El CIIP nació del encuentro de psicólogos comprometidos con fortalecer la red psicosocial de Cundinamarca y acercar la salud mental a las personas y comunidades. El proyecto surge con la convicción de que el bienestar emocional debe ser más accesible, humano y cercano. Zipaquirá fue elegido como punto de partida, con amor, esperanza y el deseo de convertirnos en un puente entre la comunidad y el acceso a servicios y espacios de cuidado en salud mental, promoviendo acompañamiento, orientación y bienestar para quienes lo necesiten.”
¿Queremos generar cambios reales desde la ciencia psicológica, pero con un enfoque humano y comunitario. Creemos en el potencial de cada persona y trabajamos para inspirarlo, guiarlo e impulsarlo. Nos mueve hacer investigación que tenga sentido para la gente y que realmente marque la diferencia.
Para el 2030, queremos ser un referente en bienestar construido (Eudaimonía) en Zipaquirá y municipios cercanos. Soñamos con hacer investigaciones que aporten tanto a la ciencia como a las comunidades, generando conocimiento útil y transformador para el desarrollo de todos.