Y es que al participar en competencias de matemáticas enfrentaremos muchos momentos en que se nos quebranta el espíritu, posiblemente encontraremos momentos de mucho sufrimiento, y cuando eso pase está bien sentir ese dolor, llorar, pero no darse por vencido, cuando uno cae debe levantarse, tal vez después de descansar un momento en el piso. Primero si se sienten así tengan en cuenta que no son los únicos, hasta los concursantes de mayor nivel se han sentido así. Segundo, aunque haya momentos en los que no lo parezca el entrenamiento en competencias siempre deja resultados, esos pequeños centímetros de crecimiento que no se notan, pero están ahí, y cuando haya pasado un poco ese sufrimiento, deben analizar en los puntos que han avanzado para darse cuenta de esto. Por último, definitivamente si pueden superar ese obstáculo que están enfrentando, tal vez aparte de más trabajo ocupan analizar un poco más qué camino tomar y pedir ayuda a alguien con más experiencia, pero definitivamente no hay obstáculo que no se pueda superar.