIDA, INTENCIONES Y SU SALUD, Y SI ESTAMOS EN LA GRACIA DEL SEÑOR PODER GANAR UNA INDULGENCIA
Padrenuestro que estás en el Cielo, Santificado sea Tu Nombre. Venga a nosotros Tu Reino. Hágase Tu Voluntad así en la tierra como en el Cielo. Dános hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación, más bien líbranos de todo mal.
AMÉN.
Padre eterno, te ofrezco la más preciosa Sangre de tu Divino Hijo Jesús, unido a las misas celebradas hoy, alrededor del mundo, por todas las Santas Almas del Purgatorio, por los pecadores en el mundo, por los pecadores en la Iglesia Universal, por aquellos en mi propio hogar y dentro de mi familia. Amén. (Se repite 2 ó 3 veces)
SAGRADOS CORAZONES DE JESÚS Y MARIA. OS AMO, SALVAD LAS ALMAS. AMÉN.
Dales, Señor el descanso eterno y que brille para ellos la luz perpetua. Descansen en Paz. Amén.
San Miguel Arcángel, defiéndenos de la batalla, sé nuestro amparo contra la perversidad y acechanzas del demonio.
Que lo reprima Dios, rogamos suplicantes; y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, con el Divino Poder que Dios te ha conferido, lanza al infierno a satanás y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo buscando la perdición de las almas. AMÉN.
San Miguel Arcángel. Con tu luz ilumínamos.
San Miguel Arcángel. Bajo tus alas cúbrenos.
San Miguel Arcángel. Con tu espada defiéndenos.
AMÉN.
Dulce Madre no te alejes, tu vista de nosotros no apartes; ven con nosotros a todas partes y solos nunca nos dejes, y así como nos quieres tanto como una verdadera madre, haz que nos bendiga El Padre, El Hijo y El Espíritu Santo.
AMÉN.
AVE MARIA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.
AVE MARIA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.
AVE MARIA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.
AMÉN.