La malla de simple torsión, también conocida como malla ciclón o romboidal, es un tipo de tela metálica ampliamente utilizada para cerramientos y vallados. Se caracteriza por su tejido de alambres de acero entrelazados de forma helicoidal, lo que crea su distintiva forma de rombo o diamante.
Material: Está fabricada principalmente con alambre de acero, que puede ser galvanizado para resistir la oxidación y corrosión, o galvanizado y luego plastificado (recubierto de PVC) para una mayor durabilidad y un acabado estético, usualmente en color verde.
Flexibilidad y Resistencia: Su diseño romboidal le otorga una gran flexibilidad, lo que le permite adaptarse fácilmente a diferentes terrenos, incluso irregulares, y absorber impactos sin deformarse permanentemente. A la vez, es muy resistente.
Versatilidad: Es muy manejable, se puede cortar, coser y empalmar con facilidad para ajustarse a las necesidades específicas del terreno.
Fácil instalación: Su montaje es relativamente sencillo y económico, lo que la convierte en una opción popular tanto para profesionales como para proyectos de bricolaje.
Variedad de medidas: Existe en diferentes alturas, grosores de alambre (calibres) y tamaños de luz de malla (el espacio vacío del rombo), adaptándose a distintos requisitos de seguridad y uso.