Proporcionar tratamientos para atender el consumo de
drogas y alcoholismo, con criterios de equidad, igualdad y
no discriminación, basado en el historial emocional y
material del usuario. Para que, de la mano con un
despertar espiritual se llegue mejorar su calidad de vida,
el de su familia y su sociedad.
Cubrir las necesidades que sufre nuestra comunidad, personas
en situación vulnerable, tanto en drogadicción y alcoholismo
para contrarrestar esta problemática generando un cambio
rotundo y sustancial en la forma de ser, pensar, sentir y actuar
de los usuarios, transformando saludablemente su vida y la de
sus familiares; ya que nos dimos cuenta que en nuestra entidad
la enfermedad de la drogadicción y el alcoholismo están en
aumento.