El SCI es el modelo organizativo adoptado por Protección Civil y las instituciones de respuesta para manejar de forma ordenada y segura cualquier incidente, asegurando que las acciones estén alineadas, coordinadas y sean efectivas.
Su objetivo es organizar los recursos humanos, materiales y tecnológicos de manera eficiente para atender incidentes de cualquier magnitud, garantizando la seguridad de la población, la protección de bienes y del medio ambiente.
En términos prácticos, el SCI:
Establece un mando unificado que facilita la toma de decisiones.
Define roles y funciones claras (comandante del incidente, oficiales, secciones y equipos).
Mantiene un ámbito de control manejable, evitando la saturación de responsabilidades en una sola persona.
Favorece la coordinación interinstitucional, integrando a dependencias locales, federales, cuerpos de seguridad, salud y protección civil.
Es flexible y escalable, es decir, puede aplicarse desde un accidente vial pequeño hasta una emergencia mayor como un sismo.