Los primeros registros que se tienen de la LSM provienen del año de 1539, en el que misioneros franciscanos españoles relataron que indígenas que no podían hablar ni escuchar, se comunicaron con ellos por medio de gestos y les solicitaron ser bautizados. (Cabe aclarar que esto es su propia narrativa).
Hasta 1809 la comunidad sorda fue visibilizada y Luis Octavio Chousal, que comenzó a impartir la educación a niños sordos de la Ciudad de México, en 1820 presentó a un niño sordomudo a un examen público.
Hasta el año de 1866 Benito Juárez invita al profesor Eduardo Alfonso Huet para instituir una escuela para niños sordos y gracias al apoyo de José Urbano Fonseca se logró establecer en el Convento de San Juan de Letrán, en la Ciudad de México. La escuela tenía inicialmente 3 alumnos.
La Escuela de Sordomudos contaba con un plan de estudios oficial en el cual se daban las siguientes asignaturas:
1) Lengua española, escrita, expresada por medio del alfabeto manual y pronunciado
2) Aritmética
3) Teneduría de libros
4) Catecismo
5) Geografía
6) Historia
7) Historia natural
8) Horticultura
9) Trabajos manuales de bordado para niñas.
En 1873, Pablo Velasco, quien fue un egresado de Escuela Nacional de Sordomudos, se convirtió en el primer docente sordo de la escuela.
En 1886 la escuela de sordos de Ciudad de México cambia el enfoque manual por el oralista.
Aproximadamente en estos años el discurso mundial se enfoca hacia la educación oral, dejando a la Lengua de Señas como simples pantomimas en lugar de una lengua en si misma, de parte de la medicina y de la educación se busca incluir al sordo al lenguaje oral por medio aparatos para mejorar la audición o enseñanza de la lectura de labios. México no es la excepción e incorpora estas prácticas en el país.
No será hasta los ochentas con el surgimiento de la "Filosofía de la comunicación total" en la que dentro de los centros de educación especial, vuelve el uso de la LSM para que el estudiante pudiese comunicarse, no dejando de lado los métodos anteriores, pero si recuperando el uso de señas y mímica. En el mismo periodo se imprimen libros para maestros de escuelas de educación especial.
Desde 2005 se reconoce oficialmente la LSM. La Lengua de Señas Mexicana forma parte del patrimonio lingüístico de nuestro país y se conmemora desde el 10 de junio de 2005.
Eduardo Alfonso Huet
Escuela para niños sordos, Convento de San Juan de Letrán, en la Ciudad de México