“Las pinturas de Ruwette, se involucran con los años de crisis con los que se inicio en el país este siglo. Una mirada sombría hacia el entorno, presenta a personajes en situaciones dudosas, ante un destino ignorado. Situaciones que ocurren con el trastorno de la vida urbana, como en la obra el día después, de carácter realista en la que un hombre solitario, reflexiona inmovilizado dentro de un ambiente brumoso creado por la paleta de azules y rojos bajos, donde resaltan algunos puntos luminosos”.
Sarah Guerra.
Sarah Guerra, Argentina, Profesora de Historia del Arte, Investigadora, Crítica y curadora independiente. Critica en “Arte argentino en tiempo de crisis”, ED EDEA, 2007, Pág. 120
“Cecilia Ruwette utiliza el óleo y el acrílico para dar forma a una pintura figurativa con tintes de crudeza realista y expresionista. Sus creaciones no se quedan en la belleza, profundiza en mundos crudos de seres desolados que se mantienen ajenos al espectador o lo observan con firmeza, comunicando su tragedia personal, siempre en soledad. Una soledad que envuelve al personaje hasta ahogarlo en sus propias miserias, soledad que impera aun cuando aparecen varios personajes: cada uno de ellos, individualmente está solo.
Atmósfera cargada de fondos trabajados, contraste de claroscuro y tenebrismo, con un buen ejecutado dibujo y excelente trazo pictórico. El color se apaga, se oscurece y resbala por el lienzo como un torbellino de pinceladas sabias y precisas. Y en medio de toda esta oscuridad, siempre hay un lugar para la luz…una ventana, un faro en la noche. Un rayo de luz que se cuela en el bosque…una salida”.
Yolanda Guerrero Otero
Crítica en el libro “Enciclopedia iberoamericana de artistas plásticos contemporáneos”, ED NAPSA, 2004, Pág. 136
Poesía y Grabado: "Nocturno"
«Basado en "Nocturno". Un hombre que camina sin rumbo donde su compañía es su sombra. Una sombra que va por delante de él. La oscuridad está allí. Un perro abandonado acentúa su soledad. Las luces de la ciudad y la luna en su derrotero marcan el paso de las horas, entre el sueño y la realidad.»
"Muchas felicidades, Cecilia Ruwette por esta mención y gracias por poner en escena la soledad, rodeado de noche y restos de lluvia, en un silencio sólo roto por la subida del personaje: «en la niebla se perdió la subida»"
"La artista Cecilia Ruwette dedica este linógrafo al poema "Nocturn per a acordeón", de Salvat-Papasseit, en el que describe la soledad que el poeta sintió, trabajando como vigilante nocturno en Moll de la Fusta. La grabación transmite el silencio de la ciudad y el puerto solo roto por la subida del vigilante y el aullido de un perro sin dueño."