Vivimos rodeadas de propuestas para hacer más, comprar más, producir más, aprovechar mejor el tiempo y convertir cada rincón de la vida en una oportunidad de rendimiento. Sin embargo, muchas veces no nos falta organización. Nos falta medida. Una medida propia para distinguir cuánto alcanza, qué vale la pena, qué sostiene la vida y qué la va consumiendo silenciosamente.
El dinero no se va solamente en grandes compras. También se dispersa en pequeñas cuotas, suscripciones, envíos, aplicaciones, consumos automáticos y gastos que se volvieron invisibles.
El tiempo tampoco desaparece de golpe. Se fragmenta entre pantallas, interrupciones, trámites, mensajes y decisiones diminutas.
El espacio se llena de objetos que alguna vez prometieron facilitarnos la vida.
Y la energía se derrama intentando sostener ritmos, expectativas y obligaciones que quizá ya no tienen sentido.
La medida de lo cotidiano es una serie de encuentros para observar cómo estamos usando nuestros recursos vitales y empezar a construir una vida más posible: con menos exceso y automatismo y más criterio propio.
Durante los encuentros vamos a explorar:
La vida cotidiana tiene una economía. En estos encuentros vamos a volverla visible.
No buscamos fórmulas universales ni una vida perfectamente ordenada. Vamos a desarrollar una ecología de decisiones: la capacidad de observar las consecuencias completas de cada elección.
No solamente cuánto cuesta algo, sino también:
cuánto espacio ocupa;
cuánto tiempo requiere;
cuánta atención reclama;
qué energía consume;
qué otras posibilidades desplaza;
y qué aporta verdaderamente a nuestra vida.
Elegir también es cuidar el territorio en el que vivimos.
Para quienes sienten que la vida cotidiana se volvió demasiado cara, acelerada, saturada o exigente.
Para quienes quieren revisar sus hábitos de consumo.
Para quienes sostienen hogares, familias, emprendimientos, equipos de trabajo o proyectos personales y necesitan distribuir mejor sus recursos.
Para quienes desean recuperar tiempo, claridad, espacio respirable y energía para aquello que verdaderamente importa.
No hace falta tener una casa ordenada, saber de economía ni llevar registros perfectos. Alcanzan la curiosidad, la disposición a observar y el deseo de ensayar pequeñas transformaciones posibles.
Cada encuentro combinará reflexión, registro corporal, preguntas orientadoras y prácticas aplicables a la vida cotidiana.
Trabajaremos con situaciones reales: compras, suscripciones, tareas domésticas, disponibilidad, organización familiar, uso de pantallas, acumulación, descanso, trabajo y decisiones que repetimos casi sin advertirlo.
No vamos a cambiar toda la vida en un mes.Vamos a reconocer el próximo gesto posible.
Una decisión menos automática.
Un gasto comprendido.
Un rincón liberado.
Una tarea compartida.
Una hora recuperada.
Una forma más amable de habitar lo que tenemos.
Los martes de agosto
De 19 a 21
Modalidad: Zoom en presencia o en diferido
Incluye: grabaciones, materiales, prácticas y grupo de acompañamiento.
La experiencia completa tiene un valor de $160.000.
Incluye:
cuatro encuentros en vivo de dos horas;
acceso a las grabaciones;
materiales y prácticas para continuar entre encuentros;
grupo privado de acompañamiento;
participación en un grupo reducido y acceso gratuito por un mes a Movimiento Vivo.
Valor de inscripción anticipada: $140.000. Hasta el 31 de julio. Reserva ahora: $50.000 . Completá antes del 31.
Pago en dos cuotas: 2 de $85.000.
Valor especial para integrantes de Territorio Vivo: $110.000.
El grupo será reducido para preservar la cercanía, el intercambio y la posibilidad de acompañar los procesos que vayan apareciendo. Estamos creando un tiempo para mirar con más claridad cómo queremos vivir las muchas horas que vienen después de los encuentros.
Quizá una vida posible no necesite más velocidad, sino otra medida.
Código Vivo · Laura Szmuch
Contacto: (54)1158220213