MARTÍN LAGOS
Autor: Gaspar Silva Maldonado.
El cuerpo que salta, se dobla, alcanza, se extiende, distingue, es un cuerpo con sentidos vivos, es un cuerpo que se dedica a la danza. Es, entre otros, el cuerpo de Martín Lagos que descubrió con todos los sentidos la necesidad de educar su cuerpo de la danza clásica (1940), aún cuando su cuerpo entendía de la disciplina (fue campeón nacional de natación).
Descubre la danza tarde (a los 20 años de edad), mas el amor es siempre exacto; lo encuentra entre saltos y piruetas, que realiza en los entrenamientos de natación entre las amistosas bromas de sus compañeros.
Martín Lagos lleva la danza en la sangre. Cómo no iba a llevarla, si junto a su hermana Cristina su niñez en Veracruz se baña con arpas y zapateados. Todo cristaliza cuando tiene su presentación profesional en 1940 con el grupo de Sergio Franco y Magda Montoya. Más tarde será reforzado por sus maestros: Nellie Campobello, Anna Sokolow y Sergio Unger.
Así, con la danza metida en el cuerpo, su inquietud lo lleva a Nueva York, donde estudia en el American Ballet, reconociendo el cuerpo una y otra vez, alcanzando los sentidos, la percepción de la distancia y del movimiento con sus maestros Alexandra Danilova, George Balanchine y Anatole Oboukhoff.
A su regreso a México es llamado para dar una audición al Original Ballet Ruso (1946), junto con los hermanos Silva, Gloria Mestre, Armida Herrera y Carmen Gutiérrez, entre otros.
En 1947 participa por primera vez con el Ballet de la Ciudad de México. Paralelamente a este tiempo, su camino dentro de la danza empieza a tomar rumbos insospechados a lado de Dorita Jiménez. Pero esto mejor que el propio Martín Lagos nos lo cuente:
"Cuando yo regresé del Ballet Ruso en 1947, que yo estaba sin hacer nada, me encontré a otra gran amiga mía y me dijo: 'Oye Martín, si no estás haciendo nada ahorita ¿porqué no vas a ver a Julián de Meriche al teatro Iris y le dices que vas de parte mía?', ella era Tana Lynn, una cubana guapísima. Dije, 'pues si no hago nada voy a verlo', y claro, inmediatamente que llegué, me presenté, me vio bailar y me tomó. Estuve un poco tiempo con él, bailando en el coro, porque hasta eso, me metió al coro, y a los dos meses fue cuando yo formé mi pareja de baile con Dorita Jiménez, en el teatro Iris. En el teatro Iris debuté también bailando una cosa sola con Rosita Fornés, otra gran artista cubana" (Felipe Segura, Entrevista. Charlas de Danza, CENIDI-DANZA "José Limón", México).
Teatro de Revista
Martín Lagos entra al teatro de revista como tocando los recuerdos, una forma de manifestar su ser veracruzano, su orgullo de ser "jarocho y rumbero" a lado de "Dorita", Lucha Badajer y Cristina Zaragoza, con quienes hizo pareja lo largo de su historia dancística en el teatro de revista. Si bien desde los 17 años había pisado el foro del cine Coloso en un día de muertos, con una coreografía de Rafael Díaz, no es hasta este momento cuando sigue su vocación.
Martín Lagos y Dorita Jiménez encuentran el éxito. Al verlos Agustín Lara los manda llamar para formar pareja en exclusiva de su orquesta, viajando a Cuba y Brasil, y en México participan en sus películas.
Poco a poco se hunde en el teatro de revista en los principales lugares del momento, como el Teatro Blanquita, donde conoce y colabora artísticamente con Pérez Prado y el coreógrafo Ricardo Luna, y en el cabaret Señorial con el coreógrafo Rodney, del cual nos cuenta: "... murió en México y tuve el honor de llevar personalmente, entre Germán Fuentes y yo, a Cuba, su cadáver. Fuimos recibidos como... héroes en Cuba por llevar el cadáver de ese genio que fue Roderico Rodney".
1956 es un año como otros, pero en él, a partir de su éxito en el teatro de revista, pasa con una coreografía al cine. Ese año le toca hacerlo con Los poseídos, que fue originalmente presentada en la isla de Roqueta en Acapulco.
