Realizamos esta sección dedicada a la inclusión con el propósito fundamental de promover el Braille y las lenguas de señas, ya que consideramos que la verdadera inclusión es fundamental para una ciudadanía plena y equitativa.
Al integrar estos idiomas en nuestros espacios de aprendizaje y comunicación, no solo reconocemos la diversidad de capacidades presentes en nuestra sociedad, sino que también nos comprometemos a ampliar los horizontes de la educación. Creemos firmemente que todo el mundo debería tener la oportunidad de aprender y comunicarse con fluidez, sin barreras ni limitaciones.
Esta iniciativa busca demostrar que la inclusión no es solo una obligación ética, sino una oportunidad para enriquecer nuestras comunidades, fomentando un ambiente en el que todas las personas puedan expresarse y participar plenamente. Al promover el Braille y la lengua de signos, no sólo estamos mejorando el acceso a la información, sino también fortaleciendo la cohesión social y el respeto mutuo, elementos clave para construir una sociedad más justa y equitativa.
El idioma Braille fue inventado por Louis Braille, nacido en Francia en 1809. Louis perdió la vista a los tres años debido a un accidente en el taller de su padre. A pesar de esta discapacidad, Louis demostró un gran talento académico y a los diez años ingresó en el Instituto Nacional para Jóvenes Ciegos de París, en aquella época, las opciones de lectura para los ciegos eran muy limitadas y dependían de un sistema de letras en relieve que resultaba difícil de leer.
Inspirándose en un sistema de comunicación nocturna utilizado por el ejército francés, conocido como "escritura nocturna" o "código Barbier", que consistía en patrones de puntos en relieve, Louis Braille adaptó y perfeccionó este concepto para crear un sistema más simple y eficiente... A los 15 años, en 1824, desarrolló el sistema de escritura que lleva su nombre, conocido como Braille. Este sistema fue publicado oficialmente en 1829 y ha sido adoptado y adaptado en todo el mundo, convirtiéndose en el estándar para la educación y comunicación de personas ciegas o con baja visión.
Golpe similar al que pudo haber herido a Louis Braille.
Braille es un sistema táctil de lectura y escritura que permite a personas ciegas o con discapacidad visual acceder a información escrita de forma autónoma. Su función principal es la inclusión social, educativa y laboral de las personas ciegas. A través de Braille, las personas pueden leer libros, letreros, etiquetas y otros textos, así como escribir y comunicarse de manera efectiva. Además de su papel en la alfabetización, el Braille es crucial para el acceso a la información y la independencia personal. Por ejemplo, es común encontrar etiquetas en Braille en medicamentos, ascensores y documentos legales, que garantizan que las personas ciegas puedan navegar y comprender su entorno. En la era digital, Braille ha evolucionado para incluir dispositivos electrónicos como pantallas y teclados Braille, que permiten a los usuarios interactuar con computadoras, teléfonos inteligentes y otros dispositivos digitales.
Braille utiliza un sistema de celdas, cada una de las cuales consta de seis puntos en relieve dispuestos en dos columnas de tres puntos. Diferentes combinaciones de estos puntos representan letras, números, signos de puntuación y otros símbolos, en total, hay 64 combinaciones posibles, incluidos los espacios en blanco.
La lectura de Braille se realiza pasando los dedos, normalmente el índice, sobre las celdas elevadas. La percepción táctil es clave, ya que los lectores de Braille desarrollan una sensibilidad especial en los dedos que les permite distinguir entre diferentes combinaciones de puntos.
La velocidad de lectura varía según la experiencia del lector, pero los lectores expertos pueden alcanzar una velocidad comparable a la lectura a primera vista para escribir en Braille se utilizan diferentes herramientas según el contexto, la forma más tradicional es utilizar una regla y una perforadora, donde el usuario perfora puntos en un papel grueso, escribiendo de derecha a izquierda para que, al girar el papel, se pueda leer de izquierda a derecha.
En entornos más modernos, se utilizan máquinas de escribir Braille y dispositivos electrónicos que permiten la escritura y edición digital en Braille. Braille se ha adaptado a varios idiomas, incorporando caracteres especiales según las necesidades de cada idioma, y también se ha ampliado para incluir notaciones matemáticas (Braille Nemeth), notaciones musicales y símbolos científicos, esto convierte al Braille en un sistema versátil y esencial para la educación y comunicación de las personas ciegas en todo el mundo.
