El Cementerio Arquidiocesano de la ciudad de Pamplona a través de los años se ha consolidado como una empresa humana e integral en la prestación de servicios en la fase de destino final. Inicialmente se fundó la ermita del humilladero como lugar sagrado y de congregación a los fieles Pamploneses; en este lugar los habitantes podían orar y encomendarse a Dios. Luego de un tiempo se construyó el templo que en ese entonces administraba el Cementerio.
Según datos recopilados se cuenta que el templo que administraba en esa época al Cementerio se conocía como la Parroquia, Nuestra Señora de las Nieves.
Cerca de los años 1.991, se constituyó la personería jurídica del Cementerio, y se llevó un proceso ante el juzgado civil para el reconocimiento de la propiedad del terreno y la legalización de este.
Por este motivo , el Cementerio pasa a ser una entidad de la Arquidiócesis de nueva Pamplona, manejando su independencia administrativa de las iglesias del sector, con el nombre de "CEMENTERIO ARQUIDIOCESANO"
En la actualidad la oficina administrativa del Cementerio Arquidiocesano se encuentra ubicada en la Cra. 7 N° 2-30 barrio el Humilladero, donde se ofrecen los servicios de inhumación, exhumación, y custodia de los restos mortales de los fieles difuntos y ofreciendo a las familias acompañamiento Psicológico en toda la etapa del duelo.
El Cementerio Arquidiocesano cuenta con un equipo de trabajo capacitado, integro en valores y responsable para hacer de este servicio el más humano y profesional.