¿Qué es la fimosis?
Consiste en la imposibilidad para la retracción del prepucio (piel que cubre el glande) para su limpieza.
Es una afección que en niños recién nacidos y hasta menores de 4 años se presenta frecuentemente y puede resolver de manera espontánea.
¿Cómo ocurre?
La fimosis se categoriza en fisiológica y patológica:
Fimosis fisiológica: Durante los primeros 3-4 años de vida la fimosis se considera fisiológica. Alrededor del 96% de los recién nacidos tienen un prepucio no retráctil, esto ocurre por las adherencias naturales entre el glande y el prepucio. A los seis meses de edad solamente el 20% de los prepucios son retractiles, a los doce meses de edad el 50% son retractiles y a los tres años el 90% son retractiles . Durante el desarrollo, las adherencias van desapareciendo por la presencia de esmegma (perlas blancas) y las erecciones intermitentes. Durante la infancia se produce una separación gradual del prepucio la cual se completa, en la mayoría de los casos, al llegar la adolescencia.
Fimosis patológica: Persistencia de dificultad para retraer el prepucio en un niño mayor de 4 años entre sus causas se encuentran las cicatrices distales del prepucio o fibrosis, ya sea por inflamación, trauma o infección. Otras causas son una pobre higiene, balanitis recurrente y balanitis xerótica obliterante.
¿Cómo se diagnostica?
Mediante examen físico durante las visitas de control con su pediatra, al detectar alguna anormalidad, deberá ser enviado a valoración por un cirujano o urólogo pediatra certificado.
Frecuentemente, la fimosis fisiológica y la fimosis patológica son confundidas entre sí. El cirujano pediatra o urólogo pediatra podrá reconocer la diferencia para evitar cirugías innecesarias y la consecuente ansiedad que genera ésta en los padres y en los niños.
¿Cómo se trata?
Los niños menores de 4 años que presentan fimosis fisiológica pueden ser manejados con tratamientos tópicos que ayudan a eliminar las adherencias, previa valoración por el cirujano pediatra o urólogo pediatra certificado.
Los niños que presenten fimosis patológica deberán someterse a un procedimiento quirúrgico llamado circuncisión.
¿En qué consiste la cirugía?
La circuncisión consiste en resecar el prepucio redundante (piel que cubre el glande), y dejar descubierto el meato uretral (orificio por donde sale la orina) y el glande (cabeza del pene).