- Cada malayo es responsable de sí mismo, adoptando precauciones y procurando su autocuidado.
- La cita enviada por correo electrónico entrega todas las instrucciones que deberá atenderse para la caminata y la sola asistencia obliga a respetarlas.
- Todo malayo deberá respetar el horario definido tanto para llegar al punto de encuentro como la hora a la cual deberá comenzar a descender a todo evento.
- El malayo deberá disponer de calzado apropiado, es decir, zapato de trekking de caña alta.
- Todo malayo deberá portar su radio programada y cargada en cada expedición.
- El listado de implementación completo detallado en la invitación es obligatorio.
- Conocer la ruta de la caminata enviada por correo electrónico es responsabilidad de cada asistente.
- Antes de iniciar una caminata, todo malayo deberá anotarse en la lista de asistentes y borrarse al regresar.
- La obligación de todo malayo es ayudar a quien tenga dificultades y, si es necesario, regresar acompañando a quien lo requiera.
- Las instrucciones de seguridad que entregan los con más experiencia de la expedición no son cuestionables y deberán ser respetadas.
- Si alguien no puede continuar la caminata deberá asegurarse de avisar su abandono o bien esperar el regreso del grupo para descender en conjunto.
- Los malayos no discriminarán de ninguna forma a nadie y hacerlo es condición de expulsión inmediata.
- Hacer grupo aparte y no atender las instrucciones de los más experimentados, se considerará un acto desleal y atentatorio a la seguridad del grupo.
- El malayo de corazón ama la montaña y recogerá su basura y la que encuentre, llevándola de regreso a la ciudad.
- El malayo que sabe disfrutar, frecuentemente llevará algún alimento rico para compartir con sus compañeros.
- - Texto preparado nuestro malayo Mauricio Avaria -