La historia de la Casa de Aragón en Tres Cantos es una historia relativamente reciente, algo consustancial a la ciudad en la que se ubica.
Tres Cantos es una ciudad y un municipio muy joven, el municipio más joven de la Comunidad de Madrid. Su origen tuvo lugar en la normativa urbanística que buscaba descongestionar las grandes urbes como Madrid, Barcelona, Zaragoza, etc., a finales de los años 60 y principios de los 70 del siglo pasado. Sobre el papel se crearon numerosas actuaciones urbanísticas denominadas ACTUR (Actuaciones Urbanísticas Urgentes), pero
la mayor parte de estas iniciativas no pasó del papel impreso. Las más exitosas de todas ellas han sido la de Tres Cantos y Zaragoza - con su barrio denominado de esta manera al otro lado del Ebro-.
Nuestra ciudad surgió de la nada y sus primeros pobladores llegaron en 1982 a las viviendas construidas en régimen de cooperativa, como todas las que se edificaron en aquella década. Perteneció al municipio de Colmenar Viejo hasta su segregación en 1991, cuando contaba con algo más de 17.000 habitantes. En la actualidad, en 2024, su censo poblacional supera los 53.000 habitantes. Este rápido crecimiento se debe a múltiples factores entre los que podemos destacar: el dinamismo empresarial que se aprecia en sus polígonos industrial y tecnológico capaces de atraer empresas punteras, su cuidado urbanismo y las numerosas dotaciones y servicios que ofrece a su población así como su cercanía a Madrid – no más de 12 km – la separan de hospitales punteros como La Paz o el Ramón y Cajal.
El Ayuntamiento siempre fue consciente de la necesidad de crear mecanismos de integración para una población llegada en pocos años de otras ciudades de la Comunidad de Madrid y del resto de España – particularmente de Madrid capital –, carente de lazos familiares o de raigambre vecinal. Por esa razón fue sensible a la hora de incentivar mecanismos de socialización para los nuevos vecinos a través de asociaciones, oenegés, casas regionales, clubes deportivos, etc. Con ello se perseguía superar la tan entonces manida expresión de “ciudad dormitorio” con la que era definida.
Y podemos decir que lo logró, que la sociedad civil tricantina fue receptiva a la hora de organizarse en numerosos colectivos, entre ellos nuestra Casa de Aragón.
En los últimos años del siglo pasado y tras la celebración de algunas comidas anunciadas en la vía pública con motivo de las festividades típicas de Aragón, un grupo de aragoneses dieron impulso a la creación de la Casa, aprovechando la coincidencia de su inquietud con el apoyo institucional del Ayuntamiento, cuando esta administración habilitó en 2001 unos espacios físicos con el fin de cederlos a las casas regionales ya existentes como la andaluza o la castellano-leonesa y con la disponibilidad de subvenciones económicas tanto del Gobierno de Aragón como del Ayuntamiento de Tres Cantos.
Este grupo de aragoneses, con el apoyo de las casas de Aragón de Madrid y del Henares, contactaron con el Gobierno de Aragón para crear la de Tres Cantos. Nuestra casa obtuvo el reconocimiento institucional en noviembre de 2003. Nuestra sede se encuentra en el Centro Cívico Torre del Agua, en el entorno del Parque Central de Tres Cantos, junto a las de las casas regionales de Andalucía, Castilla y León, Galicia y Asturias, y las de grupos juveniles de música. El Ayuntamiento cede el espacio y otras instalaciones necesarias para desarrollar nuestras actividades, como son dos salas polivalentes para los ensayos de los grupos de folclore o celebraciones varias donde el número de asistentes desborda la capacidad física de la sede. De igual forma y puntualmente, cuando así se solicita por necesidades de mayor capacidad o de mayor visibilidad, el Ayuntamiento cede su teatro municipal, el auditorio de música, las salas de exposiciones, etc.
Desde el principio se tuvo claro que la pertenencia a la Casa debía ser abierta y acoger a todos aquellas personas, aragoneses o no, interesadas en acercarse a Aragón y sus señas de identidad. Su radio de acción tampoco debía ceñirse al municipio en sentido estricto sino que desde el principio se abríó a los núcleos de población más cercanos, sobre todo del área de la Sierra de Madrid como Colmenar Viejo, Alcobendas, etc. Hoy como ayer se puede decir que el objetivo está logrado pues damos acogida a socios de esas y otras poblaciones.
A lo largo de estos ya 20 años, la Casa se ha consolidado y su presencia en Tres Cantos y otras localidades cercanas es un hecho reconocido por todos. Para ello ha tenido que superar momentos difíciles, lógicos en toda asociación de rápido crecimiento.
Los presidentes que la han dirigido han sido tres hasta el momento: la primera y de más larga presencia fue Sara Roldán Muñío hasta principios de 2016, siendo sustituida por Tomás Archilla Aleza quien permaneció en el cargo hasta mediados de 2017, fecha en la que tomó el testigo nuestra actual presidenta Michelle Álvarez Balbona.
En la actualidad integran nuestra Casa un número de familias cercana a las 60, buena parte de las cuales participa con uno o más de sus miembros en los grupos de folclore. En una organización de estas características es precisamente el folclore el principal nexo de unión de los socios, mayores, jóvenes y niños, residentes bien en Tres Cantos o bien en poblaciones como las arriba citadas. Particularmente felices nos hace disponer de un grupo de niños y jóvenes, aplicados alumnos en los grupos de folclore que nos permiten mirar el futuro inmediato con optimismo.
Pero la Casa de Aragón no sólo es folclore. A lo largo de estos años la Casa ha servido de aglutinante a los distintos participantes en sus encuentros, charlas y actividades diversas. Se han organizado numerosas actividades culturales - de temática aragonesa o no - como exposiciones, presentaciones de libros, conciertos de grupos musicales aragoneses, representaciones teatrales, viajes a Aragón o fuera de él, participado en ciclos de Semanas de la Montaña; etc. La Casa también ha colaborado en la organización conjunta de actividades con las casas de Aragón de Madrid y del Henares para la celebración de las más significativas fiestas de Aragón, actividades culturales, etc.