Alfabeto braille de números
El alfabeto braille actual con su mecánica
La lengua de señas existe desde la antigüedad, desarrollándose de forma natural en diversas comunidades de personas sordas a lo largo de la historia, aunque no tiene un único creador ni una fecha precisa de invención, las primeras referencias documentadas sobre el uso de señas para la comunicación entre personas sordas se remontan a la antigua Grecia y Roma en el Renacimiento, el humanista italiano Gerolamo Cardano, en el siglo XVI, defendió la idea de que las personas sordas podían educarse a través de señas visuales, lo que supuso un importante avance en la percepción de las capacidades de los sordos.
Un hito crucial en la formalización de la lengua de señas se produjo en el siglo XVIII, cuando el abad Charles-Michel de l'Épée fundó la primera escuela pública para sordos en París en 1760, observó que los estudiantes sordos ya utilizaban un sistema de gestos para comunicarse, y decidió sistematizar y enseñar esta lengua, lo que condujo al desarrollo de la primera lengua de signos formal, conocida como Lengua de Señas Francesa (FSL), este modelo influyó en la creación de otras lenguas de signos en diferentes partes del mundo, como la lengua de señas americana (ASL), que surgió a partir de la LSF a principios del siglo XIX.
La lengua de señas es un sistema de comunicación visual-gestual diseñado principalmente para personas sordas o con problemas de audición. Su función principal es facilitar la comunicación efectiva en situaciones cotidianas, educativas, laborales y sociales, a diferencia de los lenguajes hablados, el lenguaje de señas utiliza una combinación de movimientos de las manos, expresiones faciales y posiciones del cuerpo para transmitir significados.
Además de servir como medio de comunicación, la lengua de señas es un elemento clave de la identidad cultural de las comunidades sordas, en muchas partes del mundo las lenguas de signos son reconocidas como lenguas completas, con gramática y estructura propias, lo que refuerza el derecho de las personas sordas a acceder a educación e información en su lengua natural, esto es esencial para garantizar la plena participación en la sociedad, así como para preservar y transmitir el patrimonio cultural de las comunidades sordas.
Esto sucede dependiendo del país en el que te encuentres con el mismo alfabeto.
El lenguaje de señas no es universal; Cada país o región tiene su propia lengua de signos, que ha evolucionado según las necesidades y culturas locales, por ejemplo, el lenguaje de señas americano (ASL) es diferente del lenguaje de señas británico (BSL) y no son mutuamente inteligibles. A pesar de estas diferencias, todas las lenguas de signos comparten ciertas características fundamentales.
Las señas se forman mediante combinaciones específicas de varios parámetros: configuración de la mano (cómo se forman los dedos), ubicación (dónde se realiza el signo en relación con el cuerpo), movimiento (la dirección y tipo de movimiento realizado), orientación de la palma y expresión facial, expresiones, que a menudo actúan como modificadores o indicadores de tono, intensidad o emoción. Cada uno de estos parámetros es crucial para transmitir con precisión el significado deseado.
La gramática de la lengua de señas también difiere de la del lenguaje hablado. Por ejemplo, en ASL, la estructura de las oraciones tiende a ser más flexible y la técnica de los "marcadores espaciales" se utiliza a menudo para indicar las relaciones entre sujetos y objetos en una oración, además, los roles del sujeto, verbo y objeto pueden indicarse mediante el uso de un espacio tridimensional frente al cuerpo del hablante, lo que permite una forma de comunicación muy rica y dinámica.
La educación en lengua de señas es un aspecto vital de la inclusión de las personas sordas, en muchos países, la lengua de señas se enseña en escuelas especializadas desde una edad temprana y su aprendizaje es crucial para el desarrollo lingüístico y cognitivo de los niños sordos, la incorporación de intérpretes de lengua de señas en eventos públicos, medios de comunicación y servicios de emergencia es una práctica cada vez más común para garantizar la igualdad de acceso a la información de las personas sordas.
Las señas básicas forman parte de la lengua de signos
Numeración en lengua de señas
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