Asistir regularmente a clases: La asistencia puntual y regular es esencial para el progreso académico.
Completar tareas y estudios: Los estudiantes deben hacer sus tareas y estudiar para los exámenes con responsabilidad.
Respetar a los demás: Tanto a sus compañeros como a los maestros y personal escolar, promoviendo un ambiente de respeto y cooperación.
Cuidar el entorno escolar: Mantener el aula y las instalaciones limpias y en buen estado, respetando el mobiliario y los recursos de la escuela.
Seguir las reglas escolares: Cumplir con las normativas establecidas por la escuela, como el uso adecuado del uniforme, el respeto a los horarios y el buen comportamiento.
Participar en las actividades escolares: Colaborar en clase y en las actividades extracurriculares, aportando de forma activa a la comunidad escolar.
Ser honesto: Mantener la integridad académica, evitando el plagio o las trampas en los exámenes.
Mantener una actitud positiva: Contribuir a un ambiente de aprendizaje saludable y estar dispuesto a aprender y mejorar.