Las várices son venas inflamadas y retorcidas que se pueden ver bajo la superficie de la piel. Por lo general aparecen en las piernas, pero también pueden formarse en otras partes del cuerpo.
Las várices son muy comunes. Normalmente causan pocos signos y síntomas. A veces causan dolor cuya intensidad varía entre leve y moderada, coágulos de sangre, úlceras (llagas) de la piel y otros problemas.
Las venas son vasos sanguíneos que transportan sangre de los tejidos del cuerpo al corazón. El corazón bombea la sangre a los pulmones para recoger oxígeno. Luego, la sangre rica en oxígeno se bombea por todo el cuerpo a través de vasos sanguíneos llamados arterias.
De las arterias, la sangre pasa a unos vasos sanguíneos diminutos llamados capilares, desde donde entrega el oxígeno a los tejidos del cuerpo. Luego la sangre regresa al corazón por las venas para recoger más oxígeno. Si desea más información acerca de cómo circula la sangre, los Temas de salud del Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI) contienen un artículo sobre el tema, llamado “How the Heart Works” (solamente en inglés).
Las venas tienen unas válvulas que funcionan en un solo sentido y hacen que la sangre circule hacia el corazón. Si las válvulas se debilitan o lesionan, la sangre puede devolverse y acumularse en las venas. Esto hace que las venas se hinchen, lo cual puede causar várices.
Muchos factores pueden aumentar el riesgo de tener várices, entre ellos, los antecedentes familiares, la edad avanzada, el género, el embarazo, el sobrepeso o la obesidad y la falta de movimiento.
Las várices se tratan con cambios en el estilo de vida y procedimientos médicos. Los objetivos del tratamiento son aliviar los síntomas, prevenir las complicaciones y mejorar el aspecto físico.
Por lo general, las várices no causan problemas médicos. Si lo hacen, el médico puede simplemente recomendar cambios en el estilo de vida.
A veces las várices causan dolor, coágulos de sangre, úlceras de la piel y otros problemas. Si esto sucede, el médico puede recomendar uno o más procedimientos. Algunas personas deciden someterse a estos procedimientos para mejorar el aspecto de las várices o para aliviar el dolor.
Muchos tratamientos para las várices son rápidos y fáciles, y no requieren una recuperación larga.
Muchos problemas de las venas tienen relación con las várices, entre ellos las telangiectasias, las arañas vasculares y los varicoceles.
Las telangiectasias son pequeños racimos de vasos sanguíneos. Por lo general se encuentran en la parte superior del cuerpo, incluso en la cara.
Estos vasos sanguíneos son de color rojo. Pueden formarse durante el embarazo y a menudo se presentan en personas que tienen ciertos trastornos genéticos, infecciones por virus u otros problemas de salud, como enfermedades del hígado.
Como las telangiectasias pueden indicar un problema más grave, usted debe ir al médico si cree que las tiene.
Las arañas vasculares son una versión más pequeña de las várices y un tipo menos grave de telangiectasia. Afectan los capilares, que son los vasos sanguíneos más pequeños del cuerpo.
A menudo se presentan en las piernas y la cara. Se parecen a una telaraña o a una rama de árbol, y pueden ser de color rojo o azul. Por lo general, no son motivo de preocupación en términos de salud.
Muchos problemas de las venas tienen relación con las várices, entre ellos las telangiectasias, las arañas vasculares y los varicoceles.
Las telangiectasias son pequeños racimos de vasos sanguíneos. Por lo general se encuentran en la parte superior del cuerpo, incluso en la cara.
Estos vasos sanguíneos son de color rojo. Pueden formarse durante el embarazo y a menudo se presentan en personas que tienen ciertos trastornos genéticos, infecciones por virus u otros problemas de salud, como enfermedades del hígado.
Como las telangiectasias pueden indicar un problema más grave, usted debe ir al médico si cree que las tiene.
Las arañas vasculares son una versión más pequeña de las várices y un tipo menos grave de telangiectasia. Afectan los capilares, que son los vasos sanguíneos más pequeños del cuerpo.
A menudo se presentan en las piernas y la cara. Se parecen a una telaraña o a una rama de árbol, y pueden ser de color rojo o azul. Por lo general, no son motivo de preocupación en términos de salud.