INSCRIPCIONES Y JORNADAS DE PUERTAS ABIERTAS
En nuestro compromiso por garantizar un ambiente seguro y protegido para todos los miembros, nos enorgullece presentar nuestro protocolo de protección al menor.
En nuestro club, la protección y el bienestar de nuestros jóvenes deportistas son de suma importancia. Por ello, hemos designado a María Álvarez como nuestra responsable de protección al menor. María está capacitada y comprometida para atender cualquier preocupación, queja o situación que involucre la seguridad y el bienestar de nuestros menores.
Si en algún momento necesitas contactar con nuestra responsable de protección al menor, puedes hacerlo enviando un correo electrónico a maria@cdq2011.es. Toda comunicación será tratada con la máxima confidencialidad y seriedad.
En nuestro club, creemos que cada niño, niña y adolescente merece disfrutar del deporte en un entorno seguro, respetuoso y enriquecedor.
Estamos aquí para apoyar y proteger a nuestros jóvenes deportistas en cada paso de su viaje en el voleibol.
Gracias por confiar en nosotros como tu elección para practicar voleibol. Juntos, construimos un espacio donde el deporte, el respeto y la seguridad van de la mano.
En aplicación de la Ley Orgánica 8/2021, de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia, se ve necesario adoptar medidas que ayuden a proteger a los/as menores mediante la prevención, detección y actuación ante situaciones de violencia infantil.
Establecer Protocolos de actuación para prevenir, detectar precozmente e intervenir frente a las posibles situaciones de violencia sobre menores y adolescentes adecuados específicamente a nuestras instalaciones.
Garantizar la difusión y el conocimiento de este Protocolo a todas las personas y entidades usuarias de las instalaciones y del programa deportivo de la Delegación de Deportes en general.
Instituir acciones y pautas formativas que garanticen, por un lado, la identificación de conductas punibles, así como una respuesta tajante ante cualquier conducta violenta.
Fomentar la participación activa de menores en todos los aspectos de su formación y desarrollo integral.
Fomentar y reforzar las relaciones y comunicación entre las organizaciones deportivas y las familias o quienes ejerzan las funciones de tutela, guarda o acogimiento.
Adoptar las medidas necesarias para que la práctica del deporte no sea un escenario de discriminación por edad, raza, discapacidad, orientación sexual o cualquier otra circunstancia.
Aplicar los protocolos de actuación en el ámbito deportivo gestionado por la Delegación de Deportes.
Implantar un sistema de seguimiento para asegurar el cumplimiento de los protocolos.
Información visible en las instalaciones, zonas comunes y vestuarios. Los centros deportivos dispondrán de forma visible en sus instalaciones la información en la que se recoge la normativa de uso de las diferentes salas y espacios deportivos.
Designar la figura de Delegado/a de protección al que las personas menores de edad puedan acudir para expresar sus inquietudes y quien se encargará de la difusión y el cumplimiento de los protocolos establecidos, así como de iniciar las comunicaciones pertinentes en los casos en los que se haya detectado una situación de violencia sobre la infancia o la adolescencia.
Ofrecer formación especializada, inicial y continua, a nuestro personal y capacitarles para prevenir, detectar, actuar y proteger adecuadamente a nuestros menores deportistas frente a situaciones de violencia.
“LAS ACTUACIONES EN LOS CENTROS DEPORTIVOS Y DE SUS ENTIDADES DEPORTIVAS USUARIAS DEBEN IR ENCAMINADAS A LA PREVENCIÓN,CON EL FIN DE EVITAR SITUACIONES DE RIESGO”
Tratar a toda persona menor con respeto.
Crear un ambiente donde las personas menores puedan expresarse libremente sin ningún riesgo para su salud física y emocional y donde el entrenador/a sea un modelo de referencia para ellos.
Rechazo absoluto a toda forma de agresión verbal, psiquica o emocional o de castigo corporal. No se emplearán en ningún caso con menores estilos de corrección en los que haya rudeza en palabras y actitudes, amenazas, intimidación, desprecio, humillación o castigo fisico.
Los problemas de disciplina deben tratarse siguiendo los trámites establecidos en la normativa. En ningún caso puede justificarse forma alguna de maltrato físico, psíquico o emocional.
Padres y madres y tutores/as legales han de tener información adecuada sobre el tipo de actividades que se llevan a cabo con sus hijos/as.
Siempre que haya que trasladar a menores en vehículos para la realización de actividades deportivas, se debe contar con el consentimiento de sus tutores/as legales.
Igualmente, en el caso de que esté previsto dormir fuera de casa, hay que informar a los/las tutores/as legales sobre la manera y condiciones en que se va a organizar el descanso.
