En el Imperio Inca utilizaban la técnica de liofilización natural, aprovechando el sol intenso para secar carne de llama o alpaca; y las heladas nocturnas para deshidratarla.
La palabra original es el vocablo quechua ch'arke, que literalmente significa "carne seca".
Con la llegada de los conquistadores en el siglo XVI, el término fue adaptado al castellano como charqui.
Los españoles adoptaron esta técnica para sus expediciones por el continente. El charqui se convirtió en un producto básico en las rutas coloniales desde el Virreinato del Perú hasta el Cono Sur y Norteamérica.
A medida que los colonos de América del Norte interactuaban con poblaciones hispanohablantes durante los siglos XVII y XVIII, por asimilación fonética, transformaron el vocablo “charqui” en el anglicismo “jerky”.
En la conquista del "Salvaje Oeste", el jerky (especialmente de bisonte o venado) se volvió esencial para los cowboys y pioneros.
Conquistá lo que desees, con Charky del Conde.