El cine
El cine es otro de los ámbitos conquistados de Martín Lagos con su danza. Permítanme dejar que Martín Lagos nos cuente cómo fueron aquellos días: "... en aquél tiempo pues éramos los bailarines consentidos, yo creo, de los productores... Pues éramos los únicos. Bailábamos tanto, yo pienso que hacíamos entre doce y catorce películas al año bailando. Estábamos extenuados porque te imaginas, trabajando en teatro, trabajando en cabaret, y trabajando en cine, ... yo me dormía en los rincones de los estudios de cansancio, de no tener tiempo ni para descansar ... Pues bailé en tantas películas... dos a tres con la señora Dolores de Río, que en paz descanse, una gloria de nuestro México. Creo que fue Bugambilia y... no recuerdo; dos o tres con la señora Ninón Sevilla. Fueron infinidad: con Rosa Carmina, con María Antonieta Pons, con Amalia Aguilar".
Toda esa actividad sólo es comparable con la fuerza de su juventud y de la danza, ya que si un día estaba siendo dirigido por Juan Orol, al día siguiente estaba con el "Indio" Fernández, Tito Gould o Tito Davisson.
Encontramos todo un mundo de matices y contrastes en Martín Lagos, que nos deja constancia y razón para nombrarlo en estas páginas. Se cruzan y entrecruzan el cine, el teatro de revistas, la danza clásica y la danza moderna, suficiente para no poder seguirle fácilmente la huella en su transcurrir profesional de la danza".
Coreografía en las que participó
Mazurka (1940), S. Franco / M. Montoya.
Alameda 1900 (1947), Gloria Campobello.
Umbral (1947), Gloria Campobello.
Suite (1949), R. Reyna / M. Bracho.
El pájaro y la doncella (1949), Ana Mérida; donde debutó como primer bailarín (El pájaro).
Tonantzintla (1951), José Limón.
Autor: Gaspar Silva Maldonado. Martín Lagos (pp. 55-56). Entrevista recopilada del Cuaderno # 22 de la serie UNA VIDA DEDICADA A LA DANZA. CENIDI – DANZA “JOSÉ LIMON”.
Transcripción: O. Elías Cid Encarnación, Febrero de 2024, Ciudad de México, México.
MARTÍN LAGOS
Investigación para el libro de "Una vida dedicada a la Danza", (CENIDI DANZA "José Limón").
Autor: Felipe Segura.
Dentro de todos éstos bailarines que participaron en los espectáculos de Teatros de Revista, películas y Centros Nocturnos en la época del Cine de Oro Mexicano, sobresalieron en el ámbito de la enseñanza de la danza afroantillana el Maestro León Escobar y el Maestro Martín Lagos, siendo éste último uno de los más reconocidos por su labor como bailarín, coreógrafo y sobre todo como docente dentro del medio de la farándula en la Asociación Nacional de Actores.
Martín Lagos: originario del Puerto de Veracruz (1920-2004). Bailarín de danza clásica con estudios profesionales en México con los maestros: Nellie Campobello, Anna Sokolow y Sergio Unger. Su inquietud por perfeccionarse lo lleva a Nueva York donde estudia en el American Ballet, con los maestros Alexandra Danilova, George Balanchine y Anatole Oboukhoff.
A su regreso a México es llamado para dar una audición al Original Ballet Ruso (1946), junto con los hermanos Silva, Gloria Mestre, Armida Herrera y Carmen Gutiérrez, entre otros.
En el año de 1947 incursiona en el Teatro de Revista y llegó a ser primer bailarín de la Orquesta de Pérez Prado y Agustín Lara, pero dentro de toda su carrera en Cine, Teatro y Centros Nocturnos una gran parte la dedicó a la enseñanza de la danza Afroantillana dentro de la Asociación Nacional de Actores, entrenando a grandes personalidades de la época, entre las más notables están Ninón Sevilla y Yolanda Vargas Tongolele.
El Taller de Danza Afro impartido por el maestro Martin Lagos en la Asociación Nacional de Actores surgió con la finalidad de entrenar a bailarines, actores y vedettes de aquellos tiempos, y poco a poco él fue creando su propio estilo de enseñanza, conjugando sobre todo el estilo de las danzas afro cubanas y las danzas afro brasileñas , combinando secuencias de gimnasia reductiva, acondicionamiento físico y algunos ejercicios básicos de la Danza Clásica logrando así una mezcla interesante que mantuvo en óptimas condiciones a muchos de sus contemporáneos, pues en esa época trabajaban arduamente y al mismo tiempo en Cine, Teatro de Revista y Centros Nocturnos. El taller perduró en la A.N.D.A. durante cinco décadas, entrenando a muchísimas generaciones de artistas y creando dentro de éste tiempo varios grupos de baile. Su última creación fue el grupo de danza “Sangre Nueva” (1999-2019), integrado por profesionales del teatro y la danza, el cual sigue difundiendo su trabajo hasta nuestros días.
Transcripción: O. Elías Cid Encarnación, Abril de 2024, Ciudad de México, México.