Para intervenir inmediatamente y garantizar un ambiente seguro al menor. La persona que tenga conocimiento de que se está produciendo un caso de abuso a un menor, debe comunicarlo de inmediato al Delegado de Protección del menor, así como a las autoridades pertinentes.
Si observamos a alguien (perosna adulta o menor) que ejerce violencia sobre un menor hemos de tomar las medidas apropiadas para intervenir inmediatamente y garantizar un ambiente seguro al menor, comunicándolo inmediatamente a la delegada de protección al menor así como a las autoridades pertinentes.
Antes de emprender una actividad, se evaluarán todos los riesgos posibles, especialmente cuando son actividades que se van a realizar fuera de sus hogares. Una planificación adecuada de los espacios donde han de pernoctar los/las menores ayudará a evitar posibles conflictos.
Cuando se realizan proyectos o actividades, hay que supervisar y acompañar a adecuadamente a los/las menores, y protegerlos en todo momento.
Hay que analizar detalladamente el tipo de actividad o evento, prever las condiciones de seguridad y valorar con qué personas se organizan las actividades. Se ha de mantener una actitud deportiva en un clima de respeto entre menores y personas adultas presentes, asegurándose de que todos tienen claro sus roles y responsabilidades. Hay que informar sobre cualquier conducta inapropiada que se observe con menores.
Los/as organizadores/as de actividades tienen que disponer del consentimiento firmado por los/las tutores/as legales responsables de los/asmenores antes de que éstos tomen parte en una determinada actividad que sea distinta del movimiento habitual del ambito deportivo.
Es necesario educar para el uso responsable de las tecnologías a fin de evitar situaciones de acoso, contactos que no sean seguros o exposición a material inapropiado.
Hay que establecer, si no lo estuvieran ya, orientaciones claras para el uso apropiado de las tecnologías de la información (tales como teléfo nos móviles, correos electrónicos, cámaras digi-tales, utilización y sitios de internet), para asegurarse de que las personas menores no se encuentran en situación de riesgo, o expuestos al abuso y la explotación.
Se debe garantizar que las formas de interacción y contacto físico sean las apropiadas en una sana acción deportiva, y adecuadas a la edad de la persona menor, y estén basadas en sus necesidades deportivas.
Cualquier tipo de agresión física que pueda ser considerada como abuso de poder, abuso de fuerza o maltrato físico. Ninguna forma de corrección física es aceptable.
Cualquier forma de agresión verbal, psíquica o emocional que pueda herir o poner en ridículo ante el grupo de iguales (insultar, humillar, minusvalorar o degradar).
Cualquier forma de relación con el/la menor que pudiera ser considerada abusiva o explotadora, o que pudiera colocar al menor en riesgo de abuso. sión o presencia de otras personas adultas.
La realización de entrenamientos extremos, en condiciones de deficiente seguridad que aumenten la probabilidad de lesiones.
Exceso de presión en jóvenes deportistas por lograr un alto rendimiento.
Humillación psicológica basada en el género, en aspectos corporales o en el rendimiento.
Recomendar regímenes nutricionales extremos que puedan ocasionar problemas de salud.
Recomendar el uso o proporcionar a los/las menores deportistas sustancias excitantes o estimulantes para mejorar el rendimiento deportivode modo no natural.
El castigo físico
Fomentar, alentar o permitir ritos iniciativos (novatadas) degradantes y peligrosos.
Mantener cualquier forma de contacto físico sexual (revistas, fotos, videos, películas, etc.). innecesario o inadecuado con menores.
Poseer o estar bajo el efecto de drogas.
Utilizar todo tipo de lenguaje grosero o inapropiado en presencia de menores.
Tomar fotografías de menores sin consentimiento cuando se encuentren desvestidos, se estén vistiendo o en situaciones que pueda afectar a su imagen.
Estar desnudo o indignamente vestido en presencia de menores.
Manifestar formas de expresión de afecto desproporcionadas, que pueden ser interpretadas como inadecuadas o que incluyen contacto físico que pudiera resultar motivo de desagrado.
Evitar el contacto físico al estar a solas con menores, y si un/una menor inicia el contacto físico, responder de una forma apropiada y limitada.
Hablar de cuestiones sexuales con menores.
Se recomienda no utilizar aplicaciones de mensajería instantánea (WhatsApp) entre directivos/as, entrenadores/as, monitores/as y los/las menores deportistas.
Un/a entrenador/a, por propia seguridad y por prevención, no debe permanecer a solas con un menor en un dormitorio, vestuario, cuarto de baño o área aislada de la visión de otras personas adultas.