La Virgen de los Dolores de Cacabelos es una de las imágenes más queridas y veneradas de la Semana Santa de Cacabelos. Su imagen representa el dolor y la fortaleza de la Virgen María ante la Pasión de su hijo. Cada Viernes de Dolores sale en procesión acompañada por numerosos fieles y cofrades que recorren las calles en un ambiente de recogimiento y devoción. Su rostro sereno y lleno de tristeza transmite el profundo sentimiento de la Semana Santa berciana. Para muchos vecinos, es el inicio emocional de unos días cargados de tradición y fe.
El paso de Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén, conocido popularmente como La Borriquilla, representa el momento en que Jesús entra en Jerusalén montado en un pollino y es recibido por el pueblo con palmas y ramos de olivo. Este episodio bíblico se recuerda cada Domingo de Ramos, marcando el inicio de la Semana Santa. La escena simboliza la humildad de Cristo y la alegría de quienes lo reconocen como Mesías. En las procesiones, suele ir acompañada por niños y fieles que portan palmas, recreando aquel recibimiento lleno de esperanza. Es uno de los pasos más alegres y populares de toda la Semana Santa.
El Cristo Nazareno representa a Jesús cargando la cruz camino del Calvario, uno de los momentos más sobrecogedores de la Pasión. Esta imagen simboliza el sufrimiento y el sacrificio de Cristo por la humanidad. Durante la Semana Santa de Cacabelos, el Nazareno recorre las calles acompañado por cofrades y fieles en un ambiente de profundo recogimiento. El sonido de tambores y el silencio del público crean una atmósfera cargada de emoción. Es uno de los pasos que despierta mayor devoción entre los vecinos y participantes de la procesión.
El paso de San Juanín de Cacabelos es uno de los más queridos y singulares de la Semana Santa de Cacabelos. Representa a San Juan Evangelista anunciando la Resurrección y protagoniza uno de los momentos más esperados: su tradicional carrera. Durante el encuentro pascual, el santo avanza corriendo para comunicar a la Virgen la noticia de que Cristo ha resucitado. Este gesto simbólico llena la plaza de emoción, aplausos y alegría entre los vecinos. La carrera de San Juanín se ha convertido en una de las tradiciones más características y entrañables de la celebración.
El paso de la Virgen de la Quinta Angustia, patrona de Cacabelos, es uno de los más importantes y antiguos de la localidad. La imagen, realizada en 1764, se conserva en el Santuario de las Angustias, un templo construido en el siglo XVIII en honor a la patrona del municipio.
Esta advocación representa a la Virgen María sosteniendo el cuerpo de Cristo tras su descenso de la cruz, reflejando el dolor de una madre ante la muerte de su hijo. Cada Lunes de Pascua, la imagen sale en solemne procesión acompañada por numerosos fieles y cofrades. Para los vecinos de la villa, la Virgen de la Quinta Angustia simboliza siglos de fe, tradición y devoción.
El paso de Cristo Resucitado representa el momento culminante de la Pascua: la victoria de Jesús sobre la muerte. Esta imagen simboliza la alegría y la esperanza que trae la Resurrección tras los días de la Pasión. En Cacabelos, el Cristo Resucitado protagoniza la procesión del Domingo de Resurrección, recorriendo las calles en un ambiente festivo. Durante el recorrido tiene lugar el emotivo encuentro con la Virgen, uno de los momentos más esperados por los vecinos. Con este paso se pone fin a la Semana Santa, dando paso a la celebración de la Pascua.
El paso de la Urna en Cacabelos representa a Cristo yacente tras su muerte, dentro del Santo Sepulcro.
Es uno de los momentos más solemnes de la Semana Santa, especialmente en la procesión del Viernes Santo.
La urna avanza lentamente por las calles de la villa, acompañada por el respeto y el silencio de los vecinos.
Su recorrido simboliza el duelo y la reflexión tras la Pasión de Cristo.Es una de las imágenes más impactantes y tradicionales de la Semana Santa cacabelense.
El paso de La Oración en el Huerto representa a Jesús en el momento de oración en el Huerto de los Olivos antes de su Pasión.
Es una escena cargada de emoción y recogimiento que invita al silencio y la reflexión.
En Cacabelos, forma parte de las procesiones más solemnes de Semana Santa.
Suele ir acompañado de nazarenos y del sonido pausado de tambores.
El paso del Calvario en la Cruz del Vía Crucis representa a Jesús en el momento de su crucifixión, cargando con el sufrimiento de la humanidad.Es una de las imágenes más sobrecogedoras del Vía Crucis, donde se recuerda cada estación del camino al Calvario.
El paso de Lágrimas de San Pedro representa el momento en el que San Pedro niega a Jesús y, después, llora arrepentido.
Es una imagen cargada de emoción, que simboliza el arrepentimiento y la fragilidad humana.En Cacabelos forma parte de las procesiones más significativas de la Semana Santa.
El paso infantil de la Virgen María es uno de los momentos más entrañables de la Semana Santa de Cacabelos. Este pequeño trono es portado por los niños y niñas de la cofradía, que participan activamente en las procesiones acompañando a la Virgen. Con gran ilusión y responsabilidad, los más pequeños continúan la tradición cofrade y aprenden el valor de la devoción y el compañerismo. Su presencia llena las calles de ternura y esperanza. Este paso simboliza el futuro de la cofradía y el relevo de las generaciones que mantienen viva la tradición.
El paso infantil de Jesús en la Borriquilla es uno de los más especiales para los niños de la Semana Santa de Cacabelos. En él, los más pequeños de la cofradía participan portando su propio paso, recreando la entrada de Jesús en Jerusalén. Acompañados de palmas y ramos de olivo, viven con ilusión uno de los momentos más alegres de las procesiones. Esta tradición permite que los niños se acerquen desde pequeños al mundo cofrade. Así, generación tras generación, se mantiene viva la pasión y el amor por la Semana Santa.
El paso de Jesucristo con túnica morada y las manos cruzadas representa uno de los momentos de mayor humildad de la Pasión. La imagen muestra a Cristo presentado ante el pueblo tras su prendimiento, aceptando con serenidad el sufrimiento que está por venir. La túnica morada simboliza la realeza de Cristo y, al mismo tiempo, la burla que sufrió durante su juicio. En la Semana Santa de Cacabelos, este paso despierta un profundo sentimiento de recogimiento entre los fieles. Su postura serena transmite silencio, respeto y reflexión durante el recorrido procesional.