Todos enfrentamos miedos y limitaciones en algún momento de nuestras vidas. Estos pueden surgir en diversas áreas, desde nuestra vida personal, profesional, hasta en nuestras relaciones. Sin embargo, muchos de estos miedos y limitaciones no provienen de la realidad externa, sino de nuestras propias creencias y suposiciones limitantes.
En el coaching ontológico, se trabaja con la transformación del observador que somos, entendiendo que no vemos el mundo tal cual es, sino como lo interpretamos a través de nuestras creencias, experiencias y perspectivas.
En el artículo de hoy, tengo el agrado de que me acompañen a explorar el origen de estos miedos y limitaciones, cómo se amplifican y cómo podemos identificarlos y gestionarlos. A través de un enfoque consciente y transformador, podemos trascender estas barreras y desarrollar nuestro potencial humano al máximo.
Los miedos que enfrentamos suelen tener raíces profundas en nuestra historia personal. Desde la infancia, absorbemos creencias sobre nosotros mismos y el mundo que nos rodea.
Estas creencias se van formando a partir de experiencias, enseñanzas de nuestros padres, la escuela y la sociedad.
Si alguna vez te dijeron que no eras bueno en algo, o si fracasaste en una tarea importante, pudiste haber desarrollado la creencia de que "no soy capaz" o "no soy suficiente".
Estas creencias limitantes son un constructo mental que nos impide avanzar, ya que actúan como filtros en nuestra percepción de la realidad.
Nos hacen interpretar las situaciones de una manera que refuerza el miedo, la duda y la inseguridad. Algunas de las creencias limitantes más comunes incluyen: "No soy lo suficientemente bueno.", "No merezco el éxito.", "El fracaso es inaceptable.", "No puedo confiar en los demás."
Estas creencias no son verdades absolutas, pero al repetirlas constantemente, se convierten en narrativas que definen cómo actuamos y cómo nos relacionamos con el mundo.
Y lo más importante, nos limitan, evitando que exploremos nuevas oportunidades, nos desafiemos o alcancemos nuestro potencial.
A lo largo de nuestra vida, nuestras creencias limitantes y miedos tienden a amplificarse de diversas maneras. Esto ocurre principalmente cuando nos encontramos en situaciones de estrés, cambio o incertidumbre, lo que activa nuestras respuestas automáticas.
Este proceso tiene varias etapas:
1. Evitación o Negación: En lugar de enfrentar el miedo o la creencia limitante, evitamos situaciones que podrían desafiarlas. Esto refuerza el ciclo, ya que evitamos confrontar aquello que nos asusta.
2. Autocrítica Negativa: Nos volvemos demasiado duros con nosotros mismos, juzgando cada paso en falso como una confirmación de nuestras creencias limitantes. La voz interna de autocrítica se convierte en nuestro mayor enemigo.
3. Proyección: Muchas veces, proyectamos nuestros miedos en los demás o en las circunstancias. Creemos que la fuente del problema está fuera de nosotros, cuando en realidad proviene de nuestras propias interpretaciones.
4. Estancamiento: Finalmente, estos miedos y limitaciones nos llevan al estancamiento. Dejar de avanzar, de buscar nuevas oportunidades o de tomar riesgos que podrían llevarnos al crecimiento es una consecuencia directa de estas creencias.
El problema con este ciclo es que, a medida que permitimos que estas creencias se fortalezcan, se vuelven parte de nuestra identidad, haciéndonos creer que realmente somos lo que tememos. Como resultado, perdemos la capacidad de ver las posibilidades que nos rodean.
El coaching ontológico nos enseña que no podemos cambiar el mundo ni las circunstancias externas directamente, pero sí podemos cambiar el observador que somos.
Esto significa transformar nuestra manera de ver y entender el mundo, nuestras creencias y nuestras reacciones. Es un proceso que requiere conciencia, autoconocimiento y una mirada honesta hacia nuestras creencias limitantes.
¿Cómo? Así:
1. Identificación de las creencias limitantes: El primer paso es identificar las creencias que están actuando como barreras en tu vida. ¿Qué narrativas te repetís una y otra vez? ¿Qué creencias me están impidiendo avanzar?.
2. Cuestionamiento de estas creencias: Una vez que las hayas identificado, es fundamental cuestionarlas. ¿Es esta creencia realmente cierta? ¿Existen pruebas de que no es así?. Al desafiar la veracidad de estas creencias, comenzamos a debilitarlas y a abrir espacio para nuevas formas de ver la realidad.
3. Reemplazo por nuevas creencias: Después de cuestionarlas, reemplaza esas creencias limitantes con afirmaciones más empoderantes o expansivas. Como por ejemplo "Soy capaz de aprender y mejorar". Este proceso no es inmediato, pero con práctica, repetición, consciencia y consistencia, comenzamos a modificar nuestra forma de pensar.
4. La acción como motor de transformación: Es fundamental recordar que la transformación del observador no ocurre solo en el plano de la reflexión interna. La acción es esencial.
Cada pequeñísima acción que tomes desafiando esas creencias limitantes, refuerza nuevas creencias más positivas y posibilitadoras (ojo que puede funcionar al revés, potenciando las negativas).
En Coaching Ontológico resaltamos siempre la importancia de tomar decisiones conscientes y alineadas con el nuevo observador que estamos construyendo.
El miedo no desaparece por completo, pero podemos aprender a gestionarlo.
La clave está en cambiar nuestra relación con eso, en lugar de intentar eliminarlo. Acá te dejo algunas estrategias para aplicar y gestionar los miedos y limitaciones:
1. Aceptar el miedo: Reconocer que el miedo es una emoción natural, y que todos lo experimentamos en algún momento. La aceptación nos permite dejar de luchar contra eso y comenzar a trabajar con.
2. El miedo como aliado: En lugar de ver el miedo como un obstáculo, podemos verlo como un indicador de que estamos creciendo. Si sentimos miedo, es porque estamos saliendo de nuestra zona de confort y eso es precisamente lo que nos impulsa a evolucionar.
3. Acción consciente: El miedo se reduce cuando tomamos acción. A veces, lo que más nos asusta es lo que más necesitamos enfrentar. Dar pequeños pasos hacia lo que tememos nos permite ganar confianza y cambiar la narrativa.
4. Apoyo externo: No tengas miedo de buscar ayuda. Ya sea a través de un coach, un Mentor o amigos, contar con un apoyo externo es una parte fundamental para superar limitaciones y miedos.
Un Coach Ontológico puede ofrecerte una mirada externa que te ayude a identificar esas creencias limitantes y te guíe hacia el cambio.
Superar nuestros miedos y limitaciones es un proceso continuo de autoconocimiento, cuestionamiento y acción.
Al transformar el observador que somos, abrimos nuevas posibilidades para nuestro desarrollo personal y profesional.
Las creencias limitantes ya no nos definen ni nos detienen; al contrario, se convierten en puntos de partida para nuestro crecimiento.
¿Te encontras enfrentando miedos o limitaciones personales que te están impidiendo avanzar? Si sentís que estás listo para comenzar un proceso de transformación y liberación de esas creencias que te están frenando, contactame.
Juntos podemos trabajar en gestionar y trascender tus "mojones mentales" y desarrollar todo tu potencial.